We Stand On Guard, de Brian K. Vaughan y Steve Skroce

Portadas We Stand On Guard 1 y 2Durante décadas, un lugar común en los cómics o las películas ha sido retratar a los estadounidenses como los buenos, y a otras naciones como enemigos potenciales o reales. Mientras que algunos podrían considerar esto como la evidencia de una retorcida ideología política, para mí es simplemente consecuencia del lugar de enunciación al interior de la industria del entretenimiento. Es lógico que, además de ser el héroe (nunca el villano) de tu propia historia, también insertes la línea narrativa en un entorno familiar, es decir, tu estado, ciudad o pueblo.

En “We Stand On Guard”, Brian K. Vaughan abandona el género fantástico que ha sido tan ventajoso para él en títulos como “Saga” para volver a sus raíces, el reino de la ciencia ficción en general, y el subgénero post-apocalíptico, en particular. De la misma manera que en “Y The Last Man” veíamos la lucha por la supervivencia después de una gran catástrofe, “We Stand On Guard” se enfoca en dos supervivientes (hermano y hermana), dos canadienses que han resistido la guerra catastrófica entre los Estados Unidos de América y Canadá. “Siempre he estado fascinado por las amistades y rivalidades entre nuestras dos grandes naciones”, explica Vaughan, y en esta nueva miniserie, el escritor estadounidense explora la noción de una guerra sin cuartel entre ambos países.

Desde el inicio, la premisa de “We Stand On Guard” me pareció bastante amena, y estaba seguro de que todos los fans de Vaughan la disfrutarían. Aunque no fue así del todo. Como podemos ver en la sección de cartas, el escritor estadounidense recibió algunos airados mensajes de sus propios compatriotas. Un lector de Kentucky, por ejemplo, acusaba a Brian K. Vaughan de ser un liberal (lo que sea que aquello signifique en nuestra sociedad postmoderna), y admitió estar disgustado por la forma en que los Estados Unidos es retratado aquí, como “una nación violenta y sanguinaria que asesina civiles en [un] ataque sorpresa”. Sin embargo, en la vida real Estados Unidos no siempre es vista como una nación benevolente (y eso no es algo nuevo). Así que por eso es tan importante para Vaughan subvertir el supuesto básico de “los norteamericanos son siempre los buenos”.

Portadas We Stand On Guard 3 y 4Creo que hay algo especialmente atrayente en esta confrontación, porque los estadounidenses y los canadienses en realidad tienen tanto en común que uno los considera automáticamente como los aliados ideales pero nunca como enemigos. Aquí, sin embargo, las cosas son diferentes. Y a medida que seguimos las desventuras de un grupo de guerrilleros canadienses también vemos la crueldad de los líderes militares de Estados Unidos. Vaughan equilibra las secuencias de batalla con flashbacks al pasado, y así descubrimos cómo los protagonistas sobrevivieron en un ambiente hostil.

De acuerdo con Jim Johnson, la miniserie de Vaughan es un “excelente thriller militar futurista”, pero este no es el tipo de serie que intenta dar una respuesta definitiva: “las preguntas que quedan son la materia de las discusiones políticas de hoy en día, donde cada lado cree estar en lo correcto”. Tanto los canadienses como los estadounidenses parecen compartir la responsabilidad en relación con el origen de la guerra.

Portadas We Stand On Guard 5 y 6Tenía muy buenos recuerdos de Steve Skroce, fue uno de los pocos dibujantes de Marvel en los 90s que tenía su propio estilo, diferente a lo que estaba “de moda” en aquel entonces. Vi su trabajo por primera vez en las páginas de “X-Man”, y me convertí en un fan de inmediato. Por supuesto, ahora, después de 20 años, Skroce ha cambiado y evolucionado como artista. Quizás su experiencia como dibujante de storyboards para los Wachowski (en la trilogía de “The Matrix”) le ha dado más refinamiento y confianza que antes. Sus páginas tienen ahora una calma y una claridad que estaban ausentes en sus días de “X-Man”. Y sus portadas son imaginativas, sutiles y sorprendentes.

“Skroce tiene más de una oportunidad para mostrar sus habilidades más allá del impresionante dibujo de material militar; él añade un toque futurista a los paisajes urbanos, a la vez que realza la belleza eterna de la naturaleza con igual destreza. El colorista Matt Hollingsworth hace que todo se vea hermoso, impresionante o alarmante, dependiendo del contexto”, afirma Jim Johnson, y estoy de acuerdo con él.

El autor ya había reflexionado sobre la política internacional en su aclamado “Y: The Last Man”, y en “We Stand On Guard” el equipo creativo “aborda con éxito los titulares de hoy y, con el menor de los empujones, los convierte en algo decididamente amenazador, sorprendentemente creíble y tremendamente atractivo”, explica Jim Johnson. Ciertamente, debemos agradecer a Vaughan y Skroce por producir una miniserie así de buena.

[AMAZONPRODUCTS region=»es» asin=»1632157020″]