Portada Sandman: Overture 2Los sueños son intangibles, despojados de espacio y tiempo, no tienen sustancia y aun así, en su naturaleza etérea, pueden ser más fuertes que la más profana de las realidades. Neil Gaiman entendía el verdadero poder del reino onírico y, seguramente, es por ello que Lord Morpheus jugó un papel tan icónico en los 75 números del título más aclamado de Vertigo: “The Sandman”.

Y ahora, en el capítulo 2 de “Sandman Overture”, el escritor británico recuerda que todos los sueños son ubicuos y no obstante siempre elusivos. Tal vez es por eso que al Amo de los Sueños le resulta tan difícil reconocer a sus otros ‘yo’, miles de encarnaciones, humanoides, antropomorfas, puramente animales, alienígenos, minerales, vegetales o cibernéticos, entre incontables alternativas, todos de cada mundo posible, de cada dimensión, era y plano de existencia, dentro y fuera de la realidad. Porque incluso si están en todas partes y en todos los momentos, ellos no pueden acercarse entre sí.

Sin embargo, este encuentro no es un buen augurio. Aunque Sandman es teóricamente infinito e inmortal, alguien ha logrado matar una fracción microscópica de él mismo, una de sus versiones alternativas. Y ese asesinato es suficiente para causar la preocupación de los Eternos y de todo el universo.

Si J.H. Williams III nos sorprendió con su exquisito arte en el primer número, en esta ocasión confirma su ilimitado talento. Tomemos, por ejemplo, la página doble que muestra a Lord Morpheus y la Loca Hettie (un memorable personaje de la serie original de “The Sandman”) incursionando en un asilo abandonado: simplemente impresionante. Mezclando elementos de arquitectura gótica, terror sobrenatural y monstruosidades orgánicas, el artista presenta una casa abandonada que está profundamente enraizada en la realidad y, al mismo tiempo, enjaulada en el ámbito de los sueños.

La reunión de los Señores del Sueño, que abarca varias páginas, es también un festín visual de una riqueza incomparable. Docenas de deliciosos diseños y un imaginativo orden de viñetas hacen de estas secuencias algo realmente inolvidable. Les aconsejo admirar la obra del artista pacientemente, no sólo porque es absolutamente hermosa sino también porque está llena de pistas visuales ocultas, pequeños secretos gráficos que sólo pueden ser desenterrados y disfrutados bajo una mirada atenta. También me gustaría resaltar una pacífica y portentosa conversación entre Lord Morpheus y una versión felina de sí mismo, en la que vemos a cada viñeta dentro de otra viñeta, como si estuviésemos excavando en el inconsciente del protagonista.

Finalmente, me gustaría compartir mi opinión sobre la portada: una fantástica combinación del Amo de los Sueños y el asilo; allí, la figura humana y el edificio parecen descartar la rigidez de la realidad, abrazando la pesadilla y la locura.