Gastos de envío gratis en todos los productos Descartar

  • Link to X
  • Link to Telegram
  • Link to Facebook
  • Link to Mail
Gastos de envío gratis en toda la tienda
  • Cine
    • Críticas de cine
    • Curiosidades
    • Más sobre cine
  • Cómics
    • Americano
    • Europeo – BD
    • Compras
    • Críticas
    • Arte Geek
    • Alrededor del cómic
  • Offtopic
    • Arte
    • Fotografía
    • Historia
    • Videojuegos y juegos de mesa
    • Literatura
    • Viajes
      • Francia
        • Preparativos
        • Bretaña Norte
        • Bretaña Sur
        • Castillos del Loira
        • Normandía
        • Perigord
      • Islandia
        • 2. Ring Road
        • 3. Fiordos del Oeste
        • 4. Laugavegur
        • 5. Hornstrandir
  • Tienda
    • Minifiguras – Lego
    • Playmobil custom
    • ReFan. Cómics y figuras seminuevas
    • Más productos
      • Libros
      • Música
      • Videojuegos
  • Click to open the search input field Click to open the search input field Buscar
  • Menú Menú
  • Carrito de Compra Carrito de Compra
    0Carrito de Compra
  • Tienda
    • Minifiguras – Lego
      • Cuadros minifiguras
      • Minifiguras
    • Playmobil custom
    • Más productos
  • Cómics
    • Cómic Americano
    • Cómic Europeo
    • Críticas de cómics
  • Cine
    • Críticas de cine
    • Curiosidades
  • Offtopic
Críticas

Crítica Los descendientes (2011), de Alexander Payne

Retrato del buen perdedor: Una América más o menos profunda

Crítica Los descendientes (2011), de Alexander Payne 1

Aviso a navegantes: todo aquel que únicamente consuma cine comercial, cine típico en el que el guaperas de turno siempre acaba conquistando, contra viento y marea, a la bellísima protagonista, es preferible que desista, que abandone de inmediato la lectura de este artículo. Aquí no valen los finales felices, ni las familias perfectas que soportan y vencen unidos cualquier clase de traba, injusticia o inclemencia. No. Esto es diferente. Para esa clase de cine es preferiblemente que opten por la opción alternativa que más se ajuste a su gusto y condición, ya sea en plataformas de streaming o en los conocidos canales de televisión terrestre.

 

En virtud de lo que acabo de comentar, vamos a tratar en este post la vida y milagros (cinematográficamente hablando, claro está) de una de mis principales debilidades dentro del maravilloso mundo del séptimo arte: Alexander Payne.

 

Nacido en 1961. Su nombre real Constantine Alexander Payne. Desde 2022 dispone de doble nacionalidad, greco-estadounidense, debido a que sus abuelos paternos se trasladaron y vivieron en Grecia (ironías de la vida, ¿interrelación entre mi amor por el basket y por el cine?, casualidades de la vida).

 

Natural de Omaha. Se trata de una de las principales ciudades del estado de Nebraska, epicentro de la América profunda que emerge en la práctica totalidad de sus magníficas obras (¿casualidad?).

 

Dada su experiencia universitaria en Salamanca en sus años mozos (monjes carmelitas, acuerdo de intercambio con la Universidad de Standford, estado de California), Alexander Payne habla un perfecto español. Al parecer, se aficionó por entonces al cine de Luis Buñuel (Viridiana) o Luis García Berlanga (El verdugo o Plácido).

 

Su filmografía se compone de las siguientes obras:

  1. Citizen Ruth (1996).
  2. Election (1999).
  3. A propósito de Schmidt (2002).
  4. Entre copas (2004).
  5. Los descendientes (2011).
  6. Nebraska (2013).
  7. Downsizing (Una vida a lo grande) (2017).
  8. Los que se quedan (2023).

 

Solo he visto sus películas creadas en el Siglo XXI, a excepción de Downsizing. Se trata del único entre todos sus filmes en el que confluyen una peculiar visión de la ciencia ficción humorística entrelazada con una sátira mordaz que nos formula, de nuevo, otro sinfín de preguntas, todas ellas sin respuesta cierta.

 

Ha obtenido, entre otros muchos, dos premios Óscar (ambos por Mejor Guion Adaptado) por Entre copas y Los descendientes, quedando nominado a este mismo premio en las modalidades de Mejor Película y Mejor Director en varios de sus filmes.

 

De las cinco citadas anteriormente (A propósito de Schmidt, Entre copas, Los descendientes, Nebraska y Los que se quedan) planteo a modo de resumen la circunstancia que siempre me ha llamado poderosamente la atención en las temáticas de sus obras. Radica en la sorprendente capacidad que atesora Alexander Payne para conducir las tramas y subtramas con maestría, para poner en cuestión normas (tanto escritas como implícitas) que nos conducen de manera inevitable a la paradoja de la reflexión, para desdramatizar el drama, manejando la comedia con igual o mayor destreza si cabe, para asimilar la posibilidad de ocurrencia de excepciones varias, suscitando en todo caso la atención e interés que ocasionan sus historias dentro de un entorno secundario pero a la vez presente, siempre marcando el devenir de cada una de sus obras, una especie de micromundo de eternos perdedores.

 

Como si se tratase de un imperativo legal, Payne se distingue como indiscutible creador de temáticas corrientes, cotidianas, aparentemente simples o sencillas (nunca simplonas), pero al mismo tiempo complejas y absorbentes, de aquellas que entrelazan la miseria moral con la bondad manifiesta, ya sea literal o sobreentendida, la cercanía o el perdón versus la incomunicación, la estupidez, la avaricia o el rencor. Bajo mi modesto entender, se trata de un formidable creador de estructuras y ambientes convencionales, de cualquier clase de historias que podrían ocurrirnos a cualquiera de nosotros, de situaciones que podrían darse en nuestro contexto más común, más próximo, de dilemas que nos caen encima como si fueran una losa, que nos dificultan continuar con normalidad, sin tener que tomar partido por un extremo o justo por el opuesto.

 

Suele haber una especie de premisa no escrita en sus películas: sin tener intención de hacer comedias, suele encadenar sin la menor dificultad la risa con el drama, o incluso con la emoción o el llanto. La ridiculización vana se aloja aledaña a la profundidad moral que todos tenemos, a los embrollos o enredos, ya sean ramplones o críticos, en los que antes o después nos vimos inmersos o nos acabaremos topando. Nos replantea dilemas en escenarios en los que se nos obliga de modo urgente a coger el toro por los cuernos, una vez consideradas todas las decisiones que debemos tomar.

 

Es un creador de relatos atípico. Parece como si sus historias fueran fruto de un estadounidense antiamericano, podríamos decir. Sabemos que en Estados Unidos también existe una vena ingeniosa, independiente en cuanto a la creación, fondo y forma de sus historias. Pero, aun así, por razones que no viene al caso explicar, tiendo sin querer a plantear (o a plantearme) las diferencias entre un extremo y el otro: abundancia del cine comercial de distintos tipos en Estados Unidos frente a un porcentaje poco menos que testimonial de obras que te hacen prestar suma atención al director o directora que sea.

 

Crítica Los descendientes (2011), de Alexander Payne 2

 

A continuación, paso a comentar la historia que transcurre en la película Los descendientes. Si no la has visto, te recomiendo que no sigas leyendo lo que contaré desde ahora hasta el final antes de ver la película.

 

  • Presentación inicial: Voz en off en primera persona del protagonista (Matt, interpretado por George Clooney). Expone, tras una fantástica escena de partida, corta e incluso algo ambigua, pero en todo caso determinante, pros y sobre todo contras, su día a día rutinario, su enorme carga de trabajo, sus peculiaridades como padre (ejercicio de nivel a la hora de afrontar los problemas diarios de sus dos hijas).
  • Esta presentación inicial concluye mostrando el motivo principal que condiciona su vida en la actualidad. En plena crisis de pareja, su mujer y madre de sus hijas ha sufrido un accidente severo y se encuentra ingresada en el hospital en estado de coma.
  • Su familia (numerosísima, plagada de primos con los que apenas tiene contacto) se encuentra pendiente de culminar una operación millonaria de venta o traspaso de terrenos enormes heredados de sus antepasados, con los que en principio se creará una nueva y espectacular zona residencial en una de las islas del estado de Hawái.
  • Como buen abogado que ejerce su profesión, el protagonista es quien dirige en nombre de la familia los pasos a dar con dicho patrimonio, además de ostentar un voto de calidad a la hora de cerrar las decisiones que se tomen por consenso dentro de toda su prole.
  • A raíz de la proverbial incomunicación con su hija mayor, en mitad de una acalorada discusión ella confiesa a su padre que el verdadero motivo por el cual se habían distanciado recientemente las dos no era otro sino el hecho de haberla pillado in fraganti. Lo que comenzó siendo una aventura secreta en la que se hallaba atrapada, por supuesto al margen del conocimiento de Matt, se había convertido en un factor fundamental dentro de toda la trama.
  • Como paso siguiente, Matt pregunta a sus vecinos de confianza sobre aquello que acaba de conocer. Producto del descomunal impacto de la noticia recibida, se enfurece al saber que sus dos vecinos de confianza, si no amigos directamente, eran perfectos conocedores del lado oscuro de la historia, de la infidelidad que acababa de descubrir.
  • A través del encuentro con ellos, Matt conoce el nombre del tercer integrante de su tres son multitud. Se trata de una persona con un negocio inmobiliario en vigor, pujante, pero sobre todo con familia aparentemente bien avenida.
  • De manera accidental, una mañana en la playa se cruza con él. Le reconoce de inmediato, decide seguirle sin saber bien qué hacer. Finalmente, tras acceder a su casa el amante de su mujer, Matt se percata de que dicha vivienda es propiedad de uno de sus decenas de primos, de aquellos que están promoviendo, auspiciando la venta de los terrenos propiedad de toda la familia
  • Durante la conversación, Matt se entera por su primo de que el supuesto amante de su mujer se encuentra inmerso, en calidad de intermediario, dentro de la operación familiar de venta de terrenos. Como buen promotor de su negocio, si se acabara produciendo la operación, además de la familia completa en cuestión, el amante de la mujer de Matt obtendría unos ingresos fantásticos gracias a su gestión como intermediario dentro de la operación.
  • Matt acude con su hija mayor (a regañadientes, finalmente la acepta a su lado) a casa del amante de su mujer. Se estremece al darse cuenta de que una mujer a la que había visto anteriormente (¿creéis que hay un cierto feeling entre los dos, entre ella y Matt?) es la esposa del hombre que mantenía una aventura extraconyugal con su mujer. Más si cabe teniendo como familia hijos en común. Acceden a la casa fingiendo el motivo. Matt consigue que su hija se vaya fuera del salón junto a la esposa del protagonista de la aventura de su mujer. En ese instante, Matt se sincera informando de lo ocurrido a su mujer, ofreciendo la posibilidad de despedirse de ella.
  • Finalmente, se celebra la reunión entre todos los primos propietarios del terreno mencionado. En contra de lo previsto en un principio, al final Matt vota en contra de la venta del terreno, hecho que desata una tormenta de improperios y amenazas legales.
  • Finalmente, la mujer de Matt es desconectada de la máquina que la mantenía con un hilo de vida. Con una hombría digna de encomio, Matt aguanta estoico la estupidez grosera de su suegro, quien, desconocedor por completo del meollo del asunto, a la vez que ningunea a su yerno, le ataca por tierra, mar y aire.
  • A continuación, en la habitación del hospital, Matt recibe una visita inesperada. A caballo entre la aflicción y el rencor, la esposa de Brian aparece en escena. Su gesto contra Elisabeth, “culpable” a su juicio, entronca con el dolor personal y familiar (contra Bryan, su marido) por lo sufrido a raíz de la dichosa aventura.
  • Matt se despide cargado de emotividad, se queda con lo bueno vivido junto a su mujer. Es capaz de obviar el dolor por partida doble (la muerte de su cónyuge y su engaño recibido, su fracaso como pareja)
  • Dos preciosas escenas finales concluyen la historia:
  1. Matt y sus dos hijas esparcen en el mar las cenizas de su madre y esposa. Los tres culminan de esta forma una de las primeras fases del duelo inherentes al fallecimiento de un ser querido tan cercano.
  2. A modo entrañable, la película culmina de una forma simple (que no simplista), pero a buen seguro exactamente calculada. Matt y sus dos hijas permanecen juntos, acomodados en el sofá de casa, viendo la tele, picando snacks, cobijados esta vez dentro de un pacífico silencio. Los tres no hablan en esta escena, pero a la vez (y a diferencia del inicio de la película) se encuentran juntos, unidos, ligados, conectados.

 

Os planteo a continuación una serie de preguntas:

 

  1. ¿Os parece conveniente la redundancia (para mí, en sentido positivo) que protagoniza la música típica de Hawái? En este sentido, aproximadamente mediado el film se produce una sutil pero perceptible conversión del tipo de música, con mayor grado de emotividad en la segunda mitad.
  2. ¿No os parece ciertamente jocosa la carrera, o quizá mejor estampida, por la calle cuesta abajo que protagoniza Matt tras la conversación con su hija mayor, por la que se entera de la aventura de su madre?
  3. ¿No creéis que la obviedad con la que la hija mayor da a conocer a su padre el adulterio protagonizado por su madre manifiesta a la vez la absoluta inconexión e ignorancia familiar de Matt para con los suyos?
  4. ¿Os hizo gracia el peculiar comportamiento del novio de su hija mayor delante de cualquiera? Dicho esto ¿no os parece verdaderamente repugnante el puñetazo que le suelta el abuelo (indómito y montaraz a partes iguales) al novio de su nieta mayor? A mi juicio, después del puñetazo hay una típica vertiente cómica de todo aquello, pero eso no quita para que formule las dos preguntas dentro del mismo punto.
  5. ¿Os habría parecido oportuno, desleal, inadecuado o inmoral que Matt se hubiese enrollado con la esposa del amante de su mujer? Recuerdo que hay una escena primera protagonizada entre los dos antes de que Matt se presente por la noche en su casa, dispuesto a obtener respuesta y sacarle los colores a Brian.
  6. ¿No os parece de una entereza sin parangón el tono y la forma con la que Matt le habla a Brian, exponiendo de manera sucinta los hechos?
  7. ¿No os parece realmente vomitivo que Brian diga, emocionado e impactado, al borde del lloro, que ama a su mujer y a sus hijos por encima de todo?
  8. Palabra nueva en mi diccionario particular: “miserabilidad”. Es, en mi modesta opinión, el sustantivo que mejor define la inefable reacción del padre de Elisabeth en presencia de Matt, al final de la película.
  9. Rencor sí o rencor no. ¿Qué os parece la emotiva, conmovedora despedida de Matt a su mujer, perdonando sus vaivenes y amoríos extraconyugales? Si no es indiscreción, ¿cuál o cómo creéis que sería vuestra reacción ante una situación tan similar, compleja como esta?

 

P.D. 1: El director de cine Sydney Pollack había llevado a la pantalla en 1999 una película con guion adaptado de temática similar. Se trata de Random Hearts (Caprichos del destino). En ella, dos personajes en principio inconexos (Kristin Scott Thomas y Harrison Ford) se conocen y unen de forma accidental, entablando relación tras el funesto, y a la vez truculento, suceso ocurrido entre las parejas de ambos.

 

P.D. 2: Me apasionan las películas que, una vez vistas, te hacen reflexionar, valorar las distintas opciones, percibir dudas de lo que en teoría es bueno al tiempo que nos impele a intercambiar opinión, a acogernos a lo contrario, a lo que rompe las normas convenientes.

 

P.D. 3: El irresistible atractivo del genial actor George Clooney y su excelente capacidad para interpretar toda clase de personajes (Ocean´s Eleven y sucesivas, Michael Clayton, Syriana, Argo, etc.) no es óbice para otra cuestión en la que resalta muy por encima de la media: hasta la fecha, ha sido director de varias películas estupendas (Los idus de marzo, o sobre todo Buenas noches y buena suerte).

por Un escritor poco prolífico
Compartir esta entrada
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en X
  • Compartir en WhatsApp
  • Compartir en Pinterest
  • Compartir en LinkedIn
  • Compartir en Tumblr
  • Compartir por correo
https://storage.googleapis.com/scb22uploads/2026/02/eb1d32e7-descendientes-3.jpg 675 1200 Un escritor poco prolífico https://storage.googleapis.com/scb22uploads/2021/05/logo-enfold-header.svg Un escritor poco prolífico2026-02-06 19:30:092026-03-30 11:15:55Crítica Los descendientes (2011), de Alexander Payne

Retrato del buen perdedor: Una América más o menos profunda

Descubre nuestra tienda

  • Cuadro minifigura Erling Haaland - 05 Cuadro minifigura Erling Haaland 20,95€ El precio original era: 20,95€.18,00€El precio actual es: 18,00€.
  • Cuadro minifigura Messi Champions League - 03 Cuadro minifigura Messi Champions League 20,95€ El precio original era: 20,95€.18,00€El precio actual es: 18,00€.
  • Cuadro Messi Campeón del Mundo - 04 Cuadro Messi Campeón del Mundo 20,95€ El precio original era: 20,95€.18,00€El precio actual es: 18,00€.
  • Cuadro minifigura Pelé - 03 Cuadro minifigura Pelé 20,95€ El precio original era: 20,95€.18,00€El precio actual es: 18,00€.
  • Cuadro minifigura Maradona - 04 Cuadro minifigura Maradona 20,95€ El precio original era: 20,95€.18,00€El precio actual es: 18,00€.
  • Cuadro Regreso al Futuro (1985) - 03 Cuadro Regreso al Futuro 1 (1985) 20,95€ El precio original era: 20,95€.18,00€El precio actual es: 18,00€.
  • Cuadro minifigura The Undertaker - 01 Cuadro minifigura The Undertaker 20,95€ El precio original era: 20,95€.18,00€El precio actual es: 18,00€.
  • Cuadro minifigura The Rock (La Roca) - 01 Cuadro minifigura The Rock (La Roca) 20,95€ El precio original era: 20,95€.18,00€El precio actual es: 18,00€.
  • Cuadro minifigura John Cena - 01 Cuadro minifigura John Cena 20,95€ El precio original era: 20,95€.18,00€El precio actual es: 18,00€.
  • Cuadro John Wick minifigura - 02 Cuadro John Wick 20,95€ El precio original era: 20,95€.18,00€El precio actual es: 18,00€.
  • Cuadro minifigura Mbappé - 04 Cuadro minifigura Mbappé 20,95€ El precio original era: 20,95€.18,00€El precio actual es: 18,00€.
  • Cuadro Cuadro The Mandalorian y Grogu - 01 Cuadro The Mandalorian y Grogu 20,95€ El precio original era: 20,95€.18,00€El precio actual es: 18,00€.
Ir a la Tienda de Sigue al Conejo Blanco

Lo último

  • Crítica El graduado (1967), de Mike Nichols 4
    Crítica El graduado (1967), de Mike Nichols
  • Detalle portada Punisher War Journal #1
    Punisher War Journal (1988-1995)
  • Crítica Mi amiga Eva (2025), de Cesc Gay 5
    Crítica Mi amiga Eva (2025), de Cesc Gay
  • Escape The City 6
    Escape The City
  • Crítica Los descendientes (2011), de Alexander Payne 7
    Crítica Los descendientes (2011), de Alexander Payne
  • Clandestine Cakes, para los cinéfilos más golosos. 8
    Clandestine Cakes, para los cinéfilos más golosos.
  • Vangelis El hombre desconocido 9
    Vangelis El hombre desconocido
  • Detalle portada Astérix en Lusitania
    Astérix en Lusitania, de Fabcaro y Conrad

Envío y pago seguro

Paga con Paypal

SCB en Telegram
X Logo X Logo Seguiron X RSS Feed Logo RSS Feed Logo Suscribirsea canal RSS

Información al cliente

Contacto
Envíos
Política de devoluciones
Aviso legal

El mejor contenido

Cine: críticas, noticias y curiosidades
Cómics: Marvel, DC y BD
Offtopic: arte, historia, videojuegos y literatura

Link to: Clandestine Cakes, para los cinéfilos más golosos. Link to: Clandestine Cakes, para los cinéfilos más golosos. Clandestine Cakes, para los cinéfilos más golosos.Clandestine Cakes, para los cinéfilos más golosos. 10 Link to: Escape The City Link to: Escape The City Escape The City 11Escape The City
Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba Desplazarse hacia arriba