Portada Ojo de Halcón USA David Aja“Hawkeye” llega con desfachatez, sugiriendo que hay algo más en las vidas de los héroes enmascarados. O debería haberlo. Como una bocanada de aire fresco, “Hawkeye” de Matt Fraction intenta re-oxigenar las arterias tapadas de la Casa de las Ideas.

Todo escritor quiere ser original, todo autor quiere hacer algo nuevo con personajes bien establecidos. Pero ¿dónde está la novedad en un héroe que ha existido por décadas y que es -muy probablemente- más viejo que tus padres? Lo “nuevo” no está en las payasadas superheroicas, sin duda, después de todo, hemos leído miles de historias sobre bienhechores pateando al villano en el culo. Y esto se hace repetitivo. Y mucho. Así que ¿cómo puedes recapturar la atención del lector? Fraction tiene una idea: olvidémonos de los Vengadores, de las amenazas más grandes que la vida, los peligros cósmicos, y pongamos los pies sobre la tierra y, por encima de todo, divirtámonos.

Llega… ¡Hawkguy! Él no es Hawkeye, el mundialmente famoso aventurero y miembro fundador de los Vengadores. Él es Hawkguy, un tipo común y corriente que intenta sobrevivir en las calles de New York, pagar el alquiler, rescatar a perros que adoran la pizza, follar -sí, incluso si eso significa engañar a su chica-, divorciarse, etc.

Llega… ¡Pizza Dog! La mascota más tierna y pícara desde Krypto, el súper canino. Cuando Clint Barton es atacado por la mafia rusa, mano, un perro salva su vida. El perro, por supuesto, sufre las consecuencias. Clint lleva al perro a la veterinaria más cercana, y aunque la prognosis inicial es bastante negativa, Clint insiste en sus demandas: el perro debe ser salvado. Oh, y mi episodio favorito (el # 11): ¡Pizza Dog versus la mafia rusa, mano! Siempre me han gustado los perritos, pero Pizza Dog merece el premio a la mejor mascota ficticia del año.

Llega… Hawkeye (no Hawkguy). Mientras Pizza Dog está en rehabilitación, Kate Bishop decide pasar el rato con el arquero experto. Sólo para demostrar una y otra vez que ella es mejor con el arco y la flecha, más recursiva, inteligente… en breve, la mejor aliada que Clint podría desear.

Llegan… los mafiosos rusos, mano. Un grupo de gánsteres que usan sudaderas, disparan metralletas y dicen mano. Y están furiosos porque Clint Barton impidió que subieran el alquiler en su edificio… comprándolo todo. Y también están molestos porque él le ha robado dinero a Kingpin, Owl y muchos de los hombres más corruptos y poderosos de New York.

Fraction combina un tono ligero con una sensibilidad retro que ha causado mucho furor entre los fans de Marvel, al igual que el “Daredevil” de Mark Waid. Es una coincidencia –o quizás no– que ambas series se definan por una rúbrica artística altamente estilizada, por la ubicuidad del diseño y por la noción de que un artista del cómic debería estar bien versado en las labores del diseño gráfico. El resultado es una delicia visual que reta las normas de un cómic “normal”. El artista español David Aja nos sorprende con sus innovadoras páginas y sus viñetas notablemente fuera de lo común.

Matt Hollingsworth también proporciona el mejor coloreado que he visto en mucho tiempo. Jugando con un enfoque minimalista, una paleta de color de tonos sólidos y constantes reiteraciones cromáticas, se las arregla para crear algo único. Hollingsworth es uno de los mejores coloristas de la industria pero aquí logra algo realmente admirable.

El triunfo de Hawkguy se apoya en dos premisas: una sensibilidad retro que se traduce en una estructura narrativa muy amena y la naturaleza episódica del título. A diferencia del centenar de cómics Marvel que vemos cada mes, Hawkeye nunca –ni siquiera una sola vez– cae en la trampa del arco argumental de 6 números. Al contrario, la mayoría de los números son aventuras auto-conclusivas, que pueden disfrutarse independientemente de las demás. De hecho, la saga más grande del primer volumen es “La cinta” (con ilustraciones de Javier Pulido), que abarca dos números. No puedo recordar la última vez que vi a alguien haciendo una historia en dos partes. Es algo que ya no se ve hoy en día. Todos los escritores deberían olvidarse del arco argumental de 6 números, tal como lo hace Fraction.

La estructura narrativa, por otro lado, es bastante chistosa. Fraction baraja las páginas como si fueran naipes, jugando con el tiempo y el orden secuencial de los eventos. Pero hay una constante, al menos en la mitad de los 11 números del volumen, Hawkguy se pelea contra sus enemigos, sobre todo con la mafia rusa, mano, y es golpeado en la cabeza; luego es dejado inconsciente y/o es secuestrado temporalmente por los rusos, mano, o por alguien más, y entonces es humillado o ridiculizado por su torpeza. Gracias al saturado y caprichoso tono de Fraction, estos momentos son más y más divertidos en cada número, resaltando el hecho de que Hawkguy es un hombre promedio, sin poderes, amuletos mágicos o tecnología ultra-avanzada. Irónicamente, este superhéroe sin superpoderes se convirtió en un personaje súper-popular en el 2012, recibiendo muchas nominaciones al Eisner. He estado esperando más de un año para poner mis manos en la edición de lujo en tapa dura y me entusiasma poder sujetarla en estos momentos. Sin duda la espera valió la pena. Debo darle las gracias al buen amigo que me la envió como regalo de navidad.

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Detalle portada Ojo de Halcón 2 USA David Aja 100% Marvel. Ojo de Halcón 1. Seis días en la vida de…
Contiene Hawkeye, vol. 4, 1-6 USA
Guión: Matt Fraction
Dibujo: David Aja y Javier Pulido
Panini Cómics
Libro con solapas. 136 páginas.
Precio: 12 euros
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