Portada novela StardustHace unas semanas os hablaba mediante un ejemplo práctico de los placeres de la lectura, señalando uno de esos deliciosos momentos en los que, como lector, tras disfrutar de unas bellas palabras del libro que en ese momento tenía entre manos, me había visto obligado a levantar la vista del papel para paladearlas, disfrutando todo lo posible de aquella inspiradora experiencia lectora. La novela en cuestión era Stardust. El responsable de la misma, Neil Gaiman, uno de los autores favoritos de este blog.

Stardust tiene un formato de cuento largo episódico, en un tono amable y con una escritura pulcra y cuidada, engañosamente simple. Tanto en estilo como en temática Stardust recuerdan a uno de los escritores favoritos de Gaiman: C. S. Lewis. Una historia fantástica disfrutable por todos los públicos, pero sin la intención moralizante ni las alegorías religiosas del creador de la célebre saga de Narnia.

La historia, si bien no es excesivamente original a priori, sí es muy imaginativa a poco que profundicemos. Existe un pueblo inglés llamado Muro precisamente por la existencia de un muro en el mismo. En éste hay un paso al País de las Hadas, que cruzará el joven de pasado incierto Tristran Thorn, como su padre hizo años atrás, con un firme propósito, pero en realidad al encuentro de un futuro aún más incierto.

O sea, la típica historia de un ingenuo joven en busca de aventuras que provocarán una profunda transformación en él. Hasta ahí todo es más o menos un Alicia en el País de las Maravillas estándar, si es que esto existe, pero ahora es donde entra en juego la inagotable imaginación de Neil Gaiman y su pericia para contar historias y construir personajes carismáticos.

Stardust, además de estar muy bien contado, está repleto de ideas brillantes descritas con original sentido de la fantasía (y éstas son las palabras que mejor asociaría a la novela: SENTIDO DE LA FANTASÍA, con mayúsculas), sin obviar cierto trasfondo marcado por la crudeza siniestra que continuamente aparece en la novela. Y sensibilidad a veces conmovedora. Echemos un vistazo no exhaustivo a esas ideas: mercados de magia, príncipes muertos convertidos en fantasmas voyeur, nubes sólidas sobre las que te puedes recostar, brujas malvadas (que por supuesto van de tres en tres), que viajan en carros tirados por cabras, canciones que se vuelven reales, bosques malintencionados, árboles bienintencionados… por no hablar del eje central: una estrella fugaz, que al caer en Faerie no es sino una bella mujer.

Además de esta acumulación fantástica, también destacan sus personajes. No solo Tristran o Yvaine (la estrella)brillan, sino los secundarios: Dunstan, padre del protagonista; Septimus, el príncipe de inmensa vileza; Una, absolutamente deliciosa en cada una de sus apariciones; la reina-bruja, la más vieja de las Lilim; Sal Agua-de-lodo, el resto de los príncipes de Stormhold, el hombrecito peludo, … Un microuniverso cada uno de ellos, que no hace sino añadir para un conjunto, y que sin embargo quizá no llega a ser tan valioso como la suma de todas sus partes.

Y hasta aquí la cuestión de la novela. Normalmente no lo hago, pero ahora debería hablar de las ediciones, o más bien de la diferencia entre la edición de la novela y la de la novela gráfica.

Portada novela gráfica StardustEl texto es el mismo, sin embargo la novela gráfica viene acompañada de unas ilustraciones de Charles Vess, uno de los dibujantes habituales de los guiones de Neil Gaiman para el cómic, cuyo estupendo trabajo le da un salto de calidad a la obra que la hace pasar de notable alto a sobresaliente.

Así pues, comparando el conjunto con, por ejemplo El libro del cementerio que comenté hace semanas, Gaiman aun teniendo grandes momentos de brillantez en Stardust, realiza un trabajo mucho más redondo en El libro del cementerio, ilustrado por Dave Mckean (inmenso portadista de The Sandman), mientras que el trabajo de Charles Vess supera de largo al de McKean allí, que no deja de ser un acompañamiento ligero. Así los conjuntos podrían compensarse y ser similares, si bien insisto en que Stardust, que fue escrito casi una década antes, está un escalón literario por debajo. Aun con todo, se trata de una gran novela corta, muy pero que muy disfrutable.

Ficha Novela:

Portada novela StardustStardust
Autor: Neil Gaiman
Roca bolsillo (febrero 2010)
224 páginas
Precio: 7,95 euros


Ficha Novela gráfica:

Portada novela gráfica StardustStardust, Edición Absolute
Edición original: Stardust USA
Guión: Neil Gaiman
Dibujo, tinta y color: Charles Vess
Norma Editorial (noviembre de 2007)
Formato: 256 págs.
Precio: 25 euros