Sega Arcade: Pop-Up History
Los salones recreativos vivieron su época de esplendor allá por los años 80, donde los más jóvenes se reunían en torno a aquellos templos de ocio repletos de luces y sonidos machacones que estimulaban nuestros sentidos y nos hacían disfrutar con todo tipo de máquinas arcade. Todos los géneros estaban representados, desde el mítico «yo contra el barrio», pasando por las aventuras espaciales (Space Invaders jamás ha pasado de moda) y terminando por todo tipo de competiciones deportivas. En apenas una sala todas las aventuras estaban al alcance de una sola moneda. Con el paso del tiempo toda la mitología y el universo en torno a estos salones y sus máquinas arcade han dado paso a fans y mitómanos que se destapan como cada vez más numerosos. Y esto va a acompañado de todo tipo de narrativas que diseccionan aquella época con rigurosos estudios que homenajean los títulos más carismáticos de la época. Son pocos los que han llegado tan lejos como la editorial Read Only Memory, que oferta entre sus libros una obra dedicada a las máquinas recreativas de Sega de los años 80, pero ojo que no es un libro cualquiera sino uno en formato Pop-Up de aquellos que cuando pasas las páginas se desplega una imagen en 3D. Este es el caso de Sega Arcade: Pop-Up History, un minucioso y querido homenaje a las cabinets más clásicas de compra obligada para los más nostálgicos de la época.
El libro nos permitirá situar en el lugar que se merece a Yu Suzuki , contratado por SEGA como programador fue todo un visionario en cuanto a máquinas arcade cambiando la concepción de estos muebles no como simples carcasas sino como elementos que aumentaban la «inmersión» en el juego. Todavía el término inmersión no era tan utilizado como hoy en día, muy de moda gracias a las gafas VR que también han dado el salto a los salones recreativos. Yu Suzuki utilizaba el concepto «Taikan» que se puede traducir como «sensación corporal». Además Suzuki era un excelente programador que forzó al máximo la sensación de 3D en los juegos del momento, su apuesta por los deportes y por los colores llamativos y saturados causaron también sensación y llenaron de fans aquellos salones que exponían sus juegos. Quizás apostó por un tipo de arcades que rompían con los oscuras máquinas matamarcianos del momento, y él pensó que si diseñaba unos coloridos juegos deportivos en los que tendríamos que subirnos a una moto o a un coche no menos colorido el éxito estaba asegurado. Y vaya que si acertó.
Entre los juegos analizados en Sega Arcade: Pop-Up History apenas encontramos cinco pop-ups, pero es que estamos hablando de títulos de la talla de Hang-On, Space Harrier, Out Run, Thunder Blade o After Burner. El tándem SEGA y Yu Suzuki fue el responsable de que montásemos en las primeras carreras de motos en recreativos, y además nos hicieron cumplir nuestro sueño de conducir el mítico Ferrari Testarrosa junto a una rubia cuyo pelo ondeaba el viento, y no solo eso que que además fuimos pilotos de naves espaciales. Mucho tenemos que agradecer al trabajo de Suzuki y a la editorial Read Only Memory por rescatar del olvido esa historia dentro de la historia del fenómeno de los salones recreativos. Disfrutad del libro.




