Portada Superman: Identidad secreta (Planeta)Los superhéroes son la columna vertebral de la industria del cómic estadounidense. Todos sabemos eso. Pero me parece que, a veces, la gente olvida cómo empezó todo. En 1939 Jerry Siegel y Joe Shuster –dos estudiantes de secundaria en ese entonces– crearon al primer y más famoso superhéroe de todos los tiempos: Superman. A lo largo de los años, Superman se convirtió en una franquicia exitosa, y ha dado origen a películas, dibujos animados, series de televisión, juguetes, videojuegos, ropa y todos los productos de merchandising que podía concebir el departamento de marketing de DC.

Así que hoy, 77 años después de la publicación de Action Comics # 1, para la mayoría de la gente, Superman es un ícono de la cultura pop en lugar de un personaje de cómic, y muchos sólo han oído hablar de él gracias a las abundantes adaptaciones fílmicas o animadas. Por lo tanto, no importa si ellos jamás han leído un cómic en su vida, igual saben que Superman vuela y que su identidad secreta es Clark Kent.

Hace más de una década, el escritor Kurt Busiek decidió darle la vuelta al enfoque clásico del Hombre de Acero. En nuestro mundo Superman es una marca registrada, una propiedad intelectual muy rentable, y un héroe de ficción que todo el mundo conoce. Así que Busiek inició un proyecto inteligente y muy original sobre un chiquillo de Kansas que vive en el mundo real, su apellido es Kent y, evidentemente, sus padres pensaron que sería una gran idea darle el nombre de Clark. Clark Kent. Por supuesto, con un nombre como ese es constantemente ridiculizado e incluso agredido por sus compañeros de clase. Y Clark simplemente retrocede, aislándose, experimentando la inseguridad y la frustración tan típicas de esa edad. Sin embargo, el sorprendente argumento de Busiek se hace aún más complejo gracias al juego de metaficción que se plantea desde el comienzo.

En su prólogo, Busiek explicó que la génesis de “Superman: Secret Identity” (una miniserie de 4 números publicados entre enero y abril del 2004) fue DC Comics Presents # 87 (con guión de Elliot S. Maggin, dibujos de Curt Swan; y Julius Schwartz como editor), una aventura autoconclusiva sobre el Superboy de Tierra Prima. Este número en particular lograría que Busiek reflexionase sobre los fundamentos del cómic superheroico: “la gente piensa que el género de súper-héroes es inherentemente adolescente, todo es sobre los deseos y los sueños de poder de los muchachos, se trata de ser capaz de hacer todo lo que no se pudo cuando se era un chiquillo marginado e impotente. Y en ninguna parte esto se hizo más evidente que en Superman. Clark Kent era el adolescente tímido (o fingía serlo), visto como alguien dócil y sin valor, poco atractivo para Lois Lane, su interés romántico, e incapaz de ser respetado. Pero a la velocidad a la que cambia la voz de un adolescente, él podía convertirse en el ultra-adulto, Superman, poderoso, respetado, el objetivo de los sueños románticos de Lois, capaz literalmente de mover montañas y famoso en todo el mundo. Era la transformación adolescente, de niño a hombre en mayúsculas”.

Todos los lectores del mundo pueden identificarse con eso, después de todo, considero que crecer es difícil, independientemente de dónde o cuándo nacimos. El primer capítulo del Busiek se centra exclusivamente en la adolescencia de Clark Kent. Un día, inesperadamente, el muchacho se da cuenta de que puede volar. Y además de desafiar la gravedad, también tiene súper-fuerza, súper-oído, invulnerabilidad e incluso visión de rayos X (que, por supuesto, utiliza para ver chicas desnudas en la escuela).

Página Superman: Identidad secreta - 03En un primer momento, sólo hay emoción pura y la felicidad de un chico que ha descubierto que puede hacer cosas que ningún hombre o mujer en la Tierra podría hacer. Pero entonces, como ocurre con todos los adolescentes, llega la incertidumbre: ¿qué debe hacer con sus poderes? ¿Debería mantenerlos en secreto o revelarlos públicamente? ¿Cómo puede hacer cosas que sólo son posibles en los cómics? Es completamente normal que Clark tenga todas estas preguntas y dudas. Busiek hace hincapié en “el vacilante auto-descubrimiento de la adolescencia”, aunque en este caso los superpoderes de Clark no son los únicos elementos que ayudan a definir su identidad. “En cada etapa de la vida, hay una diferencia entre cómo el mundo nos ve y lo que nosotros pensamos que somos, quién es nuestro yo secreto, en lo más profundo, en nuestro interior”, declara Busiek. Y esa será la mayor lucha de Clark.

Con sus extraordinarias habilidades, Clark se siente optimista: “la mejor parte, creo, era ser libre. Estar solo, pudiendo ser yo mismo — incluso si no sabía quién era yo de verdad”. A diferencia del Superman clásico, Clark no es realmente un superhéroe y ciertamente no tiene todas las respuestas, ni siquiera la mitad. Así que hay muchas cosas que todavía tiene que descifrar. Podría usar sus poderes para enriquecerse, algo que sin duda suena tentador. Pero al final él llega a la conclusión de que ayudar a los demás es lo que le da la mayor satisfacción, y esa es una actividad que lleva a cabo en secreto, por la noche, o moviéndose a súper velocidad para que nadie lo vea. Es durante este proceso que Clark comienza a acercarse a los demás, y adquiere la suficiente confianza para comunicarse con otras personas; finalmente llega a tener algo que nunca antes había tenido: amigos.

No obstante, Busiek no quiso detenerse allí. En la industria del cómic, muchos se mantienen dentro de los límites del género, trabajando sólo con las fantasías masculinas adolescentes y olvidando que existen otras posibilidades. Para Busiek era necesario seguir adelante, para ver lo que sucedería con el adolescente en el transcurso del tiempo; así que vemos a Clark convertirse en un adulto, casarse y tener hijos, y luego incluso nietos. Al hacer esto, Busiek subvierte una de las reglas básicas de los cómics de superhéroes: el héroe debe mantenerse más o menos estático, nunca debe envejecer y no debe haber cambios significativos en su vida. “Lo que hace que la historia funcione es la narración. Busiek hace lo que mejor sabe hacer, y eso es darle credibilidad a una situación increíble. El argumento logra este objetivo, en cierta medida, pero es la voz de Clark la que realmente asienta la cualidad realista de esta historia. El personaje de Clark está bien realizado, y podemos oír la tristeza, la ira y la soledad en su ‘voz’”.

Una de mis secuencias favoritas ocurre cuando Clark, ya adulto, conoce a Lois Chaudhari; rápidamente, él se enamora de esta mujer atractiva y muy inteligente, de ascendencia india. Pero debe decidir si desea compartir su secreto con ella o no. En una página especialmente conmovedora y poética, Clark admite que “La vida es riesgo. El amor es riesgo”, y él le cuenta todo acerca de sus poderes. De esta manera, el protagonista llega a su plena madurez. Si leemos cómics viejos de Superman de los 40s, 50s, 60s y 70s nos encontraremos con que la indecisión es un aspecto constante de la vida íntima de Superman, él siempre está inseguro a la hora de compartir su secreto con Lois Lane, saboteando efectivamente cualquier posibilidad de alcanzar los beneficios de una vida adulta; el Hombre de Acero es un eterno soltero (como la mayoría de los superhéroes…), incapaz de mantener una relación sana y amorosa.

En la propuesta de Busiek, el mayor adversario de Superman no es un supervillano excéntrico ni invasores de otro planeta, sino más bien el gobierno de los Estados Unidos. Por mucho que él ha intentado mantenerse en las sombras, pronto el gobierno se entera de sus hazañas sobrehumanas. Y antes de que Clark pueda darse cuenta, es engañado, emboscado y encarcelado. En una de las escenas más oscuras y siniestras, Clark se despierta en un laboratorio. Él entiende que tiene que hacer todo lo que haga falta para sobrevivir, y apenas logra escapar, pero no sin antes quedar impactado ante una gran colección de cadáveres, víctimas de experimentos anteriores. A partir de ese momento, se vuelve más cuidadoso que nunca, pero en décadas posteriores sigue siendo perseguido por el gobierno hasta que él encuentra una manera de ponerle fin a esta situación.

En realidad es bastante refrescante ver a un escritor compartiendo con nosotros la vida entera de un personaje. Y a medida que envejece, Clark experimenta los problemas y achaques más comunes. Pierde habilidades, su fuerza se reduce, su vista ya no es perfecta, y poco a poco, él entiende que es hora de jubilarse. En 200 vibrantes páginas, Busiek introduce muchos conceptos fascinantes, y convierte una premisa ya de por sí atrayente en una brillante historia. Su prosa elegante, sus extraordinarios recursos narrativos y su inigualable imaginación cautivan al lector desde el inicio.

Sería negligente de mi parte no mencionar la importancia del arte en esta miniserie. En la actualidad, he visto muchos intentos fallidos de dibujantes que se saltan el proceso del entintado para hacer el trabajo más rápido. Sin embargo, Stuart Immonen decidió escanear sus páginas a lápiz y colorearlas directamente “usando una paleta inspirada en el arte publicitario de 1950” y, como aclara Busiek, “el resultado fue sorprendente, inusual, enriqueciendo el estado de ánimo y la atmósfera, aumentando la emoción propia del personaje y el esplendor de la fantasía”. Lo que puedo señalar, basándome en mi propia experiencia, es que a veces los dibujos a lápiz tienen una expresividad única, una cierta soltura, una textura especial que es de alguna manera más libre que la versión final, tan ordenada y nítida luego del entintado. Afortunadamente, Immonen preserva la calidad de sus lápices y complementa su magnífico arte con algunos de los mejores coloreados que he visto (él es tan bueno o mejor que cualquier otro colorista profesional).

Debo alabar “la capacidad de Immonen para expresar emociones en las caras individuales de los personajes y los detalles que moldea en ellos. Immonen también asume la tarea de colorear su propia obra y, al hacerlo, controla totalmente el aspecto de cada página, lo que garantiza que se cumpla su visión del libro. Esta combinación produce lo que puede ser considerado como una de sus mejores obras”. En mi opinión, “Superman: Identidad Secreta” es el pináculo de la carrera artística de Stuart Immonen y también una de las mejores historias escritas por el talentoso Kurt Busiek. Una obra maestra poco reconocida, una joya escondida de DC Comics, este es el tipo de trabajo que nos recuerda por qué Superman es tan relevante para todos nosotros.

Reseña por Angelus

Página Superman: Identidad secreta - 02Tengo que reconocer que no soy muy seguidor de este personaje. Sus historias (salvo contadas excepciones) siempre me habían parecido bastante aburridas pero en los últimos años un buen puñado de autores han conseguido sacar cosas que me han empezado a gustar mucho, entre todas ellas debo destacar este cómic guionizado por un todo terreno como es Kurt Busiek, capaz de imprimir un mínimo de calidad en cualquier serie o miniserie, y dibujado por un fuera de serie como es Stuart Immonen, uno de esos dibujantes que mejora cada día más, por difícil que eso parezca. Estamos sin duda ante un equipo creativo de autentico lujo y que disfruta con el personaje y la historia que tienen entre manos, y eso se nota mucho en el resultado final…

Lo que nos encontramos en este cómic es a un chico normal y corriente a quien la vida, los astros, o la mala leche de sus padres (sobre todo ésto último) le hacen la vida bastante difícil. Ese chico vive en Kansas, sus padres tienen una granja y se apellidan Kent, por lo que a sus padres les pareció gracioso poner de nombre a su hijo Clark, el resultado es fácilmente reconocible para cualquiera… Clark Kent = Superman. Lo que ocurre es que es la vida real y no existen los superhéroes, sólo en los cómics y en la películas, por lo que los codazos en el instituto al pobre chaval son continuos, algo que al pobre Clark le fastidia soberanamente. Un día, mientras intenta sobrellevar como puede todas las bromas que la gente (incluida su familia) le hace debido a su nombre, descubre que tiene los mismos poderes que el Superman de los cómics. Al principio siente miedo, no comprende que es lo que le pasa y empieza a hacer averiguaciones sobre si es adoptado como el Clark Kent de los cómics. El resultado es negativo, no sabe que ocurre pero ahora es Superman, un Superman real. Poco a poco empieza a comprobar el alcance de sus poderes y aunque no le hace mucha gracia, empieza a utilizarlos para salvar a gente que está en apuros. Los rumores sobre una “mancha” que salva a la gente no hace más que aumentar las coñas hacia su persona pero ahora le da igual. Un dia Clark harto de esos rumores se pone en contacto con una periodista para explicar quien es y porqué hace lo que hace, el resultado pese a sus buenas intenciones es un fracaso y solo sirve para poner al gobierno tras su pista…

Página Superman: Identidad secreta - 05Ahora la gente sabe que hay alguien con poderes como Superman en el planeta y todos tratan de conseguir una foto o algo, eso hace que Clark deba ser extremadamente cuidadoso al actuar pero un día se confía y es capturado por los hombres del Gobierno quienes le encierran en un laboratorio para examinarle y experimentar con él. Clark se despierta en una mesa de laboratorio y logra escapar, no sin antes ver varios cadáveres de personas y niños en otras salas, lo que le hace preguntarse si como ocurre en los cómics no habrá más seres con poderes como él. Tras huir de allí (destrozándolo todo) procura esconder su identidad “civil” tras unas gafas – igualito que en los cómics – siendo mucho más cuidadoso, pero cuando Clark conoce a una chica llamada…Lois y se enamoran decide negociar con el gobierno para que le dejen en paz. Tras algunos intentos por capturarle/descubrir su identidad éstos aceptan. Utilizarán a Superman para misiones contra terroristas y cosas así que pongan en peligro el país y ellos le dejarán más o menos en paz. Superman acepta y cumple esas misiones mientras sabotea los – cada vez más escasos – intentos de averiguar su identidad, mientras el gobierno y él juegan al gato y el ratón van pasando los años, años en los que Clark/Superman y Lois forman una familia y tienen 2 hijas, hijas que al llegar a la adolescencia muestran los mismos poderes que su padre…

El que busque la típica historia de Superman luchando contra el villano del mes será mejor que no se compre este cómic. Lo que aquí nos encontramos es lo más parecido a lo que podría ser si Superman viviese de verdad entre nosotros, Busiek guioniza este cómic como una especie de “carta de amor” al personaje, una forma de demostrar su admiración por Superman. La historia que nos cuenta, pese a no tener mucha acción, te engancha desde las primeras páginas y no te suelta hasta el final. Es un cómic cojonudamente bueno!! y luego tenemos a Immonen ilustrándolo!!, ¿que más se puede pedir?. Una pequeña joya que seguramente habrá pasado desapercibida precisamente por no ser el “típico” cómic de Superman y que, sin embargo, es una de los mejores y más sorprendentes aproximaciones que se han hecho al personaje. Desde luego ha sido toda una agradable sorpresa!

Lo mejor: sin duda todo! de principio a fin…
Lo peor: del cómic nada de nada, sólo que haya gente que no se lo pille precisamente por no ser un típico cómic de superhéroes…

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