El pacto de no agresión.

3.1 Las conversaciones.

A las once de la mañana aterrizo el avión “Cóndor” con todo el aparato diplomático en Moscú, no hubo mucha pompa de recepción, tan solo las banderas de ambos países, un cuerpo del ejército y los embajadores alemán e italiano. El viaje hacia la antigua cancillería austríaca, sede de la comitiva alemana, en las calles de Moscú paso inadvertido. Pese a la repercusión mundial que causaba dicho pacto.

A las seis de la tarde un oficial ruso, guardia personal de Stalin, fue a recoger al grupo diplomático alemán. Durante el transcurso del viaje, el conde Von Schulenberg, explicó durante el trayecto algunos aspectos de la capital moscovita. Una vez llegados al Kremblin fueron recibidos por el dictador ruso.

Seis personas formaron parte en las negociaciones: Stalin, Molotov; Ribbentrop y el conde Schulenburg, y, como interpretes, el consejero de la embajada alemana Hilger, y el ruso Pavlof. Ribbentrop inició la conversación, aclarando el deseo de Alemania de establecer relaciones con Rusia, Stalin respondió:

“Ustedes nos han echado encima gran cantidad de inmundicia, pero eso no obsta para que no intentemos negociar otra vez. En mi discurso he procurado poner de manifiesto la voluntad de entendimiento soviética con respecto a Alemania…”

He titulado a este articulo, las conversaciones, pero lo cierto es que fue el tratado de relaciones diplomáticas más corto de la historia. Los manejos diplomáticos fueron rápidos. Las conversaciones económicas entre Berlín y Moscú habían empezado a principios de abril y los primeros acercamientos diplomáticos fueron en junio y julio.

3.2 El pacto de no agresión.

1. Las dos partes signatarias se comprometen a abstenerse de cualquier acto de fuerza, acción agresiva o ataque abierto entre sí, tanto individualmente como en colaboración con otras potencias.
2. En el caso de que una de las potencias firmantes lleve a cabo actos que impliquen la guerra contra una tercera potencia, la otra firmante se compromete formalmente a no prestar apoyo a aquella tercera potencia.
3. Los Gobiernos de ambas partes signatarias se comprometen en el futuro a mantenerse continuamente en contacto e informarse mutuamente de todas las cuestiones relativas a sus intereses comunes.
4. Ninguna de las dos potencias que suscriben el presente acuerdo tomará parte en cualquier coalición de potencias que, de un modo directo, pueda dirigirse contra la otra potencia.
5. En el caso de que querellas o conflictos, entre ambas partes sobre cuestiones que de uno u otro modo puedan surgir, las dos potencias se comprometen solemnemente a resolver sus diferencias de un modo amistoso, celebrando al efecto frecuentes consultas mutuas o, en caso de necesidad, nombrar una comisión arbitral para que dirima las posibles diferencias.
6. El presente convenio tendrá una validez de diez años, en la inteligencia de que si en el transcurso del año anterior a la expiración del plazo de validez ninguna de las partes firmantes solicita la rescisión del pacto, éste se entenderá automáticamente prorrogado por un periodo de cinco años.
7. El presente convenio deberá ser ratificado dentro del mas breve tiempo posible. Los documentos representativos de la mencionada ratificación serán intercambiados en Berlín. Las cláusulas del presente convenio entrarán en vigor inmediatamente después de la firma del documento.

Este es el pacto de no agresión, pero detrás tendrá un apartado secreto, y claro ésta es el cuarto reparto de Polonia.

Ribbentrop antes de la firma de citado acuerdo tuvo que llamar a Hitler, éste se encontraba en su refugio, el Führer inmediatamente pidió un mapa dio su consentimiento a las peticiones soviéticas a las peticiones soviéticas, de que los puertos de Libeau y Windau, en Letonia, libres de hielo, pasasen a formar parte de la esfera de influencia soviética.

3.3 El acuerdo secreto o el cuarto reparto de Polonia.

“Con motivo de la firma del tratado de no agresión entre el Reich alemán y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, los ministros plenipotenciarios de ambos países que suscriben dicho tratado se comprometen a tratar muy confidencialmente la cuestión de los límites de sus respectivas esferas de influencia en los territorios del este de Europa. En el curso de dichos conversaciones se ha llegado a las siguientes conclusiones:

1. En el caso de que se produzcan modificaciones político-territoriales en los Estados bálticos (Finlandia, Estonia, Letonia y Lituania), la frontera septentrional de Lituania se considerará como límite natural de las zonas de influencia de Alemania y La URSS. Ambas partes reconocen, no obstante, los derechos de Lituania sobre el territorio de Vilna.
2. Ante la eventualidad de ciertos cambios político-territoriales en la zona de influencia del Estado polaco, el límite de las esferas de influencia de Alemania y la URSS será aproximadamente el señalado por los ríos Narev, Vistula y San.. “La cuestión de que ambas partes interesadas se decidan por mantener un Estado polaco soberano, y de cuáles deben ser sus límites en tal caso, será fijado de acuerdo con el desarrollo de futuros acontecimientos políticos.”
3. Por lo que hace referencia a los territorios del sudeste de Europa, se hace destacar por parte soviética su evidente interés por Besarabia. En lo que concierna a Alemania, ésta se compromete a desligarse de todo interés político en relación con dicho territorio.
4. El contenido del presente documento deberá ser mantenido en estricto secreto por ambas partes signatarias.

Estaba claro, el entendimiento entre nazis y comunistas versaba sobre el cuarto reparto de Polonia, cada uno por un lado los rusos no estaban preparados para una guerra y querían asegurar sus fronteras en el oeste, filantropicamente además reivindicaban sus derechos hacia esos pueblos eslavos. Por el otro lado los nazis querían resguardar sus fronteras en el oeste para así poder luchar libremente contra Francia e Inglaterra, por lo menos momentáneamente… Era un pacto como la famosa obra de teatro de Benavente de “Intereses Creados”, ambos pese a sus diferencias ideológicas, la razón de Estado triunfo sobre la ideología.

A medianoche los documentos ya fueron firmados, antes Von Ribbentrop dijo las premisas del acuerdo a Hitler. Fue en los anales de la diplomacia el que dos potencias tan dispares se pusiesen de acuerdo en tan poco tiempo, un hecho significativo. Se trataba de la paz o de la guerra, y la decisión de llegar a una solución no pudo ser mas rauda.

3.4 El tiovivo europeo o la “discusión tabernaria.”

Ante una mesa llena de botellas de vodka y vino de Crimea, los diplomáticos se pusieron a dialogar sobre los asuntos europeos y no europeos, de ese verano. La conversación fue iniciada por Ribbentrop que se ofreció como mediador a otro posible pacto entre la URSS y el Japón Imperial, Stalin dijo:

“La Unión Soviética ha deseado siempre que las relaciones entre ella y el Japón mejoraran sensiblemente, pero la paciencia de nuestra gran nación está tocando a su fin frente a los continuas provocaciones niponas (Islas Curiles). Si Tokio desea la guerra, la tendrá. La URSS nada teme y está preparada para cualquier eventualidad. Para Italia, Albania carece en absoluto de valor, aunque tal vez Benito Mussolini tenga la intención romana de lanzarse sobre Grecia. Pero y Turquía.”

Ribbentrop le contestó:

“ Aunque nosotros los alemanes venimos ofreciendo relaciones amistosas al gobierno turco desde hace meses, el país ha cerrado el cerco contra Alemania, sin haber considerado necesario advertir de ello al Gobierno alemán.”

A lo que el dictador respondió:

“Inglaterra ha sobornado a los políticos turcos distribuyendo entre ellos más de 5 millones de libras, y así ha conseguido desatar una campaña de propaganda contra Alemania.”

El Ministro le añadio:

“ He insinuado al Führer que diga a los ingleses que cualquier acción defensiva por parte de Inglaterra en la eventualidad de un conflicto germano-polaco será inmediatamente seguida por un ataque aéreo a Londres.”

Stalin comenzó a ultrajar a Gran Bretaña y a la Misión militar franco-inglesa.

“Si Inglaterra ha llegado a dominar el mundo se debe a la estupidez de otros países, que siempre se han dejado sorprender y embaucar. Es irrisible en verdad que unos centenares de ingleses hayan podido dominar la India, además esos caballeros no han considerado no han considerado decirnos que es lo que desean en realidad, hoy han visitado nuestros museos…”

La conversación giró a un rumbo táctico sobre las líneas Maginot y la líneas Sigfrido, Ribbentrop señalaba la ineficacia de la línea Maginot. Pero la conversación tuvo un ritmo álgido a la mención del “pacto-antikomintern” (dirigido a las potencias adheridas a la Internacional Comunista, entre ellas la propia URSS). Sabiamente el Ministro respondió:

“El pacto anti-Komintern no va dirigido expresamente contra la Unión Soviética, sino más bien contra las democracias occidentales.”

Parece ser que éste peliagudo asunto quedo zanjado. A la mañana siguiente Stalin manifestó a Von Ribbentrop.

“La Unión Soviética considera este pacto muy seriamente, Herr Ausnminister, y le prometo bajo mi palabra de honor, que la URSS no engañará a sus consocios”.

El día 24 de agosto de 1939, a la una de la tarde, la comitiva soviética despidió a los alemanes del aeropuerto, éstos volvieron vía mar Báltico, por que ya el “corredor” no era seguro, y a las 7 llegó a Berlín.

Ribbentrop llegó a la Cancillería en honor de multitudes. Se informó a los italianos de que la actitud con los polacos se hacia insostenible. Los fascistas a su vez preguntaron qué tal con los bolcheviques, a lo que Ribbentrop contestó:

“ Lo mismo que entre viejos camaradas”.

El 26 de Agosto, Hitler mandó llamar a Dietrich, su jefe de prensa, al cual preguntó:

“¿Qué noticias recientes tiene usted de Londres y París con respecto a nuestro convenio con Rusia?¿ Qué sabe de la crisis de los Gabinetes de Londres y París?.

No entiendo.

Los Gobiernos democráticos no pueden soportar sin consecuencias descalabros como el que les hemos infligido con nuestro pacto con Moscú.

Con todo esto acontezco el impacto político, militar y periodístico de tan citado pacto.

4. El impacto mundial

4.1 Repercusiones internacionales de bandos distintos.

Sir Winston Churchill, memorias.

“Las siniestras noticias de lo ocurrido repercutieron en el mundo como una explosión. El 21/22 de agosto, la agencia Tass anunció que Ribbentrop volaba hacia Moscú para concertar el pacto de no agresión ruso-alemán. Muchas emociones pudieron aquejar al gobierno inglés entonces, pero entre ellos no figuró el temor. Sin perdida de tiempo, el Gabinete anunció que el nuevo pacto “no afectaría a las obligaciones” de Inglaterra, que estabamos dispuestos a cumplir. Nada podía ya evitar ni retardar el conflicto.”

“Solo los totalitarismos podían firmar un pacto tan inmoral como odioso, ¿Quién aborrecía más lo acordado?, ambos sabían que era un entendimiento transitorio, los antagonismos entre los dos imperios eran mortales. Stalin sabía que el alemán sería menos terrible tras un año o dos de guerra con los occidentales. Hitler quería combatir a sus enemigos de uno en uno. Que tal acuerdo proclama el culminante fracaso de la política extranjera anglo-francesa durante varios años.”

Churchill era un claro partidario del entendimiento con la URSS, sabía desde que Hitler subió al poder, que quería la revancha frente al “dictak” de Versalles, nunca entendió la política pacifista de su parlamento y durante todo el periodo de entreguerras, fue un pleno partidario de la actuación contra el Reich, por que era consciente que hasta el 38 se pudo frenar al loco dictador. Pero sigo con lo que cito sus memorias.

“Puede alegarse que para los soviéticos era necesidad vital procurar que los ejércitos alemanes se concentrasen en el oeste, mientras los rusos reunían las fuerzas sacadas de los distantes territorios de su enorme territorio. En Moscú se recordaban los desastres de 1914, cuando Rusia atacó a Alemania con un ejército movilizado sólo parcialmente. Ahora sus fronteras quedaban mucho más al este que en la guerra anterior. Rusia necesitaba, por la fuerza o la astucia, ocupar los Estados bálticos y gran parte de Polonia antes de sufrir el ataque enemigo. Esta política fue realista en alto grado.”

Inglaterra una vez consumida la noticia, optó por llamar a los reservistas (ejército profesional) y a la movilización de tropas, también se dio dicha movilización en los dominios (Colonias). La Cámara de los Comunes estaba dispuesta a mantener las garantías dadas a Polonia, e inmediatamente se puso a consultar al Gobierno francés. Para los británicos la guerra sería ya un proceso imparable. Los periódicos británicos criticaron la poca eficacia de su diplomacia, y el haber establecido unas garantías a ciertas naciones del este de Europa que no se podían cumplir. Los Lores y Comunes tomaron medidas de urgencia, como fue la “ley de plenos poderes para el ejecutivo”.

La actitud polaca fue la de los soberbios con miedo. A pesar de los negros nubarrones que se cernían sobre su cielo, los polacos adoptaron una posición de firmeza y aún de arrogancia. El mariscal Ridz-Smigly, jefe de sus ejércitos se mostró confiado en el poder militar de su patria, además se veían respaldados por Francia e Inglaterra, con los tratados de asistencia mutua que tenían con ambas potencias. Las potencias entablaron negociaciones de Alianza.

Diarios del Conde Ciano. 22/23 de agosto 1939.

“ Halago la política del Reich. La situación europea está resuelta. ¿Podrán ahora Francia e Inglaterra, que han basado toda su política anti-eje en la alianza con los soviéticos, contar con la adhesión incondicional de las masas extremistas?. La ansiedad por el pacto ruso-alemán deja el puesto a una más racional evaluación del acontecimiento, que no es -desde mi punto de vista- tan fundamental. Francia e Inglaterra hacen saber a los cuatro vientos que intervendrán igualmente en un eventual conflicto…El Duce esta noche está belicista habla de ejércitos y ataques.”

Los partidos comunistas: No hay mucho que añadir, seguían claramente las directrices de Stalin (Ver apartado 2.3). Ante la futura guerra estos partidos vieron que la próxima iba a ser como la I Guerra Mundial, y se acordaron de las palabras de Lenin, “esta guerra no es de los proletarios, sino de los Imperios, a la cual el obrero no tenía que tomar partido por ninguno de ellos”. El mejor ejemplo de reconversión fue el de los partidos comunistas franceses. Daladier lo puso fuera de la ley por considerarlo culpable de traición al negarse a ayudar a Polonia, aliada de Francia.

Francia mantenía los contactos con Gran Bretaña, pero temía el conflicto armado ya que su territorio pegaba directamente con el alemán.

Otras naciones como Holanda, Bélgica y Estados Unidos predicaban por la paz.

4.2 Reacciones periodísticas mundiales.

Periódicos estadounidenses.

“Una más de las esperanzas de paz en Europa, que se van desvaneciendo rápidamente, se esfumó hoy cuando Adolf Hitler rechazó una oferta – que le llevaron en avión- de negociación en vez de guerra. La única esperanza de evitar la guerra que quedaba anoche parecía ser la completa capitulación ante las demandas de Alemania.” New York Herald Tribune, edición europea, 24, VIII, 1939.

Periódicos franceses.

“ Hay que descubrirse ante el socialista Daily Herald de Londres, al que difícilmente se le hará pasar por un órgano hitleriano: es él quien mejor ha estigmatizado la duplicidad del procedimiento soviético en el pacto que Moscú ha firmado. “Durante todo el tiempo -escribe- que el Gobierno de la URSS negociaba abiertamente con las potencias occidentales, negociaba secretamente con Alemania. Los primeros pasos se dieron en junio, en el momento mismo en el que el Gobierno de los Soviets insistía para que un acuerdo con Gran Bretaña y Francia tomase forma de una alianza.” Ahí es donde reside la felonía rusa. Si los hombres de Moscú juzgaban que las dos negociaciones eran compatibles con las reglas del honor y de la lealtad, ¿por qué han ocultado una?”. Le Matin, París, 24, VIII, 1939.

“En la hora en la que se va a jugar la suerte de la Europa contemporánea, los jefes de Gobierno deben hacer frente a sus terribles responsabilidades ante la Historia del Mundo. Pues el peligro de guerra sobrepasa con mucho la medida del destino de algunos pueblos. Esté donde esté la victoria, esté donde esté la derrota, se corre el peligro de que las ruinas acumuladas a un lado y a otro de los frentes de batalla sean las ruinas de una civilización.” Le Petit Journal, París, 24, VIII. 1939.

No añado nada en los dos artículos todo está dicho, la guerra es un hecho inevitable.

Periódicos españoles.

No hay mucho que añadir, la prensa del régimen en sus artículos se limita ha suscribir el articulado del pacto, y como anécdota curiosa se habla de la intención de Japón de firmar un pacto de no agresión con la URSS. Esto en el Arriba del 24 de agosto de 1939. Los artículos de opinión se centra en la problemática de postguerra. Hay que añadir la propaganda y la exaltación que se hace de propaganda nazi.

El Alcázar del 25 de agosto de 1939, en sus titulares centrales destacaba las voces cristianas en favor de la paz, en las que hablaba Pío XII, el Rey de Bélgica y Roosevelt. También señalaba los continuos “ataques” polacos a Alemania, incluso añadía que Polonia sería la primera en declarar a Alemania. Este periódico si tiene artículo de opinión, pero se basa en las voces cristianas a favor de la paz.

Las Provincias, miércoles 23 de agosto de 1939:
Titular: El estupor del Mundo ante el Pacto Germano-Ruso.

La gran Alemania acapara la atención mundial.

El acontecimiento imprevisto de que hablo Mussolini desplaza a segundo plano todos los problemas.

Ante el mazazo directo, las DEMOCRACIAS vacilantes, dicen no comprender la táctica soviética.

Reacciones:

Francia: no respuesta de la sorpresa si Rusia se adherirá al pacto Antikomitern.

Argentina: sospecha que se ha debilitado el poderío inglés.

Inglaterra: convoca con urgencia el Parlamento.

Polonia: realiza esfuerzos para mantenerse ecuánime.

Estados Unidos: se mostrarían neutrales caso de que se les pusiera en trance de decidirse.

Este periódico, se limita ha dar la diferentes noticias de prensa de los países implicados, ya sean Inglaterra, Francia, Polonia, Alemania. Señalar lo que dice este medio de divulgación “Rusia se ha visto obligada a aceptar el pacto por la situación interior del país y por las dificultades en extremo Oriente”. La diferencia entre ambos periódicos estaría en que uno es fascista y otro nacionalcatólico. Estas diferencias se notaron mucho en la prensa de aquellos días y más durante el transcurso de la guerra.

Periódicos italianos.

No hay tampoco mucho que decir prensa fascista, colaboradora del régimen nazi.

“ Ahora, todo aparece bien claro para todos. Rusia se compromete a no agredir a Alemania. La coalición que Gran Bretaña estaba fatigosamente organizando pierde en Oriente la gran base de apoyo que debía proporcionar la URSS. La política de acercamiento sufre un golpe mortal. Una nueva situación se presenta en Europa.” (Il Popolo d’Italia, Milán 24, VIII, 1939).

“ Rápida conclusión de los coloquios de Moscú. La firma del pacto de germano-soviético. Hitler responde a un mensaje del gobierno inglés. “Los compromisos por Inglaterra no pueden obligar a Alemania a renunciar a sus derechos vitales”

Este era el titular del Corriere della Sera, el 24 de agosto de 1939. Pero de éste periódico hay que destacar el articulo de opinión. Nella Logica (Era un hecho). En síntesis el articulo viene a decir lo siguiente:

“ La situación internacional ha dado un vuelco en estos instantes, pero el mayor golpe se lo han llevado las Plutocracias, que no han sabido ver la situación internacional. Alemania y Rusia entran en la lógica de la historia, en la ilógica los gobiernos de Londres y París. Las Potencias Democráticas querían hacer de la Rusia de Stalin una satélite suya, pero no hay afinidades de ideología y ni siquiera de intereses políticos fundamentales que podían aconsejar aquella monstruosa función que se podía al gobierno de Moscú, ( Atacar a Alemania desde el oeste). Los históricos contrastes entre occidente y las rivalidades asiáticas con Inglaterra permanecían intactas. Por la otra parte cualquier otro compromiso de apoyar a países capitalistas del mundo aparecerían manifestándose absurdas en el campo de las ideas, ni como Rusia, ni como Unión Soviética. La Gran Nación podía caer en la trampa, es verdad que los gobiernos de Londres y París no han dejado atrás ningún medio, ni ningún argumento para intentar convencer a Rusia de entrar en el grupo de los asediadores, no han renunciado a la humillación y ni siquiera han escuchado ningún consejo de prudencia. Aún en estos momentos representantes militares de Inglaterra y Francia, están en Moscú, con la clara intención de discutir cuestiones de carácter muy delicado, mostrando posibles planos de signos que apenas se comunicarían al más fiel aliado. Estamos en frente a un fenómeno de incomprensión crónica sin precedentes a este mismo fenómeno, pertenecen las mismas manifestaciones de los gobiernos democráticos. Lejos de comprender la conveniencia de cambiar de camino, ellos han apresurado en confirmar su tesis intransigente dejando así que se realizaran la imprudente obstinación polaca, no es la primera vez que una potencia menor, por ingenuidad o falta de consideración se haya quedado en el juego de servir a Francia e Inglaterra. El error polaco de todas formas podía ser perdonable y tampoco podemos tomar como serio el enunciado de un programa inglés que decía que Polonia es libre de tomar sus propias decisiones, y que si ella entrará en Guerra, Inglaterra estará con Polonia. Esto son solo palabras, la tutela de un país potente manda sobre las libertades de su propio discípulo. Si Polonia hubiese osado en verdad luchar eso querría decir que desde Londres le habría llegado, no sólo la orden de aprobación, sino la orden de hacerlo. ( Polonia hace el juego de Londres y no toma decisiones por si solas).

Las máximas responsabilidades pesan en este momento, sobre el gobierno Inglés, si el mensaje de Chamberlain, tiene el mismo contenido de la nota extraoficial, tenemos que escoger que el gobierno inglés, tiene el contenido de la nota extraoficial, tenemos que escoger que el gobierno inglés todavía no ha escogido su camino, y que el posibilismo británico todavía trata de salvar la paz y su prestigio.

El sistema podría ser hábil, pero no lo es en estos momentos verdaderamente críticos, sería mejor en cambio, que Londres fuera a Varsovia y le diera un enérgico consejo de movilizar las animas y las armas y empezar lo antes posible un pacto con el gobierno de Berlín.

No es el momento de hacer conferencias a 3 a 4 o a 5, ni si quiera un solo coloquio, puede parar la marcha irreversible de los acontecimientos.

El señor Beck debería subirse a un avión y precipitarse donde Hitler. El sacrificio de Polonia podía ser todavía insignificante, en relación con aquellos acontecimientos que serían impuestos, por una guerra que la acogiera desde todos los frentes.

También este paso estarían en la lógica y podría no asombrar a nadie.

Pero aún así, la crisis internacional no estaría resuelta, el problema de Danzig es uno de los muchos problemas de justicia, que la mala paz ha creado. Sería inútil encontrar un remedio empírico a las presentes dificultades, si dentro de poco, se rompiera la paz del mundo. Es todo un sistema nuevo, se debe crear un espíritu nuevo que debe presidir a las relaciones internacionales. Los Estados conservadores y plutocráticos, todavía no lo han entendido, para evitar el acontecimiento de una nueva Europa, ellos han esperado antes a la complicidad de Italia, después de haberla engañado, burlado y amenazado, durante 20 años. Y luego esperar la complicidad de la Rusia Soviética, en la cual no hubo insultos.

Las consecuencias ahora son visibles y son solamente las primeras, muchas otras, probablemente todavía vendrán (o muchas otras todavía tendrán que venir).”

5. Qué sucedió después.

No hay que caer en la redundancia de que el proceso bélico, ya era un hecho imparable. Hitler pletórico, cambio radicalmente de actitud cuando se presentó sin invitación, en su refugio, el embajador inglés sir Neville Henderson, éste de ordenes de su Primer Ministro le dijo que el gobierno de Su Majestad estaba dispuesto a cumplir los acuerdos que tenía con Polonia, además le alegó la existencia de campos de concentración. El loco alemán le respondió que Alemania no podía renunciar a sus derechos vitales, además alego que la población polaca estaba atacando a la población alemana. Este hecho marcó la futura ruptura de relaciones con el Gobierno Inglés, además el alemán le manifestó su clara posición hacia un conflicto bélico. La guerra estaba servida, Chamberlain seguía dispuesto ayudar a los polacos, y la movilización por parte del ejército inglés ya era un hecho. Pero no sólo el inglés Hitler había previsto el día de invasión para el 26 de agosto de 1939. Hitler ya tenía el Plan Blanco – Invasión de Polonia – a finales de agosto, el 1 de septiembre a las 4: 45 de la madrugada, las tropas alemanas invadieron Polonia. El 3 de septiembre ingleses y franceses declararon la guerra a Alemania.

A mediados de septiembre de 1939, en poco más de dos semanas del comienzo de la invasión, los ejércitos alemanes habían ocupado la mayor parte de Polonia occidental y central; en el mismo mes, las tropas soviéticas invadieron Polonia desde el este, por lo que las dos potencias invasoras se dividieron el país. Los polacos de las zonas ocupadas por los alemanes sufrieron duras represalias, mientras que en el territorio ocupado por los soviéticos, muchos miles de polacos fueron deportados a Siberia y otros fueron eliminados (Fosas de Katyn).

Ante este hecho buena parte del ejército polaco que se pudo salvar ( unos 100.000 h.) llegaron a los países aliados donde se reagruparon en otros unidades de combate, al igual que después de La operación Barbarroja muchos se integraron en las filas del ejército soviético.

5.2 Hacia la ruptura.

La guerra contra Polonia duró menos de un mes: del 1 de septiembre al 28, los alemanes aplastaron Polonia; por otra parte, los rusas invadieron el país el 17 de ese mismo mes. Polonia al igual que Austria y Checoslovaquia desapareció. Fue el cuarto reparto histórico de Polonia solo que esta vez Austria no participo, por que ya estaba incluida en el III Reich. Ya iniciada la guerra y con Francia a los pies de Alemania, el 12 de septiembre de 1940, Hitler y Molotov se encontraron en Berlín. Las relaciones entre Alemania y La URSS se vuelven tensas. El 18 de diciembre de 1940, Hitler aprueba los planes de la “operación Barbarroja” para la invasión de la URSS.

El pacto firmado para diez años duro muy poco. En junio de 1941, Hitler, desembarazado del frente occidental por el hundimiento de Francia y sin ver la posibilidad de éxito en la “operación Otari”, que era como se llamaba en secreto la invasión de Inglaterra, atacaba a Rusia sin previa declaración de guerra ( 22 de junio de 1941 ), los tropas alemanas invaden la URSS, sin declaración previa de guerra.

El pacto se había roto, Hitler escribió a Mussolini.

“ Dejadme decirnos una cosa. Después de un largo debate de conciencia, he tomado la resolución de actuar contra Rusia; y puede decir que, con ello, he reconquistado mi libertad espiritual. A pesar de mis sinceros y perseverantes esfuerzos de Alianza germano-soviética me ha resultado muy a menudo irritante y en ciertos aspectos se me aparecía como una abdicación de mis orígenes, de mis convicciones y de mis deberes anteriores. Me siento feliz de haberme liberado de esta tortura mental.”

6. Valoración personal.

Antes de nada quiero destacar, mi interés por la II Guerra Mundial, y por las causas que llevaron al mundo a este terrible conflicto. Mis lecturas desde la adolescencia se han ceñido en las Memorias de Sir Winston Churchill. De sus doce tomos el que más me sorprendió fue el primero, “De guerra a guerra”: en él se nos habla de una mala paz, de las intenciones de un claro entendimiento con la sufrida República de Weimar, del Crack del 29, del ascenso de los Estados Totalitarios, de la Guerra Civil española, de la subida de Hitler al poder y su política de ruptura del pacto de Versalles, en general de todo el cumulo se sucesos que llevo al mundo a ese inhumano conflicto. Él escribió estos libros después de la guerra, pero en el primero hace especial hincapié, sería por su política belicista, en que había que parar a Hitler cuanto antes. Cuando se le paró hubo 55 millones de víctimas por medio. Pero el devenir histórico es así, y no se puede cambiar. Lo que si quiero destacar es la labor del historiador, para que tan terribles conflictos no vuelvan a suceder, el investigador se debe ceñir en las causas y especialmente en las consecuencias, no en el hecho en sí de como fue la guerra. Analizando tanto causas, como consecuencias, podremos evitar futuros conflictos. Pero el mundo se mueve demasiado deprisa, y aún sigue habiendo guerras, por tanto al estudio de causas y consecuencias hay que añadirle el estudio de las mentalidades, tanto colectivas como individuales. Desde mi punto de vista, en especial las individuales, determinadas personas arrastran a la multitud, esto es lo que lleva a mi trabajo. Las personalidades de dos de los dictadores más crueles e irracionales del siglo XX, Hitler y Stalin.

El 23 de agosto de 1939, firmaron un tratado que dio un vuelco al mundo entero. Sus propios intereses y los de sus naciones conmocionaron a toda Europa, los rivales en la España del 36, ahora firmaban un acuerdo de no agresión, por un lado Hitler se aseguraba el frente del este, por el otro Stalin agrandaba la Unión Soviética por el oeste, aunque con la Finlandia de Mannerhein tuvo que claudicar, eso sí al igual que el Zar Pedro y Catalina “la grande” consolidó la tan ansiada política rusa de salida a los mares. Una vez más la siempre sufrida Polonia vio su cuarto reparto en la historia, ésta fue a mi juicio la más perjudicada de los intereses creados de estos abominables dictadores.

También me gustaría recalcar la ineficacia de la diplomacia de Francia e Inglaterra, que cuando quisieron actuar ya era demasiado tarde. ¿Qué hubiera pasado sin en el 36 hubiesen apoyado a la República española?, es difícil históricamente apoyarnos en el ¿y sí?, pero pienso que hubieran acabado con Hitler y Mussolini a tiempo y haber salvaguardado un régimen democrático. ¿Acaso no eran ellas las defensoras de las Democracias?, se desvincularon por completo del asunto, por tanto su ineptitud diplomática les llevo a la guerra, años después, claudicaron demasiado tiempo. A Francia le llevo a sufrir uno de los más duros estigmas de su historia, Inglaterra afortunadamente con ese gran Primer Ministro Sir Winston Churchill, aguanto, y sin duda fue el mayor artífice de la victoria contra el Eje. Ahí en esos momentos críticos con hábil diplomacia y los errores de Hitler, consiguió derrotar a los alemanes años después.

En resumen como dice el autor Nestor Luján, “La razón de Estado triunfo sobre la ideología”.

Bibliografía.

CRÓNICA DE LA HUMANIDAD, Varios autores, publicada por Plaza & Janés, Barcelona 1991. Págs. 1200, para el artículo ver Pág. 954.
ENCICLOPEDIA ENCARTA 98. Microsoft Corporatión 1993-1998.
EL III REICH, H.S.Hegner, publicada por Plaza & Janés, Barcelona 1962. Págs. 408, para el artículo ver Pág. 302 y siguientes.
“COLECCIÓN SIGLO XX. Los grandes Hechos”. Artículo de Nestor Luján “El acuerdo Hitler-Stalin”, La razón de Estado Triunfa sobre la ideología”. Publicado por Editorial Orbis. Barcelona 1988, Volumen 9 “ La segunda Guerra Mundial I (1937-1940). Artículo de 12 Pág.
“HISTORIA DEL COMUNISMO”. Joan Estruch. Publicada por el diario “El Mundo”. Págs. 330-331, Título “El pacto nazi-sovietico”.
“LAS MEMORIAS DE WINSTON S. CHURCHILL. LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL. “DE GUERRA A GUERRA”. Tomo I. Colección Biblioteca de historia. Editado por Orbis S.A. 1985. Barcelona 315 Págs. Para el artículo Pags. 283 y siguientes.
“LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL”. Publicada por el diario ABC. Prensa Española S.A. en colaboración con Europa Press Reportajes, 1989. Varios Autores.
ATLAS ENCARTA 98. Microsoft Corporatión 1993-1998.