Premiados del Concurso Crash Cómic 2009

amaia-ballesteros-donde-estan-las-llavesYa se han hecho públicos los ganadores del último Concurso para Jovenes Crash 2009. De los 54 trabajos presentados, los agraciados fueron los siguientes:

1º premio: «Amnesia» de Alberto Tejero
2º premio: Arturo Campos
3º premio: Javier Rodríguez
Mejor joven autora: Amaia Ballesteros.

[Extraído de «Noticias de Alava»] Amnesia, de Alberto Tejero, no deja incólume ni un centímetro de página, con un kafkiano absurdo «de lío doméstico con lógica de sueño, de pesadilla». Quizás su excesivo -y confeso- perfeccionismo ha impedido que Tejero haya compartido más su trabajo con el público. «Hice algo en la universidad y hacía mucho que no me presentaba a ningún concurso», explica este pamplonés de 35 años, que se reconoce sorprendido por la concesión del primer premio. Empezó, como tantos, adicto a Mortadelo y Filemón, y ahora su trabajo se vincula al género como diseñador gráfico.

Otra que se dedica a esta profesión es Amaia Ballesteros, mejor autora en el certamen de este año. Con una composición de viñeta completamente opuesta a la de Tejero, su historia también crece desde el humor de lo cotidiano, desde algo «muy habitual, por lo menos en mi bolso», explica entre risas.

«Desde pequeñita me gustaba llenar papeles», recuerda esta diseñadora gráfica de Trapagarán, que desde los 12 años acumula premios en el noveno arte. Su quehacer en la editorial le lleva a menudo al campo de la ilustración, mientras desarrolla piezas propias en torno a los cinco o seis folios, más allá del DINA3 que marcaba el concurso. Fanzines y revistas ya han publicado sus obras y este ¿Dónde están…? puede ser un paso más, por qué no, hacia una publicación propia. «Igual en el futuro…».

El humor de Ballesteros se torna a veces al negro, como el del segundo premiado, Arturo Campos, en El último tren. Por su parte, el barcelonés Javier Rodríguez se viste de ternura en su obra sin título, que cierra el cajón. Cierra el palmarés el autor vitoriano Javier García, con Ábrete a mí, una amenaza terrorífica que se torna ironía. Muchos trazos y tonos para un concurso que sigue afianzándose viñeta a viñeta.