Detalle página Lot 13

Portada Lot 13 nº1En 1670, los habitantes del condado de Fairfax eran prejuiciosos, temerosos de dios y, por encima de todo, resentidos. Definían la vida como un don divino, y si alguien cometía el vergonzoso acto del suicidio, su cadáver sería sometido a juicio. Estos juicios a menudo terminaban con el brutal desmembramiento del cuerpo en las manos de los furiosos pueblerinos.

Esta es la fuente del terror en “Lot 13”, una miniserie muy prometedora del escritor Steve Niles y el artista Glenn Fabry. Las primeras páginas capturaron mi atención de inmediato, y ciertamente me hicieron reflexionar sobre los fanáticos religiosos que todavía encontramos hoy en día. No obstante, la historia ocurre en el presente, siglos después de los horrendos eventos del condado Fairfax.

Después de años de ahorrar dinero, una familia de clase media ha comprado una casa y se prepara para mudarse a los suburbios. El padre y la madre parecen ser una pareja amorosa, lidiando con la rebeldía y el cinismo de sus dos hijas adolescentes y su hijo en plena pubertad.

Cuando llegan a la nueva casa se dan cuenta que está siendo fumigada, y no estará lista por un par de días. Después de un largo viaje, deciden que lo mejor que pueden hacer es quedarse en un viejo edificio en donde alquilan habitaciones por una tarifa muy reducida. Pero lo que ellos no saben es que las almas corruptas del condado Fairfax también son inquilinos en este edificio.

Siempre he admirado el arte de Glenn Fabry, pero por alguna razón en años recientes había hecho sólo portadas y poco o nada de arte interior. Esta vez, por suerte para nosotros, regresa como artista completo, y es un verdadero disfrute mirar sus páginas. Glenn ha hecho una investigación histórica y eso es evidente cuando vemos su página doble; la actitud de los pueblerinos, sus ropas (incluso sus dientes podridos, bastante comunes en esa era) y su ira colectiva se funden en una poderosa y preciosa imagen. En la página subsiguiente podemos observar el estallido de locura de los pueblerinos y los cuerpos mutilados de aquellos considerados culpables del pecado definitivo: el suicidio. El estilo único de Glenn adquiere aún más coherencia cuando dibuja a lápiz y entinta todo su trabajo, pero esta vez no está a cargo del color. Adam Brown es el colorista y hace un muy buen trabajo con los diferentes ambientes, e incluso con el tono de la piel y el maquillaje de una de las chicas.

Lot 13 # 1, de Steve Niles y Glenn Fabry