El comisario Enrico Mancini no pasa por su mejor momento, su drama personal le impide llevar a cabo su tarea profesional lo que cada día que casa acrecenta su desconfianza. Sin embargo otros sí que le consideran un número uno en su campo, y no dudan en que no existe nadie mejor que él para descubrir a un metódico asesino en serie que amenaza la lluviosa cuidad de Roma. Así que tendrá que luchar contra su tragedia personal para desenmascarar a tan escatológico criminal, para ello liderará a un equipo de fieles profesionales de valía demostrada elegidos por él mismo. La tarea para el equipo no es nada sencilla, pero poco a poco irán desentrañando los secretos que encierran la perturbada mente del asesino e irán encajando las piezas de un sanguinario puzzle cuya resolución dará con el asesino, aquel que nunca esperas que sea y que siempre nos despierta cierta comprensión en su actitud.

Mirko Zilahy es el autor de esta novela negra ambientada en una lluviosa y desconocida Roma, donde el olor a sangre, el edificios abandonados y la  tierra mojada pueden percibirse gracias a su cuidada narración. No podía faltar el antihéroe  personificado en el comisario, quien castigado duramente por la vida y cuyo mejor amigo es el alcohol, tiene una cuenta pendiente con el cruel criminal y no descansará hasta dar con él. Emocionante debut de este escritor italiano, traductor de bestsellers, que bebe de la influencia de la literatura criminal y de terror presentarnos una obra que, si bien empieza con apaciguada calma y una detallada exposición de los hechos, las ultimas páginas se devorarán sin un respiro. Larga vida al comisario  Mancini.