A finales de verano de 1965, antes de “Vuelo 714 para Sydney”, durante un largo periodo en el cual Hergé no quiso empezar un nuevo Tintin, un periodista suizo solicitó venir a realizar un reportaje a los Studios Hergé. Como el jefe estaba de vacaciones en Sicilia, tuve la idea de montar una farsa dibujando una página falsa de Tintin y presentarla como la primera plancha de una historia inédita.

Se compuso muy deprisa con la ayuda de Bob de Moor quien dibujó los decorados, mientras yo hacía los personajes

Después, el periodista helvético llegó a Bruselas, le presentamos la lámina, que fotografió incansablemente, creyendo de buena fe tener un titular sensacional.

De regreso a su país, publicó en en el Schweizere Illustrierte de Lausanne el famoso reportaje en el que aparecía la página en cuestión.
Orgulloso de su trabajo, nos envió un ejemplar de su gaceta que introdujimos maliciosamente en el correo destinado a Hergé.
Cuando éste volvió de vacaciones, le escuché entrar en su despacho, hojear sus papeles y después… ¡Oí una especie de juramento!

Durante tres semanas, adoptó la postura de no decir nada, esperando desorientar y así desenmascarar a los autores de esta farsa… Hasta que un día hizo entrada en mi despacho para reclamarme la página en cuestión.

Desconfiando, le respondí que yo estaría de acuerdo a condición de que me garantizase que no la destruiría nunca. Exasperado, la volvió a reclamar pero yo le contesté que estaba lejos y en lugar seguro. Después de esto, aún lo intentó varias veces más, pero fue en vano.

Tiempo después, sus sucesores han intentado lo mismo, sin suerte.
Y esa es la razón por la que aún tengo esa famosa plancha en mis archivos.”

Jacques Martin

Via: Alix intrépido.