Ayer dejé caer por éstos lares mi afición por Scott Morse y hay un tomete de éste señor que a veces me da por releer.

Una mujer angustiada visita una iglesia en busca de un poco de paz y tranquilidad, pero su tranquilidad se ve perturbada por el cura de turno que piensa que lo que ella de verdad necesita es hablar con alguien. Como la mujer reniega de Dios, el sacerdote le propone un pequeño juego: mirando tres historias al azar en el periódico, él le mostrará la mano del Creador en cada una de ellas.

No voy a ser yo quien os desvele el contenido de cada una de las historias o la posible explicación que les da el religioso para llevarlas a su terreno. En cambio, os puedo asegurar que a pesar de sabérmelo casi de memoria (son sólo 96 páginas con viñetas muy grandes y el tomo es de tamaño reducido) siempre termino con las entrañas removidas tras releerlo.

Una pequeña debilidad propia, para qué negarlo.

[AMAZONPRODUCTS asin=”1929998341″]

El arte de Scott Morse

El arte de Scott Morse