Portada Detalle portada La última caceria de Kraven

Portada La última caceria de KravenHéroes y villanos tienen una extraña relación. Para definirse a sí mismos, deben encontrar a su opuesto: luz y oscuridad, día y noche, fuego y hielo, etc. Sin embargo, también se necesitan mutuamente porque ningún héroe está completo sin villanos y ningún villano estaría satisfecho sin un héroe al que atacar. En términos simples, un protagonista solitario sería aburrido, necesitamos un antagonista.

Cuando Stan Lee y Steve Ditko crearon Spider-Man en los 60s, también inventaron a algunos de los adversarios más clásicos del superhéroe arácnido. Uno de ellos era Kraven, el cazador, un misterioso hombre de Rusia que había convertido la cacería en la pasión de su vida. Al ser desafiado a cazar a Spider-Man, Kraven conoce la derrota por primera vez y, a lo largo de los años, reaparecerá solo para ser derrotado nuevamente.

Sin embargo, en la brillante saga La última cacería de Kraven, J. M. DeMatteis decidió profundizar en la personalidad del cazador. ¿Cuál era su historia? ¿Qué lo convirtió en un hombre obsesionado con la cacería? Y, sobre todo, ¿cómo podría finalmente encontrar el modo para derrotar a Spider-Man? Este arco de 6 números es un relato oscuro, propio de una pesadilla, con un nivel de madurez sin precedentes que ciertamente tomó por sorpresa a toda la industria del cómic en 1987 (y muy diferente en tono a la aclamada etapa de DeMatteis en Justice League). Hay una razón por la que se considera una de las mejores historias de Spider-Man alguna vez escritas, e incluso 30 años después de su publicación sigue siendo igual de impactante e impresionante.

Además del fascinante guión de DeMatteis, el artista Mike Zeck nos sorprende con un arte hermoso y una cuidadosa distribución de viñetas que tiene en cuenta la simetría con un sentido único del diseño y la elegancia. Página tras página, el arte complementa y realza las palabras del escritor, creando una narrativa visual sorprendente y coherente que capta por completo la atención del lector.

En la escena inicial de “El ataúd” (originalmente publicado en Web of Spider-Man # 31, octubre de 1987), vemos a Kraven abrazando el lado salvaje de su naturaleza. Finalmente ha tomado una decisión, una que tendrá consecuencias trágicas. Para matar a la araña, se convertirá en la araña. En una magnífica secuencia dibujada con maestría por Mike Zeck y maravillosamente entintada por Bob McLeod, vemos a Kraven devorando arañas violentamente, al mismo tiempo que Peter Parker se despierta de una pesadilla y entiende que su vida corre peligro.

No mucho después de este ominoso momento, Kraven dejará de lado sus clásicos aparatos y, con un simple rifle de caza, dispara a Spider-Man, toma su cuerpo y lo entierra. Pero ese no es el final del plan de Kraven, es sólo el comienzo. Él se pone encima el manto de la araña, efectivamente se convierte en Spider-Man. Su objetivo es demostrar que puede ser un Spider-Man más poderoso, más eficiente que el original. Y es bajo esta falsa identidad que Kraven luchará contra Vermin en “Reptando” (Amazing Spider-Man # 293, octubre de 1987) y “Descenso” (Spectacular Spider-Man # 131, octubre de 1987).

DeMatteis captura perfectamente la ansiedad y el miedo que experimenta Mary Jane, quien sigue esperando que aparezca Peter Parker y, después de tantos días, finalmente trata de encontrarlo contactando a los amigos de Peter. Hay un dilema bastante interesante, ya que ella no quiere que la gente sepa que Peter es Spider-Man, pero al mismo tiempo no hay otra manera de encontrar pistas sobre lo que ha sucedido si sigue guardando el secreto.

En “Resurrección” (Web of Spider-Man # 32, noviembre de 1987), “Spider-Man finalmente se despierta de su coma inducido por las drogas y sale de su ataúd”. Una vez más, Mike Zeck demuestra por qué era uno de los artistas más talentosos de los 80s, al proporcionar un par de páginas en las que Peter Parker se encuentra flotando en un espacio vacío; la página en la que Spider-Man sale de la tumba, es una imagen muy poderosa.

La confrontación final entre Kraven y Spider-Man tiene lugar en las páginas de “Trueno” (Amazing Spider-Man # 294, noviembre de 1987). Pero esta no es la pelea habitual entre un superhéroe y un supervillano. Kraven desnuda su alma al mismo tiempo que se quita el traje de araña y, por última vez, viste los pellejos de animales que forjaron su reputación como cazador. Kraven literalmente salva la vida de Spider-Man quien es incapaz de someter a Vermin. El héroe no comprende las acciones de un hombre que había sido su enemigo jurado durante tanto tiempo. Y Kraven anuncia: “Después de todos estos años, seguramente sabrás que soy un hombre de palabra … y te doy mi palabra: desde esta noche en adelante, Kraven el Cazador, nunca más volverá a cazar”. Los instintos de Spider-Man le dicen que Kraven está diciendo la verdad, pero sin entender el significado real de esa promesa, inmediatamente baja por las alcantarillas para localizar a Vermin, prometiéndole a Kraven que volverá. Pero no lo hará. Al menos no a tiempo. “Una vez que Kraven está solo, completa su cacería final de una manera horrenda”. No queda nada en la vida de Kraven. Y el suicidio parece ser su única alternativa. Es por eso que “en el momento de su publicación, este ejemplar generó una considerable controversia debido a la muerte violenta de Kraven por sus propias manos”.

El capítulo final, “Ascenso” (Spectacular Spider-Man # 132, noviembre de 1987) trae la agridulce conclusión. Spider-Man es capaz de restablecerse como el salvador de Nueva York, pero al mismo tiempo, sospecha que nunca volverá a ver a Kraven. Todavía no lo sabe, pero el cazador se ha suicidado, cumpliendo así su palabra: nunca volverá a cazar. Y si los héroes necesitan villanos para definirse, ¿qué sucede una vez que el villano se suicida?.