Portada Hero Worship 1En esta prometedora nueva miniserie de Avatar, Zak Penn y Scott Murphy llevan la idealización al siguiente nivel. En las primeras páginas conocemos a Adam Robeson -un estudiante de secundaria con una vida común y corriente- y entendemos la relevancia de Zenith (una astuta referencia al primer proyecto sobre súper-héroes de Grant Morrison), el único súper-héroe del mundo. De hecho, Adam está tan obsesionado con Zenith que está dispuesto a sacrificarlo todo con tal de poder echarle un vistazo al héroe volador. Claro, todos tienen ídolos, pero cuando Adam sacrifica incluso sus aventuras sexuales sólo para ver a un súper-humano podemos conjeturar que hay algo ligeramente desequilibrado en la cabeza de este chico.

En el mundo de hoy, todos parecen estar en Facebook o Twitter… o en los dos. Adam no es diferente al resto de su generación, excepto que sigue las actualizaciones en Twitter de otros fans de Zenith y así es como participa en “flash mobs” con el propósito de ver al héroe realizar alguna de sus extraordinarias hazañas. Para Slavoj Žižek, un “flash mob” es una “protesta estético-política pura, reducida a su marco mínimo: las personas aparecen en un lugar asignado a una cierta ahora, realiza algún acto breve (usualmente trivial o ridículo) y luego se dispersan”.

El elemento estético es bastante pertinente. Para Adam y los otros seguidores de Zenith todo los lleva al origen etimológico de la palabra: estesis en griego antiguo se refiere a nuestros sentidos. Ellos ven al súper-héroe al que idolatran, pero también saborean el momento, tocan el suelo debajo de la figura voladora, escuchan el rugido de la multitud, huelen el peligro en el aire. Para este grupo de jóvenes, ver a Zenith en el noticiero televisivo simplemente no es suficiente. Porque mirar una grabación es como ser anestesiado, algo que, etimológicamente, significa ser privado de nuestros sentidos.

Así que me aventuraría a decir que “Hero Worship” es diferente a los usuales y predecibles títulos de súper-héroes porque asume el mundo sensorial del protagonista. Adam, de hecho, experimenta una sobrecarga sensorial mientras visita la Fundación Zenith “la más grande organización caritativa del mundo”. Algunos fans se desmayan a causa de la emoción, y él teme que le ocurra lo mismo. Lo que no sabe es que lo que está experimentando no puede ser interpretado en términos humanos normales. Porque Adam está cambiando, se está convirtiendo en una criatura superior con habilidades que ni siquiera imagina.

Esta es la primera vez que veo el arte de Michael Dipascale y debo decir que tiene su atractivo. Sus personajes tienen una apariencia distintiva, y su realismo gráfico se mezcla maravillosamente con los colores de Digikore Studios. Tenía un buen presentimiento sobre “Hero Worship” y luego de leer el primer número debo confesar que mis expectativas fueron superadas.

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