lapinot_02Lapinot y las zanahorias de la Patagonia
Guión y dibujos: Lewis Trondheim
Astiberri Ediciones. Bilbao, 2009
Blanco y negro. Rústica con solapas
512 páginas. Tamaño 17 x 24 cms. 35 euros
Colección Sillón Orejero
A la venta a partir del 11 de septiembre

Podemos ver en Lapinot y las zanahorias de la Patagonia una suerte de manifiesto: Lewis Trondheim, su autor, se distancia de los dictados gráficos tradicionales, de las puestas en escena enfáticas o de las temáticas viriles. Es un sorprendente work in progress, un relato iniciático urbano-fantástico-burlesco en el que vemos el nacimiento de un autor, de un estilo y de algunas elecciones narrativas. Trondheim es uno de los fundadores del grupo que prefigurará la nueva “bande dessinée” francófona.

Lewis Trondheim cuenta que no sabía dibujar hasta que comenzó Lapinot y las zanahorias de la Patagonia. Cogió un taco de 500 hojas blancas en las que trazó en cada página cuatro líneas de tres viñetas y comenzó a rellenarlas. Entre el inicio y el fin de semejante e mpresa todo evoluciona: el trazo se hace más fino, Lapinot cambia de cara, las viñetas se hacen más complejas, los decorados van tomando una mayor importancia, el ritmo de la historia se hace más sutil, Trondheim juega con las perspectivas e introduce nuevos efectos que va descubriendo…

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miscircunstancias_trondheimMis circunstancias
Guión y dibujos Lewis Trondheim
Astiberri Ediciones. Bilbao, 2009
Blanco y negro. Rústica con solapas
168 páginas. Tamaño 17 x 24 cms. 14 euros
Colección Sillón Orejero. 3.ª Edición
A la venta a partir del 11 de septiembre

En Mis circunstancias (Premio del público a la mejor obra extranjera en el Salón Internacional del Cómic de Barcelona 2003) un Trondheim en plena crisis de los treinta años nos ofrece una lúcida y divertida reflexión sobre su persona, sus miedos, sus pequeñas mezquindades y sus deseos de superación.

En un mundo que reivindica la diferencia, Trondheim logra convencernos de que todos somos más parecidos de lo que pensábamos, de que la condición humana esencial es la misma; y lo hace sin perder esa ironía, ese sentido del humor que siempre le ha caracterizado y que convierte la lectura de Mis circunstancias en una experiencia deliciosa.