Operario, de Jano

Portada Operario, de JanoLlega septiembre y tras el parón veraniego volvemos a la carga. Y no encuentro mejor manera de hacerlo que con la recomendación de Operario de Jano, también conocido en ciertos círculos como el Seth del Calvario.

Aunque a simple vista Operario podría parecer el típico libro que no da para más que una ojeada en la librería, me gustaría poneros sobre aviso y así evitar que cometierais el error de no ir un poco más allá en vuestra búsqueda comiquera. Porque, sin duda, en las páginas de Operario, sin necesidad de palabras, hay más cómic que en muchas otras propuestas llenas de páginas y páginas de sesudos diálogos que no llevan a ningún lado.

En este cómic Jano va a la esencia primigenia de los clásicos, con reminiscencias tanto a las tiras de prensa como al cine mudo, todo bien barnizado con una capa de modernidad y estilo 100% Jano Viñuela.

Preciosas son muchas de las Viñetas en las que del negro surgen figuras y formas de una manera tan natural que parece fácil conseguirlo cuando la dificultad es elevada.

En lo temático, Operario es una puerta de escape para el ciudadano Jano que reside oculto dentro del Jano artista. Un crítica a la precaria situación laboral y social que vivimos a través de las peripecias de un anónimo ciudadano cuya máxima aspiración es levantarse por la mañana para disfrutar de un paseo en bicicleta y un buen vaso de vino y que debido a las trabas de la sociedad se ve embarcado en una espiral de ficticias necesidades creadas por la sociedad que nos rodea.

Cierto es que el final es un poco precipitado y que posiblemente muchos habríamos disfrutado con más páginas de historia, pero también es cierto que en este caso no es tan importante la meta como el camino recorrido.

Un nuevo paso en firme en la trayectoria del autor conocido como Jano y que nos deja a sus seguidores con renovadas ansias de nuevos proyectos que sin duda llegarán.

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