En la bulliciosa Gran Vía se entrecruzan varías calles que , ligeramente apartadas del ruido y los andares veloces de los turistas, respiran tranquilidad y lugares por descubrir. Es el caso de la calle Valverde, en cuyos recovecos encontramos el Hotel 7 Islas, que nos ofrece no solo un alojamiento de calidad o un elegante menú en su lobby bar, sino la posibilidad de  pasear por su hall disfrutando de los objetos que en ese momento se expongan en su curiosa y urbana galería de arte.

Detrás de la original decoración del hotel se encuentran nada más y nada menos que los chicos de Kikekeller, cuya desbordante imaginería visual  es de sobra conocida por el sector de la hostelería. Su filosofía de recuperación de la artesanía de los años 50 y la creación de “juguetes para mayores” se funde con la esencia canaria que impregna el hotel en cada habitación. Las hermanas, Mónica, Luz y Kira Salces Rosa , gestoras del hotel, estarán más que contentas con el resultado final al que ellas también han contribuido con su original propuesta de “hotel boutique” impregnado de arte.

El precio del hotel es ciertamente económico , las habitacions amplias y el trato exquisito. Suelen tener ofertas online que incluyen la posibilidad de dar un paseo en bici, lo que siempre es un aliciente encontrándonos en pleno barrio de Chueca, el llamado  Soho-madrileño.

Sin duda, el 7 Islas es un oasis de tranquilidad y buen gusto en plena arteria urbana madrileña. Tanto los habitantes de la capital como el turista más sibarita encontrarán aquí una opción de disfrutar de un buen café o un gintonic paseando por una galería de arte de lo más peculiar.