Portada Holy terrorHasta el momento no había tenido la oportunidad de leer este Holy Terror (traducido como “Terror sagrado” en la edición española de Norma) de Frank Miller, y el caso es que lo he tenido un año y pico en la pila de lecturas pendientes pues se me hacía pesado echarle un vistazo debido a las malas críticas recibidas en el momento de su aparición. La fobia contra el mundo árabe llegó a su límite tras el atentado de las Torres Gemelas de Nueva York, y Frank Miller respondió con “Holy Terror” al sentimiento de rabia que invadía a los norteamericanos en aquel tiempo, la reacción del autor ante el 11 de septiembre.

La acción del comic se desarrolla en Empire City, donde una célula yihadista comienza a realizar atentados por la ciudad. Una ladrona de joyas, Natalie Stack, es perseguida de cerca por una sombra, resultando ser Fixer, un héroe urbano. En el momento de ser capturada, una explosión sacude la noche, volando miles de clavos por el aire. Un flashback situado diez minutos antes nos muestra a una estudiante árabe de intercambio en la ciudad, donde hace estallar un club nocturno. Fixer y Natalie son testigos de la explosión, con las cenizas y humareda ahogando su respiración. Al cabo de un rato se sucede otra detonación, en esta ocasión vuelan cuchillas de afeitar, otro artefacto de fabricación casera. Fixer tiene un amigo en la policía, Dan Donegal, que le ofrece información sobre un miembro de los terroristas árabes que provocaron la explosión, aunque su detonador falló y lo tienen prisionero. Fixer y Natalie buscan por la ciudad hasta encontrar a la célula terrorista enfrentándose a ellos para detener el terror en la ciudad, cuyo símbolo, la estatua Justicia Ciega, ha sido también destruido.

La polémica obra de Frank Miller causó en el momento de su edición un gran revuelo, siendo atacado por algunos compañeros de profesión, y defendido por otros. Es un comic violento, en el que Fixer utiliza armas de fuego, y encontramos explosiones, muerte, destrucción, incluso desmembramientos. Este Fixer y Natalie, la ladrona felina, no son más que el reverso oscuro de Batman y Catwoman, mientras que Donegal es el comisario Gordon. Esto tiene su explicación ya que DC encargó en 2002 un comic a Miller en el que Batman se enfrentaba a Al Qaeda, pero la editorial se retiró del proyecto. Miller explicó en una entrevista que “ya no es un comic de DC. Decidí a mitad de él que no era una historia de Batman. El héroe está más cerca de Harry el Sucio que de Batman. Es un nuevo héroe que he creado que lucha contra Al Qaeda”. Finalmente lo publicó Legendary Comics, un sello de Legendary Pictures. El resultado final es irregular, y llegó diez años tarde, como un alegato patriótico aunque en el fondo es un comic de acción. El formato elegido para su publicación es el apaisado, al igual que el “300” de Miller, y el dibujo es en blanco y negro al estilo de “Sin City”, aunque mucho más minimalista con figuras esquematizadas, predominando las grandes manchas de negro, con algunos toques de color. Finalmente, “Holy Terror” es un ejemplo de lo que pudo haber sido y no fue, convertido en una historia simple que refleja un momento de la historia.

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