Complete Calvin y HobbesQuien me haya leído alguna vez, por cualquiera de los lares en los que a veces aparezco, probablemente sepa de sobra que me considero tiraprensadicto. Siempre me ha caído en gracia la capacidad que tienen sus autores de relatarnos una trama fraccionándola en breves episodios de tres o cuatro viñetas que, además, pueda contar una mini historia semiconclusiva en cada una de las entregas. Y aunque haya más temáticas, la gran mayoría de las tiras de prensa suelen ser de humor. Un gag diario que va unido a los siguientes. De hecho la admiración y devoción por éste subgénero del noveno arte me ha llevado incluso a intentar hacer mis propios pinitos (mmm no, mejor no poner lo de los pinitos, alguien podría hacer alusiones a las deposiciones corporales…) Bueno, pues que incluso he intentado emularlo, pero con resultados… resultados… bueno que cada uno piense cómo son ésos resultados.

La cuestión es que entre las tiras de prensa que he consumido y difundido por el mundo hay una que suele gustar al noventa y cien por cien de la gente a la que se la he dado a conocer, y por si te has despistado y no has leído el título de la crítica, se trata de Calvin & Hobbes. Y puestos a hablar de la tira lo mejor es comentar su formato definitivo: The Complete Calvin & Hobbes. La edición es espectacular. Tres megatochacos encuadernados en tela, guardaditos en su caja-estuche, gran formato, papel de 160 gramos por lo menos, impresión de calidad… en total unos 10 kilillos de tiras de prensa.

El reparto básico de la tira son: Calvin, el niño travieso, inteligente, egoísta y profundamente humano (con todo lo que el ser humano conlleva), y Hobbes, el tigre de peluche que cobra vida en la imaginación de Calvin. Ambos dos juntos viven aventuras, períodos de gran aburrimiento, planes maléficos, ideas sorprendentes y, como siempre ocurre entre amigos, peleas, muchas peleas. Se puede considerar que Hobbes es el sensato de la pareja, la conciencia del pequeño Calvin.

El dibujo de Watterson, como suele ocurrir en las tiras de prensa, es simple pero genial. Cuatro trazos aparentemente sencillos, pero endiabladamente eficaces. Los fondos, caras, gestos…con muy poco, este autor consigue mucho. Además, la serie cuenta con las típicas páginas a color dominicales, y como añadido a esta magnífica edición, nos encontramos también todas las historias cortas y poemas que se fueron publicando como introducción en las sucesivas recopilaciones de la tira, a gran tamaño y maravillosamente coloreadas con acuarelas.

Complete Calvin y Hobbes 02

En cuanto a guiones, tenemos a un chaval de imaginación desbordada que nos hace recordar nuestra propia infancia provocando que nos preguntemos si nosotros éramos tan bichos. Tenemos moraleja (o más bien anti-moraleja, si tenemos en cuenta las acciones de Calvin); los sufrimientos de los pobres padres; la contraposición entre el Hobbes vivo y el de peluche; la típica relación de amor-odio que cualquier chiquillo tiene con las chicas de su clase, personificada aquí en su amiga-enemiga-compañera Sussie Derkins; el lado más freaky al protagonizar las imaginarias aventuras de sus héroes Stupendous Man y el héroe interestelar Capitán Spiff; los inquietantes muñecos de nieve que modela cada año y que cada vez son más sorprendentes; las encuestas de opinión que realiza periódicamente sobre la popularidad de su padre; el GROSS, su club anti-chicas (Get Rid Of Slimy girlS club) con Calvin como Supreme Dictator for Life y Hobbes como President and First Tiger; un estudio del comportamiento de los felinos salvajes y domésticos cuando se nos muestra el punto de vista de Hobbes; las explicaciones inventadas del padre; las eternas peleas para comer (y con la comida, literalmente)…Lo cierto es que es un universo infantil totalmente creíble cuyo protagonista, en comparación con otros niños de tiras de prensa famosos (Charlie Brown o Mafalda) sí que se comporta generalmente, quizás con alguna excepción sin importancia, de acuerdo a su edad.

Calvin y HobbesLos personajes toman sus nombres de Juan Calvino, teólogo reformista francés del s.XVI y de Thomas Hobbes, filósofo inglés del s.XVII. Con semejantes antecedentes en la selección de los nombres es lógico que las tiras tengan varias capas de lectura. No sólo podemos deleitarnos con el humor de turno en la tira que estemos leyendo, ya que, si raspamos un poco, bajo ésa simple superficie podemos encontrar muy a menudo sesudas reflexiones sobre temas serios como arte, cultura, política, la vida y la muerte (Cuando morimos vamos a un garito de Nueva Orleans a tocar el saxo – Hobbes dixit), el libre albedrío, la existencia de un ser superior, etc. De ésta forma no sólo tenemos diversión (a manos llenas) sino que Watterson remueve la conciencia llegando incluso a hacer que nos replanteémos nuestro punto de vista en algunas ocasiones.

Otro punto curioso que rodea al universo de Calvin & Hobbes, aunque no tenga que ver con el cómic en sí, es el recelo del señor Watterson sobre sus creaciones. Esto ha provocado que no exista prácticamente nada de merchandising oficial de la pareja. De hecho, un servidor tiene una camiseta, pero está realizada a mano por mi queridísima con pinturas textiles sobre una camiseta blanca de toda la vida. Así que si alguien encuentra algo de estos personajes por ahí, que sepa que probablemente esté fomentando la piratería y que esa misma noche se le aparecerá en sueños Ramoncín para incordiar hasta el hastío.

Como decía Mario hace tiempo, esta es una obra de esas que tiesquetener. Imprescindible en cualquier biblioteca de todos y cada uno de los amantes del noveno arte. Y si la edición que os comento se os dispara de presupuesto (que 150 dólares son muchos dólares), siempre le podéis hincar el diente a cualquiera de las recopilaciones habidas tanto en inglés (los tomos que recopilan un año, los Treasury que recopilan dos o tres y los volúmenes de tiras dominicales) como en castellano (un poco más caótico en cuanto a tamaños, pero recopilado completamente). Ahora bien, creedme cuando os digo que leídas unas pocas, quedaréis irremediablemente enganchados…

En la última tira publicada, aparece Calvin con su inseparable amigo caminando con su trineo bajo el brazo por un paraje nevado. Se sentaban juntos en el trineo y Calvin dice: Es un mundo mágico, Hobbes viejo amigo…y lanzándose pendiente abajo, termina exclamando: ¡Explorémoslo!.

Y ya están tardando todos ustedes en comenzar a explorar las maravillosas aventuras de esta fabulosa pareja.

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