Portada X-Men 3 y  4 (Jack Kirby)Al pensar en la secundaria, las cosas que uno más recuerda son aquellas que dejaron un impacto emocional. Tal vez hemos olvidado buena parte de lo que estábamos estudiando y aprendiendo durante esos años, pero nuestro primer enamoramiento o nuestra primera frustración amorosa son difíciles de olvidar. Algo similar ocurre con esta época temprana de los X-Men, porque lo que encuentro más memorable de estos cómics no es la lucha mensual contra un supervillano (algo que podríamos llamar “la tarea”), sino más bien las encantadoras, divertidas e ingeniosas interacciones entre “los más inusuales adolescentes de todos los tiempos”.

En “¡Cuidaos de Blob!” (publicado originalmente en The X-Men # 3, enero de 1964), los X-Men tratan de reclutar a Blob. Este es el primer gran error que comente Charles Xavier; él está asumiendo que todos los mutantes están dispuestos a creer en su sueño de convivencia pacífica con los humanos, pero Blob sólo quiere dinero y poder. Los X-Men son chiquillos sin experiencia y hay batallas que no pueden ganar sin la ayuda del Profesor X. “A pesar de que poseen todo el poder que necesitan, todavía no tienen suficiente habilidad para utilizarlo correctamente”, explica el Profesor X. Y de hecho Xavier usa sus poderes telepáticos para rescatar a sus alumnos y borrar la memoria de Blob.

En este número vemos cómo Bobby Drake (más conocido como Iceman) sigue actuando como un muchacho inmaduro, siempre tonteando y haciendo bromas a sus compañeros de equipo. Curiosamente, Iceman parece ser el más exhibicionista del grupo, siempre desfilando por la mansión en ropa interior. Tal vez estos son mecanismos o formas inofensivas en las que él puede expresar su frustración sexual, así como su homosexualidad reprimida, tal como vimos en X-Men # 1.

Mientras tanto Jean Grey (Marvel Girl) comienza a prestarle atención a Scott ‘Slim’ Summers (Cyclops). Sin embargo, la mayoría de los varones también se sienten atraídos por ella, incluso el Profesor X. A pesar de lo inapropiada que sería una relación romántica maestro / estudiante, Charles Xavier admite que Jean es “la persona que amo. ¡Pero nunca debo decírselo! ¡No tengo derecho! No mientras yo sea el líder de los X-Men, y esté confinado a esta silla de ruedas”. ¿Un hombre maduro enamorándose de una menor de edad a la que se supone que debería educar y proteger? Creo que Stan Lee se dio cuenta rápidamente de lo controversial que podía ser esta línea argumental así que la eliminó por completo en números posteriores; y estoy seguro que ningún otro escritor ha hecho referencia a este enamoramiento (tampoco podrían, incluso si quisieran, dada la polémica que se levantaría con semejante historia).

Scarlet Witch y Quicksilver aparecen por primera vez en “La Hermandad de Mutantes Diabólicos” (The X-Men # 4, marzo de 1964). Magneto ahora tiene su propio equipo, conformado por Mastermind y Toad; Scarlet Witch y Quicksilver son los integrantes más recientes de la Hermandad de Mutantes Diabólicos, pero ellos tienen dudas acerca de las cualidades de liderazgo de Magneto. Como he mencionado antes, lo que me parece más entretenido acerca de este cómic es la interacción entre los personajes. Por un lado, tenemos a los X-Men entrenándose, haciéndose bromas y compartiendo buenos momentos con su mentor, Xavier; y por otro lado tenemos a la Hermandad de Mutantes Diabólicos y sus disputas constantes, sus planes secretos y sus motivaciones ocultas.

Como de costumbre, las contribuciones artísticas de Jack Kirby son espectaculares. No importa si el ‘Rey’ Kirby está dibujando escenas llenas de acción o situaciones más calmadas, siempre se las arregla para crear imágenes extraordinarias, tan llenas de vida que uno se siente revitalizado al verlas. “El legado de Jack Kirby sigue vivo; el estilo de dibujo lleno de bravura fue algo pionero y es el combustible de los fuegos creativos de la Casa de las Ideas. Él es un gigante que ha creado gigantes. Las obras y el hombre perduran”.

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La Patrulla X original # 1 y 2, de Stan Lee y Jack Kirby