Viñeta Extremity

De las cosas que llevo leídas durante este año, sin duda alguna, Extremity es uno de los cómics con los que más he disfrutado, junto con otros buenos títulos como Puta Madre, No te canses de caminar o God Country. Antes de haberlo leído, un servidor simplemente había escuchado algunos comentarios o visto reseñas en la que lo ponían como una de esas obras que no deberían pasar desapercibidas entre todas las novedades mensuales y francamente ahora entiendo el motivo por el cual mucha gente lo recomendaba así de encarecidamente…

Se trata de una reciente novedad comiquera que nos ha traído Planeta Cómic en un tomo en tapa dura de 300 páginas al precio de 25€, que recopila los doce números de esta serie. Y es que esta editorial suele cuidar mucho últimamente sus publicaciones en tapa dura (nada que ver con la ínfima calidad de sus tomos en rústica, un formato cuya calidad va dejando cada vez más y más que desear). Sin embargo, en el formato de publicaciones de sus series de la línea Aftershock o mismamente en los tomos de Conan que está sacando actualmente, hay que romper una lanza a su favor por la gran relación calidad-precio de esas mencionadas ediciones.

Argumento

El argumento de Extremity nos pondrá en el pellejo de Thea, una joven artista con una familia que la ama y una vida sin preocupación alguna. Pero se lo arrebataron todo cuando el clan de los Paznina atacaron a los Roto. Ahora, Thea sueña. No con una vida mejor, sino con vengarse del clan que devastó a su familia.

Consumida por la venganza y anhelando recuperar lo que perdió, Thea sigue a su padre por una sombría senda que solo puede terminar en sangre. Pero, ¿hasta dónde estará dispuesta a llegar?…

Sobre la obra

Antes de leer Extremity el único concepto que tenía sobre ella era que se trataba de una historia que era algo así como una mezcla entre Mad Max y una película del Studio Ghibli.

Antes de nada, merece la pena comentar que el contexto en el que se desarrolla la obra es una especie de mundo medieval con toques de tecnología, poblado por distintos clanes supervivientes de lo que parece que ha sido un holocausto y donde lo único que cuenta es la supervivencia del más fuerte.

De esta forma, ese argumento antes mencionado, nos meterá de lleno en este mundo apocalíptico con toques de fantasía, donde el hilo conductor de la historia será el de la venganza de una familia que fue víctima de un salvaje ataque de un clan rival, lo cual supuso la muerte de uno de sus miembros.

Todo ello desarrollado a través de una gran caracterización de los personajes protagonistas, donde vemos a un padre obsesionado con la idea de venganza y a sus dos hijos, quienes a lo largo de la obra irán descubriendo que el odio que su progenitor trata de inculcarles no es nunca la mejor solución.

Además, ciertos flashbacks intercalados en momentos puntuales de la historia ayudarán a perfilar esa caracterización de algunos de los protagonistas y, sobre todo, a comprender la evolución que tienen muchos de ellos a lo largo de las páginas y cómo irán cambiando con respecto a cuando los conocimos al principio de la obra.

Comentar también que la historia rezuma un tono violento y gore por los cuatro costados, pero que, sin duda alguna, ayuda mucho a la hora de reforzar la idea del mensaje anti-belicista que encierran sus páginas.

Los autores

En la obra tendremos a Daniel Warren Johnson, un autor de cómics de Chicago, que en sus proyectos actuales incluyen (a parte de Extremity) títulos como Murder Falcon para Image comics y Space-Mullet para Dark Horse Comics.

Daniel también ha trabajado activamente con otras editoriales de cómics tales como Marvel, DC, BOOM y Dynamite.

Y ya no es solo que este autor nos deje patente en esta obra una gran labor en el guión, sino que también estará a cargo del dibujo con un estilo claro, detallado, una buena narrativa y haciendo gala de una gran influencia del cómic japonés con momentos que recuerdan verdaderamente a obras como Akira.

Conclusión

En definitiva, Extremity es una obra que me gustaría recomendar encarecidamente a todo el mundo, pues se trata de unas de esas historias que enganchan desde el principio y que se leen del tirón hasta que llegas a su última página.

Un argumento que, sin duda alguna, tiene como objeto mostrarnos un mensaje pacifista de que la violencia no es la solución a todo y francamente consigue transmitir esa idea de una manera muy interesante. Lo dicho, de lo mejor que he leído últimamente…

Extremity, de Daniel Warren Johnson