Grant Morrison - Mata a tu novio“Todos los libros que leí tenían escenas en donde la chica tiene sexo por primera vez y es una gran decepción. ¿Por qué me mintieron?”. Tal vez mentirían porque el sexo adolescente sigue siendo un tabú, recluido en territorios oscuros, el sexo en los menores de edad se ha convertido en un anatema; y ello quizá explique fenómenos contemporáneos como los Jonas Brothers, cantantes súper famosos que abogan por el celibato o la búsqueda de la eterna virginidad (como substituto de la juventud imperecedera) tal como se ve en las novelas y películas de Twilight.

Así que, ¿qué es lo que sucede con los jóvenes y el sexo que tanto espanta a la sociedad?. La adolescencia a menudo es vista como un sinónimo de rebeldía. Es una edad en la que nos definimos a nosotros mismos y cercenamos los lazos que previamente nos habían formado, es decir, las figuras paternas. Para descubrir quiénes somos, primero debemos alejarnos del abrigo de la sombra de nuestros progenitores.

“Kill Your Boyfriend” no explora directamente el deseo, pero sí el orden simbólico, el mundo en el que vivimos. Para Jacques Lacan el deseo en la primera infancia es un reflejo del deseo de la madre. Luego llega el padre, o más bien, el nombre del padre (nom de pére), que impide que el niño se adscriba al deseo materno. Esta es una fase necesaria, ya que inserta al individuo en el orden simbólico, es decir, en la sociedad.

Grant Morrison - Mata a tu novio 02Aunque en la adolescencia todavía tenemos una última oportunidad para desafiar la autoridad, para invalidar el “no del padre”, la negación tautológica, las reglas del mundo, en otras palabras, la Ley. Y de un modo u otro nos rebelamos contra algo, no importa qué. Y renunciamos a nuestras alianzas con recompensas tradicionales. Muchas personas parecen olvidar sus años adultos, sin embargo, las memorias de juventud permanecen intensas.

Grant Morrison sabe que para hacernos reaccionar debe llevarnos al extremo. Este extravagante número especial empieza con una chica de secundaria, una chica común y corriente que se aburre en clases y vive en una casa típica, con una familia normal de clase media. Su enamorado, un muchacho nerd obsesionado por los libros de fantasía, es incapaz de aprobar moralmente la intimidad sexual. Freud solía decir que todas las neurosis eran producidas por la represión sexual. Y en este muchacho nerd el rechazo al coito tiene consecuencias surrealistas, que parecen “secarle” el cerebro (como le pasaba al Quijote, aunque por otros motivos).

La Chica está furiosa con el mundo, como todos los adolescentes -varones o mujeres- pero ella también se está sofocando en un mundo gobernado por la hipocresía de la sociedad y la indiferencia de los adultos. Frustrada por la irrevocable castidad de su enamorado, ella empieza a mirar a un chico ‘malo’, de melena negra y con tatuajes. El Chico (malo) empieza rápidamente a corromperla, pero también a liberarla de las restricciones de la colectividad y la presión social. Él la emborracha, y comparte con ella su vandalismo y sus estallidos de violencia, su incontrolable necesidad de caos, desorden y locura. Y pronto llegan a una conclusión… que nos remite al título de la obra.

Grant Morrison - Mata a tu novio 03Cuando la Chica y el Chico visitan al nerd, que pronto será el ex, hay una revelación. El enamorado nerd le había mentido a la Chica, diciéndole que no podía verla porque tenía que estudiar mucho, cuando en realidad, se está masturbando mientras ve una película porno. Cuando el timbre suena, él se levanta furioso y confronta a la Chica, acusándola de ser una idiota… algo deliciosamente irónico si recordamos que una de las frases más criticadas de Lacan era “la masturbación es el goce del idiota”. Ahora esta frase se ha interpretado de muchas maneras, pero en este caso, claramente califica al enamorado nerd como el único idiota de la escena… y por ello recibe el castigo definitivo.

Ahora la Chica y el Chico pueden hacer lo que les da la gana, y en la carretera se encuentran con un grupo de sujetos que rehúyen de la adultez y pretenden ser ‘artistas’. Parte de la adultez quizá consista en insertarse aún más profundamente en el orden simbólico, descartando el inconformismo, el idealismo o los sueños irracionales. Esto, por supuesto, se contradice con la definición del artista de la era del romanticismo; ser artista en el siglo XVIII significaría darle la espalda a los engranajes de la sociedad, buscar constantemente, experimentar, recordar que no todo ha sido dicho.

Grant Morrison - Mata a tu novio 04Por supuesto, ya no estamos en el siglo XVIII, y el arte contemporáneo tal como empezó con los ‘ready-made’ de Marcel Duchamp requiere de una nueva comprensión sobre lo que se constituye como arte. Estos nuevos personajes dicen ser ‘terroristas del arte’, y hablan todo el tiempo sobre las acciones que realizarán. Rodeados por esta compañía juvenil, el Chico y la Chica pasan por una etapa de experimentación en la que ensanchan sus horizontes intelectuales y practican actos ‘prohibidos’. En su gráfico de sexuación, Lacan ubicaba a la homosexualidad en el espacio del ‘interdicto’. Pero lo prohibido, lo rechazado, lo repudiado pronto es libidinizado. Es por ello que el Chico acepta ser penetrado por uno de los integrantes masculinos del grupo. La Chica, simultáneamente, continúa vistiéndose como un travesti, rompiendo las normas y, una vez más, invocando lo prohibido.

Grant Morrison - Mata a tu novio 5Morrison comentaba que el Chico era de una naturaleza dionisíaca, pero aquí la indomable ferocidad de las ceremonias griegas originales encuentra el balance gracias al sentido del humor del dramaturgo británico homosexual Joe Orton, escritor que sirve de inspiración al autor. Cuando Nietzsche hablaba de Dionisos y Apolo, hablaba de una diferencia esencial. En mi opinión, es importante analizar primero lo dionisíaco antes de pasar a lo apolíneo, personificado en Sebastian O, obra de la que hablaré próximamente. Si quieren pueden leer una entrevista al propio Morrison (en la que comenta el magnífico trabajo de Philip Bond y D’Israeli) aquí.

El viaje, desde luego, continúa, hasta que la pareja se enfrenta a una situación mortal. Si acaso la Chica y el Chico optasen por cometer un acto de ‘terrorismo del arte’, uno de ellos moriría. ¿Qué sucederá? ¿Cederán ante el imperativo moral del mundo o seguirán luchando, juntos, como los amantes de una tragedia épica? ¿Y qué podría ser peor que la muerte? Morrison ofrece una posible respuesta: que uno de ellos termine casándose y diez años después, frente a la mirada inquisitiva del hijo o hija, recuerden estos eventos con desdén.

grant-morrison-mata-a-tu-novioVertigo Voices Grant Morrison: El misterio + Mata a tu novio
Edición original: The Mystery Play, Kill your boyfriend USA
Guión: Grant Morrison
Dibujo: Phillip Bond, John J. Muth
Tinta: John J. Muth, Phillip Bond, D’Israeli
Color: Daniel Vozzo, John J. Muth
Editorial Planeta
Formato: Libro cartoné, 144 págs., color.
Precio: 13,95€