Portada Out There 1La verdad es que la portadita adjunta de este cómic siempre nos ha hecho muchísima gracia porque nos recuerda a un amigo gordaco nuestro cada vez que pasa por el escaparate de la pastelería del barrio y no lleva dinero a mano en ese momento. Pero gracias a los dioses hoy no vamos a hablaros de este coleguita fanegas, sino de cierto cómic que tiene ya sus añitos y que me gustaría recomendar por si queda aún alma de cántaro que no lo leyera en su día

Me imagino que lo más ancianos del lugar recordaréis aquel famoso sello editorial llamado Cliffhanger, que en su día a muchos nos sonó a palabreja digna del siempre mítico Chiquito de la Calzada. Para encuadrar su origen habría que remontarse casi hasta finales de la década de los años noventa, cuando tres de los más grandes artistazos del momento decidieron crear un sello propio para tener mucha más libertad creativa y mucho más control sobre sus personajes. Y este santo triplete estaba compuesto por cracks de la talla de Joe Madureira, Humberto Ramos y J. Scott Campbell (ahí es “ná”)…

Sí amiguitos, dentro de ese sello proliferaron títulos como Danger Girl, Battle Chasers, Crimson y por supuesto el título que reseñamos hoy: Out There. En mi caso particular, se trata de una de esas colecciones que empiezas a leer con ganas, pero luego por azares del destino la dejas por ahí colgada a medias, y hasta pasado un tiempo no vuelves a interesarte por ella y la empiezas de nuevo por el primer número, y otra vez la vuelves a dejar colgada a la mitad (y así sucesivamente). Yo no sé la de veces que habré empezado a leerla y siempre la he dejado a la mitad, y no porque fuera una historia aburrida, sino porque me lío a leer novedades más recientes y siempre acabo olvidándome de ella. Pero tengo que decir que hace unos días rescaté esta serie del sueño de los justos, la leí del tirón y por eso me he lanzado a hacer esta reseña con arte y salero.

Imagen promocional Out ThereSobre su argumento, hay que comentar que bien podría ser digno de cualquier película del género conocido como “terror adolescente”, pues en ella vamos a encontrar el recurrido cliché de pueblecito americano aparentemente tranquilo donde de pronto empiezan a ocurrir fenómenos de lo más extraños (hay quien la compara con la película titulada “The Faculty”). La historia arranca cuando cuatro adolecentes de instituto verán unidos sus destinos al percatarse de que los adultos (y prácticamente casi toda la ciudad en que viven) han hecho un pacto con unos seres del inframundo para que les concedan deseos a cambio de sus almas.

Como hecho curioso hay que destacar que esos cuatro protagonistas responden a los típicos estereotipos muchachiles de peli americana, pues veremos al nerd de turno, que es objeto de las bromas y mofas de todos; la animadora guapa y popular, su novio capitán del equipo y la chica rara. Sólo una amenaza aterradora como la que ocurrirá en este pueblecito podría llevar a que los cuatro protagonistas aúnen esfuerzos y compañerismo para poder salir airosos de esa oscura amenaza en la que se ven envueltos.

Todos estos elementos hacen de Out There un más que entretenido cómic repleto de intrigas, tensión y sucesos paranormales en el que acompañaremos a estos personajes en su particular cruzada por descubrir todo lo que se esconde detrás de ese terrible mal que aqueja al pueblecito en el que viven (y al final hasta se les acaba cogiendo cariño y todo). Uno de esos cómics que si tienes enterrado en tu comicteca no estaría de más desempolvarlo de vez en cuando para releerlo (y si no tenías el gusto de conocerlo y por una de esas putas casualidades de la vida te topas con él en tu tienda, tampoco estaría de más que tiraras de billetera y lo pillaras). Así que no seas rancio, hombre…