Portada Prez (hd)

Portada PrezEn 1973, DC Comics publicó Prez, un título de corta duración descrito como las aventuras del “primer presidente adolescente de los Estados Unidos”. El escritor era Joe Simon, creador del Capitán América. Y de la misma manera que el Capitán América se convirtió en el Centinela de la Libertad, un guerrero invencible contra las fuerzas del mal, Prez Rickard aspiraba a convertirse en una fuerza de la libertad, una voz liberadora que alentaría a toda una generación.

El archienemigo de Prez era Boss Smiley, “un político corrupto y todopoderoso”. Tiene sentido. Prez era un idealista, un soñador, un adolescente optimista que quería mejorar las vidas de todos. Pero, por supuesto, un objetivo tan noble estaba condenado al fracaso. Y eso es precisamente lo que le llamó la atención a Neil Gaiman y es por eso que Sandman # 54 (1993) está dedicado a Prez. La historia de Gaiman, “The Golden Boy” es absolutamente genial (definitivamente una de las mejores historias autoconclusivas que he leído en mi vida). El autor británico captura a la perfección la inocencia y el idealismo de los jóvenes enfrentados a los compromisos de la edad adulta.

Página Prez - 02En septiembre de 1995, Ed Brubaker escribió una historia extraordinaria sobre Prez, titulada “Smells Like Teen President” (“Huele a presidente adolescente” el título, obviamente, es una referencia a la famosa canción de Nirvana). Brubaker rinde homenaje a ambas, las historias clásicas de Joe Simon y especialmente la reinterpretación del personaje por parte de Neil Gaiman. “Comienza en el año electoral ’96 y el país se desmorona. Prez Rickard ha desaparecido hace mucho tiempo, y se presume muerto, pero ha sido visto en un restaurante de carretera en el corazón de Estados Unidos. Un trío de jóvenes inadaptados e inquietos, uno de los cuales cree que es el hijo de Prez, se desplaza por todo Estados Unidos en busca de respuestas a los problemas de su país”.

Página Prez - 03El primer capítulo está narrado por el amigo de infancia de P. J. y habla sobre lo que sabe o lo que cree saber. Brubaker usa hábilmente un narrador no-confiable para hablar de lo que no se puede verificar. Si la madre de P.J. tuvo sexo con Prez en un evento de celebración de amor libre organizado por la comunidad hippy, ¿por qué nadie pudo probar que Prez era el padre de P.J.? P.J. está a punto de cumplir 18 años y su vida es un desastre. Ha roto con su novia, no tiene trabajo y se emborracha todo el tiempo, es huérfano, ya no tiene casa y duerme en el sofá de su mejor amigo, bebiendo cada vez más alcohol noche tras noche. P.J. tiene una intuición, la intuición habla de una promesa, de un potencial que aún no se ha alcanzado. Y nada parece importarle a P.J. hasta que se da cuenta de que debe averiguar qué le sucedió a su padre para darle sentido a su existencia.

Ese es el comienzo de un viaje por carretera que cambia la vida de P.J. y sus dos amigos; viajan de California a Kansas, y finalmente a Wisconsin, en busca de respuestas. El siguiente capítulo es narrado por el otro amigo, y esta vez el enfoque es más sobre las acciones en el presente y no tanto sobre el pasado. Y el presente está lleno de emociones intensas, así como experiencias sexuales. El talentoso artista Eric Shanower adorna las páginas de Prez con sus líneas elegantes, limpias y precisas, creando cuerpos y movimientos que bailan en armonía. Rob Cain dijo que “los dibujos son magníficos. Hay hermosas representaciones de la forma humana”, pero también hay una atención al detalle y una calidad expresiva que explican por qué Shanower ganó el premio Eisner dos veces.

Página Prez - 04Como Kelly Harrass señala, esta es una historia de autodescubrimiento de adolescentes, pero también aborda inquietudes importantes, “La mayoría de las inquietudes sobre Estados Unidos que se mencionan en esta historia todavía existen y en realidad han empeorado en los casi veinte años desde que este cómic fue publicado”. Brubaker pudo anticipar lo que podría suceder años más tarde, su sensibilidad y capacidad de observación son, sin duda, la marca de un escritor brillante.

En el capítulo final, narrado por P.J., los 3 muchachos llegan a Wisconsin; finalmente se enterarán de lo que le pasó a Prez. Para mí, este capítulo fue especialmente conmovedor, ya que también he viajado desde California a Wisconsin, a menudo con preguntas que necesitaban una respuesta. En Wisconsin, P.J. habla con un viejo amigo de Prez: “Prez era un soñador, pero a diferencia de la mayoría de los que tienen sueños, él hizo los suyos realidad. Realmente sintió que nació para liderar este país, pero no anticipó el nivel de corrupción en el mundo. La gente se preocupa más por el dinero que por otras personas, y él pensó que podía cambiar eso”. En la historia de Neil Gaiman, Prez Rickard muere, pero en lugar de entrar en el reino de los muertos, es bienvenido en la tierra de los sueños gobernada por Sandman. Después de todo, ¿no es ese el mejor final que un adolescente idealista podría esperar? ¿Vivir como un sueño y ser una inspiración para los jóvenes? En la historia de Brubaker vemos exactamente cómo murió Prez. Prez estaba físicamente conectado a los Estados Unidos. Y “el próximo presidente fue solo un títere para las grandes empresas, y todas las voces disidentes se calificaron de ‘liberales’, como si eso fuera algo malo”, y cuando el gobierno estadounidense comienza a enviar tropas a países “pequeños e indefensos”, Prez se enferma. Prez considera que las acciones del gobierno estadounidense son repugnantes y, al mismo tiempo, su salud se deteriora, hasta que un día su cuerpo deja de funcionar.

En las páginas finales, P.J. toma peyote y tiene un sueño alucinatorio en el que es visitado por Prez. El bello arte de Eric Shanower representa la obsesión de Estados Unidos con las armas, así como la estructura básica de “comprar, gastar, consumir y pagar más tarde”. Prez afirma que “el mundo cambia cada vez que una persona cambia”. Y después de despertar del sueño, P.J. ha cambiado. Prez está muerto, pero el sueño sigue vivo. Y P.J. finalmente se da cuenta de que su vida tiene sentido. Este es un viaje de autodescubrimiento inolvidable, profundamente emotivo e irrepetible. Ojalá hubiese podido leer “Smells Like Teen President” cuando tenía 18 años.