La Guerra Civil Americana: Los contendientes

La guerra se planteaba de la siguiente forma. El Norte para restablecer la Unión debería conquistar el Sur, debía conquistar un territorio tan amplio como Europa occidental, de ahí que la Guerra tomara aires de Cruzada según la propaganda del Norte. Además fue Cruzada pues el conflicto no podía acabar con la una salida negociada pues sino esto hubiera supuesto una victoria del Sur, había que acabar con cualquier resto del Gobierno Confederado y de su Ejército. Por tanto para la Confederación debía de defenderse. La Confederación territorialmente era grande, estaba mal dotada de carreteras. El Norte tendría que mantener largas líneas de comunicación, avanzadas en territorio enemigo. La invasión del Norte por parte de la Confederación era imposible, esto explica que su máxima pretensión era el reconocimiento de la misma en las esferas internacionales (sobre todo europeas) y la entrada del viejo continente en la guerra, lo que alargaría el conflicto hasta dejar exhausto a la Unión. La Unión conociendo que los recursos industriales del Sur dependían de ella y de Europa, resolvió a la puesta en marcha del bloqueo para ver cuanto tiempo podía resistir. A pesar del bloqueo el Sur poseía importantes puertos y brazos de mar, que lo dificultaba, de ahí que la guerra durara cuatro años. El Sur creía posible mediante una guerra defensiva legitimarse como Estado, ¿acaso no lo hicieron 13 colonias frente al poderoso Imperio Británico?

La defensa del Sur, se centro en dos puntos básicos: en Tennessee, por el Oeste, pues era vital para las líneas férreas del Sur (Chattanooga – Atlanta – Savannah) y la defensa de la capital Richmond, que desde finales de mayo se había trasladado de Montgomery (Alabama) a la Capital de Virginia. Esta táctica ofensivo defensiva salvaguardaría al Sur, desgastando al Norte. Los confederados también tenían sus diferencias en torno a qué estrategia aplicar. Davis era partidario de una guerra defensiva prolongada que desgastara al norte, mientras que parte de sus asesores recomendaban una rápida ofensiva que impidiera al norte movilizar su superior contingente humano y bienes materiales, conscientes de que cuanto más se prolongara la guerra, menos oportunidades tenía el Sur de ganarla.
Otro problema que se planteaba en el Sur estaba precisamente en su génesis, pues se había constituido como Confederación, tomaba como norma el derecho de cada Estado. La Confederación del Sur por tanto adolecía de demasiado localismo. Existía un nacionalismo del Sur, pero más como forma de vida que como creación Estatal. Jefferson Davis por tanto se vio prisionero de su propia política según la cual cada Estado disponía el derecho a dirigir su propio destino, política incapaz de conseguir un esfuerzo común. Lincoln en cambio dirigió su esfuerzo a mantener la Unión, no sólo conseguir que los secesionados volvieran, sino en mantener a los restantes unidos en la causa común de la Guerra. Esto explicará los poderes extraordinarios que toma tras el inicio del conflicto (Como la suspensión del sacrosanto derecho de Habeas Corpus, instituido en Inglaterra tras la “gloriosa” Revolución de 1689) con el fin de mantener a los estados fronterizos dentro de la Unión. Durante 1861 el Norte obtuvo algunos éxitos clave para asegurar los estados fronterizos de Maryland, Delaware, Kentucky y Missouri, donde prevalecía el sentimiento unionista, si bien los secesionistas eran también bastante fuertes. La importancia de Maryland radicaba en su proximidad a Washington y en la ubicación de Baltimore como punto de enlace del ferrocarril con el Medio Oeste. Kentucky y Missouri eran importantes para la estrategia bélica del norte porque controlaban los puntos de aproximación a los valles de los ríos Mississippi, Tennessee y Cumberland, por los cuales las fuerzas de la Unión podían introducir la contienda en el corazón mismo de la Confederación.
Jefferson DavisAbraham Lincoln

En la preparación de la Guerra el Sur contaba con ventajas, pues la mayor parte de la oficialidad del ejercito de Estados Unidos era procedente del sur, tan sólo Windfield Scott, George Thomas y Davis G. Farragut se mantuvieron fieles a la Unión. La épica de la guerra siempre recordará a Lee, los dos Johnston, Beauregard, “JEB” Stuart, A. P. Hill “Stonewall” Jackson y D. H. Hill como los grandes generales del Sur. El norte sólo pudo sacar a U. S. Grant, Sherman y Sheridan y ya al final de la guerra.
Al principio ambos contendientes debieron contar con voluntarios, pues como en todas las guerras se piensa que sólo es cosa de pocos meses. Los voluntarios en el Norte se organizaban sobre la base de milicias estatales. Otro sistema era que un individuo se comprometía a cambio del mando a crear una unidad de voluntarios, un regimiento, una vez formado y equipado se le enviaba a un campo de preparación quedando tal regimiento bajo la dirección del Ejercito federal. La Confederación contó con un sistema similar de voluntarios. El problema del Sur era el excesivo número de oficiales sobre el de los soldados. Al año de la guerra se tuvo que recurrir al reclutamiento. El Sur que pidió voluntarios para un año, temió la desbandada de sus tropas, así que emitió la ley de reclutamiento del 14 de abril de 1862. La Unión esperó a 1863, pero la ley de Conscripción de los Estados Unidos que movilizaba hombres entre los 20 y 45, fue más corrupta. Por esta ley cada Estado tenía una cuota de soldados que debía integrarse a filas, si un Estado (en concreto distritos) cumplía su cuota con voluntarios, no había entonces que recurrir al reclutamiento forzoso. Para evitarlo, los estados, distritos y ayuntamientos recaudaron fondos para inducir a los voluntarios a alistarse con la promesa de una recompensa generosa. Sin embargo, esta practica dio origen a los salta recompensas, hombres que se alistaban, desertaban y se volvían a alistar en otro distrito bajo otro nombre. Cada vez que se imponía un reclutamiento, los jóvenes ricos podían librarse pagando, o proclamar su inmunidad para el resto de la guerra proporcionando un sustituto que luchará por él. Estas medidas causaron graves disturbios en algunos Estados, sobre todo en Nueva York (13 de Julio de 1863)
Simultáneamente al decreto de bloqueo (19 de Abril de 1861) convocó el aislamiento de 75.000 voluntarios por tres meses, en contra de la opinión del Comandante Militar de la Unión Windfield Scott, pues según él debía convocar a 300.000 por un espacio de dos a tres años. Lincoln desconocía la capacidad del Sur y pensaba que la Guerra apenas duraría una batalla. Además el Presidente tampoco evaluó su estrategia denominada “Plan Anaconda” que consistía en conquistar Nueva Orleáns por medio de una expedición naval y militar conjunta así como bloquear todos los puertos del Sur; y segundo, formar dos grandes ejércitos, uno de los cuales descendería el Mississippi, dejando a los Estados Confederados occidentales aislados de los orientales, mientras que el otro amenazaba Richmond, conteniendo así al grueso de las fuerzas confederadas de Virginia.
[AMAZONPRODUCTS region=»es» asin=»B007H8MFL0″]



