Gun Fight, el primer «Gun and Run»
En los años 70 los primeros títulos del mundo del videojuego estaban protagonizados básicamente por naves espaciales, todavía no se hablaba de géneros , simplemente se estaba gestando un nuevo tipo de ocio cuyo futuro era totalmente imprevisible. Tampoco nadie contemplaba una exhibición de violencia porque los argumentos y temáticas no pensaban en mostrar agresividad en los videojuegos y además la tecnología del momento tenía muchas limitaciones. Y qué decir de protagonistas humanos en los videojuegos, brillaban por su ausencia. Pero la primera vez tiene que llegar en algún momento y ocurrió en el 1975 cuando se presentó en sociedad el título Gun Fight, un arcade que enfrentada a dos humanos (toda una novedad) , que manejaban a un cowboy en un enfrentamiento a vida o muerte en el salvaje oeste. Mediante un joystick cada jugador movía de arriba a abajo de la pantalla a su personaje que intentaba acertar con sus disparos al mismo tiempo que esquivaban los del rival. Divertido juego en el que era obligatoria la participación de los dos jugadores ya que no había manera de enfrentarse a la máquina.
El juego originalmente fue ideado en Japón de la mano de Taito, pero llegó a EEUU gracias al acuerdo de colaboración con la estadounidense Midway. Estos acuerdos eran comunes en aquellos tiempos ya que se beneficiaban ambos mercados, de hecho Midway también hacía lo mismo con sus juegos originales que acababan llegando al país del Sol naciente aumentando así su alcance y expandiendo su negocio. Gun Fight fue un título pionero en meternos en la piel de personajes humanos pero su éxito no solo radica en este aspecto sino que también fue el primer videojuego en utilizar un microprocesador. Este último punto fue clave para el desarrollo del sector, ya que anteriormente los arcades estaban limitados por el hardware mientras que a partir de ese momento el software fue quien llevaba la voz cantante por medio de los microprocesadores, lo que permitió una mayor movilidad e independencia a las compañías. Uno de los títulos posteriores que se aprovecharon de esta ventaja fue el mítico Space Invaders, también de Taito.
Los buenos resultados de Gun Fight fueron aprovechados por el tándem Taito/Midway en su secuela titulada Boot Hill de 1977, que era básicamente el mismo título pero con nuevos elementos propios el mundo del oeste que aparecían por la pantalla y que ayudaban a aumentar la sensación de inmersión en el juego. Ya en 1979 Nintendo se inspiró en estos títulos para presentarnos el juego Sheriff donde ya no nos enfrentábamos a otro jugador humano sino a una banda de forajidos de los que teníamos que rescatar a nuestra amada Betty. El juego no situaba en el medio de la pantalla y allí nos rodeaban todo tipo de peligros frente a los que teníamos que demostrar nuestra habilidad con el gatillo. Los sprites, somo se puede suponer fueron muy limitados, pero este juego tiene el honor de que en su desarrollo participó el mismísimo Miyamoto, antes de convertirse en inmortal con títulos como Super Mario Bros. Sheriff tampoco fue un título simplón, ofreció la posibilidad de que varios de nuestros enemigos aumentaran su velocidad y se acercaran a nosotros a medida que el juego avanzada, además podíamos disparar en varias direcciones y tener cierta libertad por el escenario. Algunas de estas características fueron heredadas por el mismo Space Invaders, donde los bandidos son sustituidos por naves espaciales que también aumentan su peligrosidad y se acercan cada vez más a nosotros.
Ya en los maravillosos 80 se establecieron las bases de los llamados juegos de género «Run and Gun», en los que corríamos sin parar mientras disparábamos a todo lo que nos iba apareciendo en pantalla. Y desde entonces ahí seguimos acribillando y liberando adrenalina en este género que tantas horas de diversión nos ha dado. Gun Fight no puede ser considerado un «Gun and Run» al uso pero muchos le consideramos el punto de partida de este tipo de juegos. Larga vida a los «Run and Gun»!!




