Caricaturas La órbita de endorSiguiendo con nuestro itinerario con los podcast que escucho semirrelugarmente llegamos al planeta del que son originarios los Ewoks. Preparaos para comenzar a orbitar alrededor de Endor.

Y para que el programa pueda orbitar tranquilamente sin precipitarse hacia Endor ni salir disparado hacia Ibleam que es su equivalente a nuestro Sol, intentaré ir dándole una de cal y una de arena.

El problema que tengo con éste programa (LODE a partir de ahora que es como se autodemominan ellos) es que me produce la sensación de que es excesivamente serio y atenta contra mi perspectiva de lo que es un podcast. Me explico: para mi un podcast es una grabación amateur de un grupo de amigos (o una sola persona, que los hay) en la que hablan de sus filias. Sip, ya sé que a los programas de radio “profesional” colgados en internet también los llaman podcast, pero yo con ésos no digo que me bajo un podcast sino que me bajo el programa tal de tal fecha. Y en el caso de LODE el exceso de formalidad, el presunto nivel cultural del que se hace gala en ocasiones, falta de cotidianeidad que me transmite y demás, lo que hace es colocarse a medio camino entre las dos definiciones, saliendo perdiento a todas luces.

También debo reconocerle el mérito de haber superado la nada despreciable cantidad del centenar de emisiones, y eso en un mundillo como el podcastero en el que no se suele ver ni un centimillo por el trabajo realizado es algo verdaderamente digno de alabanza.

Peeeeeeero. al contrario de lo que me ha ocurrido con otros podcast, aquí no ha seducido el hecho de arrebuscar en audios viejunos para rellenar los posibles ratos en los que me quedo sin audios en mi reproductor. A excepción quizá de algún tema que por azares del destino me interese muy mucho.

Aunque por otra parte habría que puntualizar que suelen elegir temas para sus programas que normalmente se desvían un poco de los que seleccionan el resto de podcast, despuntando de ésta manera de entre el medio del rebaño y evitando que te de pereza el escuchar una y otra vez los mismos temas tratados desde perspectivas ligeramente diferentes pero aportando todos los mismos datos inamovibles.

En cuanto a el equipo humano del programa tengo, para variar, de todo un poco. No personalizaré para evitar ganarme enemistades, pero los hay que no soporto ni el talante, ni punto de vista y, ni tan siquiera, el tono de voz. Y por la contraria con otros me largaría a charlar y tomarme unas pipas al banco del parque sin parame a pensármelo. Y el líder supremo del grupo es de éstos últimos. Aunque para equilibrar nuevamente la balanza al punto neutro tengo que reconocer que algunos de los monologos derrotistas con los que inicia algún programa que otro (creo recordar dos o tres como mínimo) acaba con mi paciencia.

En fin, que en resumidas cuentas es un programa que me gusta, pero no me vicia. Me aburre pero me resulta entretenido. Mantiene mi interés a la vez que me provoca sopor. Odio a la vez que adoro. Que espero con ansias una nueva entrega pero no me interesa escuchar las anteriores. Osease, que ni fu ni fa ni todo lo contrario…

Web del programa La Orbita de Endor