Los últimos días de un inmortal, de Fabien Vehlmann y Gwen De Bonneval

Al mismo tiempo, Elijah recibe la noticia que su mejor amigo ha decidido dejar de vivir tras cientos de años de convivencia. La noticia la recibe por medio de un eco, una copia virtual, del que fuera su amigo, planteándole a Elijah dudas existenciales sobre la razón final de este amigo para no haberse despedido después de siglos de vivencias en común y otra cuestión no menos importante; ¿En una sociedad donde todo el mundo es inmortal, qué razón puede llevar a alguien a querer dejar de vivir?

Ayudado por Gwen De Bonneval en el apartado gráfico, ambos saben dotar a la historia de un toque retro, muy en la línea de la ciencia ficción más teatral, con Star Trek como referente, consiguiendo mantener la credibilidad del lector durante toda la lectura.
Un tebeo de grandes apuntes, algunos mejor resueltos que otros, pero que en todo momento sabe captar nuestra atención y que en un punto final, nos propone más de una reflexión.






