Portada Jimmy OlsenCuando tienes 19 años, ya no eres un chiquillo. Tus años de adolescente básicamente han llegado a su fin, y estás a punto de entrar si bien no en una adultez total sí en tus veintes. Tienes edad suficiente para votar pero, por alguna razón, no tienes permiso legal para comprar alcohol. Todavía puedes actuar un tanto infantilmente pero sabes que el severo espectro de la madurez flota por encima de tu cabeza.

Jimmy Olsen es el amigo de Superman. Ha ayudado al Hombre de Acero a salvar la ciudad en incontables ocasiones, y ha visto muchas invasiones extraterrestres y eventos extraordinarios. Pero lo ordinario también es parte fundamental de su vida. Así que, ¿cómo gasta su tiempo este chico de 19 años? Se dedica a lo que muchos jóvenes se dedican: juegos en línea. Y juega por horas, y horas, y horas…

Y esta es la belleza en el enfoque de Nick Spencer, un escritor famoso por darle vida a un grupo de jovencitos en “Morning Glories” de Image. Como un chef maestro, mezcla los ingredientes de lo ordinario y lo extraordinario en una adorable y absolutamente deliciosa receta para la diversión.

Todo empieza cuando Chloe, la enamorada de Jimmy, rompe con él y, por supuesto, la reacción del muchacho es tan inmadura como siempre. Simplemente farfulla que está mejor sin pareja y sigue jugando en ropa interior, comiendo comida chatarra e incluso meando con una mano mientras sujeta los controles del juego con la otra… De hecho, así es como se comportaría un chico de 19 años y eso es algo que muchos autores han olvidado en décadas recientes. Los escritores de Superman se han enfocado demasiado en el aspecto de “amigo de Superman” y no lo suficiente en el lado humano de Olsen.

Obviamente, Jimmy Olsen no puede admitir que ama a Chloe, y que quiere regresar con ella. Pero algo muy dentro de él le hace saber que no puede pasar el resto de la semana comiendo Doritos en su sofá. Necesita mover el culo y hacer algo diferente, así que decide dejar de ser un personaje auxiliar en su propia vida, dejar de ser la damisela en apuros de Superman, dejar de lloriquear.

Y en una semana obstaculiza los planes de invasión de una raza alienígena, lucha contra uno de los secuaces de Lex Luthor -quien, entre otras fechorías, está seduciendo a la ex-enamorada de Jimmy- y también se tropieza con una criatura de la quinta dimensión que lo atrapa en una realidad alternativa donde todo en la vida de Jimmy parece ser perfecto: es el mejor reportero de Metrópolis, tiene los poderes de Superman y está a punto de casarse con una atractiva y acaudalada chica. Excepto que… algo le falta.

Nick Spencer nos recuerda cada era en la vida de Jimmy Olsen como personaje, desde la época de Byrne (con un muy astuto homenaje al alcalde Berkowitz) a días más recientes, desde los 60s y los 70s, cuando Jimmy Olsen era una tortuga gigante, un hombre elástico, un mutante irradiado por la kriptonita y, a veces, incluso un travesti (tengamos en cuenta que un hombre vistiéndose de mujer era considerado material de comedia no solamente en cómics sino también en películas como “Some Like It Hot” o “Tootsie”), tal vez confirmando lo que Morrison escribió sobre la Edad de Plata, un estado de flujo, en el que el cuerpo de un héroe podía ser transformado en diferentes animales o especies extraterrestres, en el que los clásicos “héroes masculinos” se convertían en seres “fluidos y femeninos”.

Además del brillante guión de Nick, también tenemos el arte vibrante y dinámico de RB Silva, alguien que realmente sabe cómo hacer que los jóvenes se vean bien en la página. La portada de Amanda Conner es también una de las más bonitas y divertidas que podríamos encontrar mes a mes. Un vistazo a la expresión de Jimmy Olsen nos da el tono apropiado de este sobresaliente número especial.