Portada Young Avengers 6Todos sabemos que los superhéroes esconden sus identidades secretas y tienen trabajos ordinarios que no llaman la atención de nadie. Pero ¿qué pasaría si tú fueras un superhéroe y fueras contratado a causa de tus poderes y habilidades especiales? ¿Qué pasaría si un buen curriculum y una carta de recomendación pudiesen ser reemplazados por tu experiencia como aventurero enmascarado?.

“La cuota” es una brillante respuesta a todas estas preguntas; vemos a los personajes favoritos de los lectores rescatados del limbo, no para actuar en el próximo mega-evento sino simplemente para ir a una oficina y permanecer sentados de 9 a 5. Excepto que esta no es una oficina normal. Para nada. David Alleyne (alias Prodigy de los Jóvenes X-Men) es un especialista en “soporte técnico”. Su trabajo es usar su prodigiosa mente para ayudar a los superhéroes a salvar el mundo. Sólo necesita una llamada telefónica para arreglar el problema. La única limitación… recibe una cantidad muy jodida de llamadas.

Después de un largo día en la oficina él conoce a Tommy Shepherd (alias Speed de los Jóvenes Vengadores). Tommy ha sido contratado para ensamblar miles de componentes produciendo así artefactos que funcionan. Lo que le llevaría a un hombre común y corriente semanas, es una tarea de 10 minutos en manos del velocista adolescente. Al ser los más jóvenes del edificio, rápidamente se hacen amigos (“Hey, te ves al menos diez años menos aburrido que todos los demás”, señala Speed). Pero luego un misterioso villano vestido como Patriot hace que Speed se desvanezca (justo después de que el ex Joven Vengador le grita “Te quiero desnudo, ahora. No de manera sexy”), y Prodigy entiende que debe buscar ayuda, debe localizar a los Jóvenes Vengadores.

Kieron Gillen ha recreado la dinámica de una oficina y la ha trasplantado de un entorno mediocre –que todos hemos experimentado en la vida real– al fantástico y estrambótico mundo del súper-heroísmo; firmemente asentada en la continuidad y aun así ligeramente más allá de nuestro alcance, toda la noción de soporte técnico para héroes establecidos se convierte en un concepto fascinante… y también hilarante (basta decir que los “requerimientos laborales” y los curriculums de la primera página me mataron de la risa).

Aunque creí que extrañaría a Jamie McKelvie debo admitir que el arte de Kate Brown fue una golosina dulce para los ojos. Ella es tan refrescante como los personajes a los que retrata, y captura la luz, la gracia de los movimientos y la belleza de la juventud con líneas bien orientadas y contornos limpios.

La portada de McKelvie es una genialidad: nos muestra la realidad horriblemente gris de trabajar en cubículos (soy conciente de ello, hace mucho tiempo solía trabajar en un horrible cubículo) contrastada con las vibrantes, coloridas y vigorosas figuras de Speed y Prodigy.

Young Avengers # 7, de Kieron Gillen y Jamie McKelvie

Portada Young Avengers 7Cruzando fronteras intergalácticas, viajando de un rincón a otro de la Vía Láctea y explorando el lado oscuro de la luna, el viaje de tres meses iniciado por los Jóvenes Vengadores parece volar. ¡Y ni siquiera un grupo de imitadores de los Skrull podrá arruinar la diversión!

Y, ciertamente, ni siquiera una sola página de este cómic arruina mi diversión. Es jodidamente sorprendente, ¿eh? En otros títulos de Marvel me salteo las cosas tediosas, como las páginas de recuento (tienden a ser abrumadoramente aburridas), pero Kieron Gillen ha fabricado este website original y ameno “Yamblr” (algo así como un Tumblr para fans de los comics), leerlo siempre me hace reír, ya sea por los locos eventos recontados, o los raros nombres de los usuarios ficticios (que son un homenaje / parodia a los nombres de usuario que exhiben los fans en los foros de cómics), o los astutos y sarcásticos hash tags, o la ‘lista’.

Siguiendo la tradición de legendarios creadores como Alan Moore, Gillen aprovecha el paratexto de manera brillante. En toda obra de ficción, tenemos un texto principal (en el caso de los cómics, 22 páginas de historia; en el caso de una novela, cientos de páginas de historia) y material adicional (portada, contraportada, solapa, introducción, epílogo, prólogo, etc.). En “Watchmen”, “1963” o “The League of Extraordinary Gentlemen” (por nombrar sólo algunos ejemplos) Alan Moore creó artículos, una sección ficticia de cartas, propagandas falsas, y muchos textos orientados hacia la parodia. Fiel a esta tradición, el autor británico Gillen también proporciona a los lectores una página de créditos diferente en cada número, y todas ellas son una demostración de la imaginación más salvaje y las ideas más divertidas que se podrían encontrar en una colección de Marvel.

En “Desayuno”, tenemos el menú de un típico cafetín estadounidense. Los platos principales son Gillen y McKelvie, descritos como “comida pretenciosa”, combinando así sabor con la habilidad para escribir y las sensibilidades artísticas. El colorista (Matthew Wilson) y el rotulista (Clayton Cowles) también reciben un tratamiento especial. El resto (editores, asistentes, etc.) son aperitivos y guarniciones. Leerlo por completo definitivamente te hará reír.

Otro ejemplo de la creatividad de Gillen está en la obsesión de Loki por las redes sociales. En una página con distribución de 9 viñetas, llegamos a leer los posts de Loki. Esta es una hilarante secuencia y demuestra cómo una historia completa puede entrar en tan sólo una página; como las buenas bromas con grandes finales, esta página es una de mis favoritas. El arte de Jamie McKelvie brilla a través de estas 9 viñetas, empacando tanta información visual y haciendo que se vea fácil… desde Marvel Boy en tanga disparando contra las criaturas que arruinaros la visita a una laguna de otro mundo, al cumpleaños de Teddy (y la interrupción alienígena de la fiesta ), desde el primer beso gay en la luna (“Este es un pequeño paso para el hombre, un gigantesco salto para el besuqueo”) al animado concierto de Dazzler en el lado oscuro de la luna. Todo es asombroso.

La experimentación formal de Jamie McKelvie con la distribución de las viñetas es incluso más atrevida en este número, al emplear la silueta de Prodigy para reacomodar la página. No obstante, la audaz propuesta de McKelvie conserva el precario balance que muchos artistas famosos son incapaces de preservar. En el enfoque artístico de McKelvie, ni el desorden iconoclasta ni la autoridad cultural son capaces de suplantarse el uno al otro, dejando así en el espectador cierto nivel de obstinada paradoja, enhebrada en un continuo remolino de ironía. Pero, después de todo, ¿qué podría ser más irónico que Gillen y McKelvie trabajando juntos para Marvel después de obras tan revolucionarias como “Phonogram” para Image?

Young Avengers # 8, de Kieron Gillen y Jamie McKelvie

Portada Young Avengers 8Si recuerdan las cosas que hacían de adolescentes, seguramente recordarán la necesidad de salir. No importaba dónde o por cuánto tiempo. Afuera se estaba bien; dentro de la casa -con mami y papi- no tanto. Obviamente, los Jóvenes Vengadores también comparten esa necesidad. ¡Pero la llevan al extremo al viajar a través de dimensiones paralelas y realidades alternativas!

Y el viaje sin duda los desgasta. Mirar una Tierra destruida, convertida en la capital del Imperio Kree es aterrador, observar los esqueletos resecos de Thor, Loki y el resto del panteón nórdico puede ser deprimente. Y llegar a un futuro post-apocalíptico tras otro es igualmente desalentador. “Hemos visto paisajes sobrecogedores que me dejan sin aliento y que me acosarán de por vida”, dice Kate Bishop.

Al igual que en números anteriores, Kieron Gillen se las arregla para contar no una sino muchas historian en tan sólo 22 páginas. Hace malabares con los argumentos principales y secundarios, y proporciona la intensidad necesaria a momentos específicos que se quedan con nosotros mucho después de terminada la lectura. Sabemos que todas estas Tierras múltiples existen sólo como ficción en un universo ya de por sí ficticio –el de los cómics de Marvel–, pero logramos verlos y entender de qué se tratan. Y eso es más que suficiente para electrificarnos. Eso sí que es escribir bien.

Desde luego, los Jóvenes Vengadores deben seguir buscando a Speed. Y es así como llegan a otra Tierra subyugada por la Inteligencia Suprema de los Kree, conquistada por Noh Varr. Ciertamente, Marvel Boy no ha sido ocioso en estas realidades alternativas. Allí encuentran a Oubliette, la Exterminatrix, una loca creación de Grant Morrison que apareció en la miniserie original de Marvel Boy. Aquí, el traje de cuero, que nos remite a ciertas prácticas sadomasoquistas y de dominación, esconde algo muy peligroso, que será revelado cuando Exterminatrix se saque la máscara.

Después de la batalla con Exterminatrix, los Jóvenes Vengadores son separados. Hulkling (Teddy Altman) y Prodigy (David Alleyne) aterrizan en un lugar que desafía las leyes de la física, una zona blanca que, da la casualidad, le permite a Jamie McKelvie explorar de la manera más imaginativa que he visto en mucho tiempo la composición visual, los límites de la viñeta y la realidad bi-dimensional de una página de cómic.

La creatividad de McKelvie también es evidente en la página de los créditos. “Tierra-616” toma la forma del imposible pasaporte de Loki. Y tiene los sellos de visas más divertidos, desde “Yo sobreviví a la Tierra Z” (una astuta referencia a Guerra Mundial Z), hasta la exclusiva Tierra Club 54 (un homenaje a la famosa discoteca 54), y muchas más entradas y salidas hilarantes. El artista británico captura la esencia del dios de la travesura, al mostrarnos la pícara expresión de Loki. En estas páginas, McKelvie es libre en su determinación, sin las restricciones de reglas o precedentes.

Pero me estoy yendo por las ramas. Teddy y David están atrapados en esta rara dimensión mientras que los otros Jóvenes Vengadores intentan rescatarlos. ¿Qué pueden hacer dos chicos en un lugar definido por el vacío y la ausencia del tiempo? Esperar. Así que esperan a ser rescatados. Y hablan. Porque eso es lo que hacen los jóvenes. Confían a sus coetáneos la información o secretos que nunca compartirían con sus padres.

Teddy Altman afirma que no se arrepiente de nada: ha tenido una buena vida y su relación con Billy ha traído alegría a su corazón. David Alleyne, por el contrario, sí tiene arrepentimientos.

Hay algunos elementos comunes que los adolescentes comparten. Empecé esta reseña hablando sobre la necesidad, a esa edad, de alejarse de las figuras paternas. Pero hay más: confusión, inseguridad, sexualidad. Y –por suerte esta vez no me estoy yendo por las ramas– el joven Prodigy, David Alleyne, está experimentando todo esto. Confusión sexual, inseguridad afectiva y (homo)sexualidad (o, tal vez, bisexualidad). Impulsado enteramente por las hormonas y la excitación adolescente, David besa a Teddy.

Y eso, amigos míos, es uno de los mejores “continuará” que he visto en el 2013.

Young Avengers # 9, de Kieron Gillen y Jamie McKelvie

Portada Young Avengers 10No sé si sería justo afirmar que los adolescentes gays sufren mucho más que los heterosexuales. Ciertamente, la adolescencia es una edad complicada, pero aun así pienso que es mucho más difícil para chicos gays, quienes son constantemente atacados, rechazados por sus padres y despreciados por la sociedad; y si observamos la tasa de suicidio en adolescentes ciertamente encontraremos una correlación entre la homosexualidad y la posibilidad de morir. Sí, por doloroso que sea, algunos de estos muchachos no llegan a la adultez.

¿Y cuando el amor no es correspondido, acaso no es ese un factor de riesgo para aquellos que quieren matarse? “El beso y la reconciliación” es una lúcida y honesta exploración de la angustia juvenil y la naturaleza del amor. La última vez que vi a Wiccan (Billy) y Hulkling (Teddy) en semejante caos emocional fue en Avengers Children’s Crusade # 9, escrito por Allan Heinberg, creador de los Jóvenes Vengadores. En el último número de esta maravillosa miniserie, Billy estaba deprimido y su enamorado, Teddy, hacía lo posible para intentar animarlo. Nada parecía funcionar hasta que Billy se da cuenta de que el futuro no es tan horrible ni tan oscuro como suponía, y cuando los dos chicos se besan apasionadamente, todos los problemas parecen desvanecerse. Hay algo especial en este número, tanto así que lo elegí como el mejor número único del 2012.

Young Avengers # 9 (“El beso y la reconciliación”), bien podría ser un competidor a mejor número único del 2013 y explicaré por qué. Kieron Gillen empezó esta nueva colección mostrándonos lo mucho que Billy amaba a Teddy, pero también introdujo un elemento de duda. Supongo que el amor no puede ser visto como una certeza perenne; por el contrario, todos sabemos que las relaciones humanas, sin importar qué tan intensas o mágicas sean, están destinadas a evolucionar. Si es que el cambio es para mejor o peor… es algo que no podemos predecir. Loki lo sabe y tenía sus razones al hacer que Billy se preguntara si sus poderes alteradores de la realidad tuvieron algo que ver al encontrar a su príncipe azul.

Atrapados en el limbo, Teddy y David se besan. Billy ya estaba dudando, y ahora, por primera vez, Teddy también empieza a tener dudas. El resto de los Jóvenes Vengadores llegan a tiempo para rescatar a sus compañeros, y después de semanas de buscar a Speed, deciden descansar y hacer nuevos planes. Por lo tanto, regresan a la Tierra. Y allí es donde ocurre uno de los momentos más dramáticos en la historia de los Jóvenes Vengadores: Teddy le dice a Billy que se va.

Los dos adolescentes lloran y se abrazan, entienden las razones detrás de esta decisión pero eso no la hace menos dolorosa. “Veo a Billy destruido […] me pide que pasemos la noche juntos. Le digo que no”. Cuando solté el cómic tuve que tomar aliento, estaba en shock, casi como si alguien hubiese roto conmigo. El impacto emocional era tan fuerte como el que sentí cuando leía “Avengers Children’s Crusade” de Heinberg. Pero esta vez no tenía forma de saber qué pasaría a continuación. A la complejidad de las relaciones, Gillen sabiamente añade la complicada dinámica de la angustia juvenil y el amor gay.

La propuesta artística de Jamie McKelvie es consistente desde la primera hasta la última página. El espacio vacío de la portada acentúa la melancolía de Teddy y profetiza su soledad, y el arte interior es tan sublime como siempre. Jamás hay una señal de apresuramiento: no hay elecciones negligentes en el fino e impecable dibujo de McKelvie. Sus diseños más elaborados son tan nítidos que lo único que puedo hacer es imaginar cuántos bocetos elaboró y descartó antes de decidirse por la forma y composición final. Un artista brillante y un escritor excelente hacen de esta la mejor serie mensual del 2013.

Young Avengers # 10, de Kieron Gillen y Jamie McKelvie

Portada Young Avengers 10Para la mayoría de las personas, el día de la madre es una ocasión feliz, aunque ligeramente mancillada por los intereses corporativos de la industria de tarjetas de saludos. Para los Jóvenes Vengadores, por el contrario, el día de la madre es el momento más miserable del año.

Madre, el demonio inter-dimensional invocado accidentalmente por Billy (Wiccan) sigue en libertad. Y eso significa que los Jóvenes Vengadores aún están en peligro. Una de mis páginas favoritas muestra qué tan feroz es esta diabólica mujer: ella devora un cuadro de texto. Me encanta la manera en la que Kieron Gillen y Jamie McKelvie han empujado las fronteras de realidad y ficción, y este es un ejemplo muy astuto del estilo narrativo que han desarrollado en números anteriores.

Gillen finalmente empieza a mostrarnos que Loki no es el dulce niño que habíamos pensado que era (aunque, en serio, ¿qué tan dulce puede ser el dios de los engaños?). Él ha estado conspirando todo este tiempo. Envenenando la mente de Billy y haciendo que Teddy (Hulkling) se sienta inseguro con su enamorado. Al arruinar la relación entre estos dos chicos, Loki está manipulando la existencia de Billy, lo suficiente para que se cumpla su destino como el más poderosos demiurgo de la galaxia. “Imagina todas esas realidades como un mazo de cartas, y a ti como las manos nacidas para barajarlas”, dice el hermano de Thor.

La conversación entre Loki y la demoniaca Madre es especialmente reveladora. Pero la presencia de Leah es también un giro interesante. Debo confesar que nunca he leído Journey Into Mystery de Gillen, pero entiendo que es una de las mejores series de Marvel de los últimos años, y creo que sé por qué. El misterio entre Leah de Hel y Loki de Asgard fue explorado por completo en Journey Into Mystery, pero también está presente en estas páginas.

Leah ha engañado a Teddy. Ella lo ha convencido de que necesita una “terapia grupal especial”. Y cuando Teddy acepta ser parte de estas sesiones tan poco ortodoxas, se encuentra con un viejo conocido de Ms. America, con tres ex-enamoradas de Marvel Boy (una hembra Kree, una chica humana y Oubliette, la Exterminatrix) y con el malvado Patriot que secuestró a Speed en el número 6. Teddy se da cuenta de que caído voluntariamente en una emboscada, y lo que es peor, después de semanas de ser debilitado por los poderosos hechizos de Leah, ya no es capaz de huir.

Cada mes, lo primero que leo es Jóvenes Vengadores. Siempre me emociona saber qué ha pasado. Y todos los meses quedo impaciente por saber qué sucederá en la próxima entrega. Y hay que esperar todo un mes. Esta vez, sin embargo, no sólo la última escena fue inesperada sino todo el juego de póker; no hay una carta que le gane a las demás sino, más bien, una combinación de cartas que convertirán a todos los lectores en apostadores compulsivos. Yo ya estoy apostando sobre cuáles podrían ser algunos de los desenlaces posibles.

Por supuesto, el final del segundo volumen de los Jóvenes Vengadores no habría sido tan impresionante sin el soberbio arte de Jamie McKelvie. A través de sus diseños inmaculados y simbólicos, McKelvie difumina las líneas de género y se burla de la superioridad masculina. Tal vez esto se hace evidente en un particular momento de ira, en el que Teddy se convierte en Hulkling y literalmente destroza no sólo su camiseta (tal como siempre pasaba con el Hulk original) sino también sus pantalones (afortunadamente para él, debajo de sus ropas está usando su uniforme de moléculas inestables, así que la desnudez logra evitarse). Los dibujos de McKelvie también juegan con las ansiedades contemporáneas en relación a la expresión (y represión) sexual.



Portada Young Avengers 6Jóvenes vengadores Vol. 2 nº 05
Edición original: Young Avengers v2, 6 USA
Fecha de edición: septiembre de 2013
Guión: Kieron Gillen
Dibujo: Kate Brown
Panini Cómics
Formato: Comic-book, 24 págs. a color.
Precio: 1,95 euros
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