Hasta ahora, la definición de Renacimiento se establecía como manifestación artística inspirada en lenguajes de procedencia italo-antigua (frontones o entablamentos eran sinónimos de Renacimiento) y el resto, “pervivencia del pasado”. Era un proceso de irradiación-asimilación de un modelo concreto. No podemos, sino entenderlo, como una manifestación artística de carácter renovador que se desarrolla desde 1480- 1620, incluyendo desde un edificio gótico a un salón mudéjar. Es decir, todo aquello que posee una finalidad renovadora, un interés en al modernidad – asociado al progreso-. El Renacimiento será una trasmisión de ideas y un intercambio de experiencias, aceptadas por la nueva mentalidad humanista, más que como transformación de los modelos y repertorios.

El proceso renovador italiano comienza en focos muy concretos (la Toscana y más tarde en Roma) expandiéndose por toda Italia y Europa. El arte es utilizado por el poder, manejándolo según intereses (Carlos V – Palacio de Carlos V y la Catedral de Granada- o los RRCC). El Humanismo italiano (Dante, Petrarca, Bocaccio, el neoplatonismo italiano, ..) va asociado a una recuperación de la Antigüedad Clásica tanto en lo literario, en lo científico, en el pensamiento hasta en lo artístico. Se produce el descubrimiento de la imprenta que posibilita la difusión de conceptos así como el descubrimiento de América (viajes, …). Se imita primero la Antigüedad para superarla después. El vehículo es el lenguaje clasicista italiano a través de textos literarios –Alberti-, fuentes directas –Plinio, Tito Livio, ..- y las artes, en un proceso de irradiación a partir de los 90 llegando a España soluciones cuatrocentistas, del Alto Renacimiento o soluciones manieristas de forma simultanea, unido todo ello a cubiertas de ojiva, de madera, un gusto por la pintura flamenca tradicional, dando como resultado una amalgama de estilos muy complejo.

Todo esto se complica más debido a que son lenguajes que no aparecen solos e independientes sino de forma híbrida, dando lugar a “estilos nacionales” (plateresco, Cisneros, …) y a la pluralidad lingüística, diferente en arquitectura, escultura y pintura.

En pintura y escultura se produce una vinculación entre lo nórdico (emocional y religioso) y modelos de filiación italo- antigua. En arquitectura, el gótico asume las nuevas tipologías y sirve para renovar las tipologías existentes. Tendremos, además, el mudéjar y el arte clásico (como por ejemplo el Palacio de Carlos V) anticipando, incluso, tipologías civiles en Italia. Habrá mezclas entre ambos dando lugar a lenguajes híbridos, “estilos nacionales” que ninguno de ellos tiene voluntad estilística alguna. Llegan a España por medio de una efervescencia política (diplomacia europea), el artista es una forma de situarse en el panorama del poder – por ejemplo la Roma de León X o la Corte de Federico Montefeltro en Milán- , son “espías” que oyen, comentan, .. realizan un viaje político con componentes artísticos.

En un primer momento llega la imagen grabada (importancia de la imprenta) a graves de álbumes de dibujo principalmente florentinos, grabados que desde el primer momento plantean las composiciones clasicistas, los ideales, … se ponen de moda obras que adquieren una importancia visual, son imágenes que se graban con un valor primero religioso (Pasmo de Sicilia de Rafael). Es un recurso por parte de los artistas en la realización de obras de arte procediendo a copiarlo o reinterpretarlo. Este conjunto de grabados siempre es fuente de información: modelos, actitudes, composiciones, … La imagen es un medio de transmisión de lenguajes artísticos, tanto en lo cultural como en el acceso a un gran público, religioso, en lo político (asociado a documentos internos o particulares –carta de hidalguía- y a un carácter ideológico).

Ejemplo de ello, son el éxito de determinadas imprentas: Trentino, Aldo D´Annunzio, etc, … que publican los libros más renovadores unido a una revolución tipográfica, grabados en madera, etc, … La imagen es, también, reflejo de la sociedad de su momento, tiene un papel social ofreciéndonos un repertorio de temas y planteamientos que nos hubiesen sido imposible de recuperar. Es un mundo sofisticado que soporta el arte de los grandes conjuntos.

Una vez conocido lo que se realiza en Italia, el siguiente paso es el de la importación: se compran libros, medallas, .. se inicia un mercado de intercambio que se incrementa más por el descubrimiento de América y que va, desde el pequeño grabado hasta un edificio entero (por ejemplo, en Calahorra encontramos un palacio renacentista con patio a lo genovés) asi como elementos constructivos: portadas, columnas, sepulcros, retablos, cuadros, etc. (Acceso de la Casa de Pilatos en Sevilla) portada traída desde Italia, orden gigante de pilastras, dintel, … ).

El viaje a Italia le da la posibilidad de contrastar la experiencia de artistas específicamente españoles con los medios italianos, se interpreta como actividad en relación con la cultura de su momento, se sitúan con carta de presentación, nadie va sólo por aprender, allí ven lo que construyen, los sistemas defensivos, … (por ejemplo J.B. Toledo) fue 2º de abordo en el Vaticano junto a Miguel Ángel), necesidades políticas, diplomáticas y artísticas. El primer gran viaje será el realizado por Pedro Berruguete con el Arzobispo de Burgos, el cual aparece en la Corte de F. de Montefeltro buscando un sistema de alianzas en Urbino. En lo artístico no extraña debido a que, este autor, aúna la obra de Piero della Francesca y la influencia de la pintura del norte.

El viaje a Italia afecta también a escultores y arquitectos. Bartolomé Ordóñez, Diego Siloé, introducen el clasicismo (coinciden con Rafael), se les contratará para ello posibilitando, además, los primeros recursos manieristas. Por ejemplo, la “Capilla de San Giovanni a Carbonara”. El viaje depende del momento en que se llegue: Alonso de Berruguete va a Roma donde se encuentra con Rafael y sus seguidores, en Florencia conoce a Miguel Ángel y en Nápoles conoce el modo del manierista italiano: conocimiento preciso, contenido, método y composición. Vuelve a España aportando su lección manierista y ortodoxa para coincidir con la estética gótica caracterizada por lo dramático y expresivo.

También llegan artistas extranjeros a España, italianos (extensión por toda Europa del clasicismo) y ligados a la estética nórdica (vigencia y exportación). Es un viaje de ida y vuelta, suelen llegar por la situación política tranquila, por el gran desarrollo económico (crisis en Francia) o atraídos por el comercio con las Indias. Llegan pintores flamencos como Juan de Flandes, Alejo Fernández (que combina realismo y espacio), D. Fancelli (introduce tipos funerarios italianos), G. Delola, Felipe de Borgoña (estética borgoñona e ideales italianos). Este proceso se acentúa casi más con Felipe II (los Leoni, Zuccaro, …).

La literatura artística desarrollada principalmente en Italia estructurará las nuevas experiencias estéticas dándole un sentido de arte liberal. También tenemos la traducción de los Tratado de la Antigüedad (Vitruvio, Plinio, …) que aparecen por toda Europa en versiones diferentes y tratados nuevos.

La imagen adquiere un papel preponderante (“Lutero como Hércules germánico“) con valor añadido de documento de primer orden y clave para la difusión de conocimientos.

Los lenguajes tradicionales: ¿vigencia o fenómeno en declive?:

El gótico y el modo “moderno”. El mudéjar y la tradición hispano-musulmana. Diversidad lingüística. Los “estilos” nacionales.

Cualquier manifestación artística con capacidad renovadora se le puede nombrar renacimiento. En España la llegada de los lenguajes clásicos coincide con el desarrollo del gótico pero es como manera tectónico-constructiva nueva y diferente. Se asocia a sectores más “progresistas“, controladores de la economía en las monarquías europeas. Es una estética nórdica. No es un fenómeno en declive sino vigente en edificios tradicionales y tipologías más modernas (lonjas, hospitales, …). esto se subraya con las asociaciones con la Monarquía (defensa de la Fe, 1492, reconquista territorial,…), apareciendo edificios vinculados a construcciones conventuales (criterios monumentales, fachada como gran retablo, ..)

Para la construcción de nuevos hospitales se hecha mano de la tipología más renovadora: cruz griega con patios al modo del Hospital Mayor de Milán de Filarette (“Hospital Real de Santiago”). Su alzado estructural es gótico, con techumbres de madera y zócalos de azulejos de colores. La versatilidad del gótico lleva a desarrollar tipos religiosos como las catedrales: se re-elaboran iglesias con modelos en Toledo y Sevilla. Se refuerza lo sagrado en determinado aspecto o constructivo (valor simbólico de un edificio).

En América se están conquistando ciudades mayores y el vehículo de poder y afianzamiento es el gótico. Por ejemplo, la “Catedral de Santo Domingo de la República Dominicana”.

Esto afecta también a la escultura, alrededor de 1480 se utiliza un tratamiento convencional de los pliegues, se subraya lo expresivo, los valores dramáticos que conmueven al espectador, oros,… explicando el éxito de la pintura flamenca en estos años. El gótico está vigente hasta 60 años del siglo XVI, se construyen los conjuntos catedralicios de Granada, Jaén, Segovia, Málaga, Guadix, .. dan la pauta bajo criterios más diáfanos y naturales. Se desarrollan los conjuntos de vidrieras de Toledo, Granada, Sevilla y de las nuevas catedrales, con elementos arquitectónicos de filiación clásica, por ejemplo, la cúpula con linterna y pechinas en Segovia. Es una mundo importante vinculado a la formación de los arquitectos como Alonso de Covarrubias y Rodrigo Gil de Hontañón, sobre todo en aquellos que no van a Italia.

Otra tradición que singulariza más lo español es el mudéjar (“Patio de la Casa de Pilatos en Sevilla”) columnas de mármol a lo nazarí, yesos, azulejos, …). Este estilo está reñido con lo italiano, coloca esculturas clásicas (fuentes de Génova, bustos de Emperadores romanos), singularizando más que lo proveniente de Italia. Se da por todos los estados sociales, se utilizan techumbres de madera y son símbolos parlantes, yesos, claves pinjantes, etc, … Carlos I, por ejemplo, utiliza el Alcázar de Sevilla para las bodas regias, hace el “Pabellón de Carlos V”, de tipología musulmana con labor de lazo, columnas, lleno de azulejos de colores -con tonos renacentistas-, con fuente interior,… Hay confluencia de 2 mundos (por ejemplo, Hércules y ataurique con elementos cúficos).

Comienzan a llegar los lenguajes “italo-antiguos” procedentes del Quattrocento, del alto renacimiento y manierismo:

“Entrada a la Capilla Caraccollo en San Giovanni a Carbonara” -Nápoles-: Arquitectura de ordenes (dórico toscano), alternancia de metopas y triglifos.

“Palacio de Carlos V”: modelo de planta cuadrada con patio circular (elementos en las Domus Áurea de Nerón, …), mecánica combinatoria de ordenes (según la altura de los edificios, se utiliza un orden), no hay elementos ornamentales.

Este palacio queda descontextualizado respecto a la que se hace en España. Esto deriva a soluciones diferentes: la arquitectura desornamentada tiene un proceso progresivo de reducción de los elementos ornamentales y valoración de los elementos estructurales, concluye hasta ser desplazado por los valores clasicistas del Escorial. A éste no se llega por las arquitecturas formadas en lenguaje clásico vignolesco formulando la arquitectura clásica española.

“Interior del Alcázar”(Segovia). G. Mora. Vigente a partir del Escorial.

En las artes plásticas sucede los mismo. Esta estética clasicista no se consolida en España que, cuando sea sustituida la tendencia nórdica, será por el lenguaje manierista que posee los mismos efectos de conmoción en el espectador.

“Cristo atado a la columna” de Diego de Siloé. Contraposto, cuerpo clásico al que le mete la coloración, las llagas y sangre.
“Atril de la Catedral de Toledo” repertorio ornamental, formas estilizadas.
“Cimborio de la Catedral de Teruel”. Ejemplo de hibridación entre el gótico cuyos nervios forman una estrella, musulmán, con decoración mudéjar.

La variedad es muy importante con lo que da obras de muy diferente contenido, son los “estilos nacionales”, en lo que no hay voluntad estilística o es rarísimo, no hay, por ejemplo, “estilo plateresco”, ya todo estilo tiene unas normas.

“Hospital Santa Cruz en Toledo”: subversión del lenguaje clásico, columna, moldura, dintel con arco de medio punto, decoración profusa con motivos de raíz clásica. Aquí no hay principios básicos, es criterio aleatorio, aselectivo. Con el estilo Cisneros sucede lo mismo. Un historiador del XIX asocia a Cisneros con obras mezcla de gótico, italo-antiguo e hispano- musulmán.

“Salón de Grados de la Universidad de Alcalá de Henares”. Sistema de yeserias, artesonado de grandes casetones a través de estrellas de puntas.

No todas las obras coinciden con esta amalgama de estilos, sino que suele utilizar el gótico en lo simbólico, el italo- antiguo para destacar la nobleza y el mudéjar cuando tiene prisa, ya que es rápido – bueno- barato.

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