ojo-de-halcon-viuda-negraOjo de Halcón y Viuda Negra: Hacedor de Viudas
Correspondencia Original: USA Widowmaker 1, 2, 3, 4, Black Widow Vol. 6 6, 7, 8
Guión: Duane Swierczynski y Jim Mccann
Dibujo: Manuel García y David López
Entintado: Lorenzo Ruggiero, Bit, Alvaro Lopez
Color: Jim Charalampidis, Paul Renaud, Nathan Fairbairn
Editorial Panini
Formato: 17×26, tapa blanda, 168 páginas, color.
Precio: 11,95 euros

Tras la cancelación de la serie de “Ojo de Halcón y Pájaro Burlón”, quedó una trama abierta que iba a ser un crossover entre dicha serie y la de la Viuda Negra. En el tomo que publica ahora Panini, “Ojo de Halcón y Viuda Negra: Hacedor de Viudas”, se recoge la miniserie “Widowmaker” que continúa la trama colgada además de tres números de la serie regular de la Viuda Negra que sirven para ponernos en antecedentes.

La Viuda Negra intenta proteger a un periodista, hijo de un senador candidato a vicepresidente, que se suicidó tras ser descubierto manteniendo relaciones con una de sus asesoras. Natasha quiere saber las fuentes que relacionan su nombre con el asesinato, pero todo forma parte de una conspiración aún mayor. Clint Barton descubre que Natasha y Bobbi se encuentran en una lista negra de espías que van a ser asesinados, orquestado por un personaje en la sombra que desea romper las conversaciones de paz entre Rusia y Japón por las Islas Kuriles. Para descubrir quién está detrás de todo esto, Clint, Bobbi y Dominic Fortune se dirigen a Rusia donde se encontrarán con Natasha y juntos harán lo posible por desmantelar los planes del villano, aunque se lo pondrá difícil. Al final de la lectura queda como un poso amargo, de lo que debía ser una historia con potencial y que se diluye por la falta de compenetración entre Duane Swierczinsky y Jim McCann. Parece que los guionistas no se han entendido bien, mientras Swierczinsky crea una historia de espionaje, McCann te cuenta una aventura llena de acción con momentos divertidos, como si continuara en la serie de “Hawkeye & Mockingbird”, aunque esto sea lo que mejor funciona. A todo ello, en la parte gráfica tampoco ayuda mucho el trazo duro de Manuel García, aunque mejora en la parte final, pero crea un gran contraste con el dibujo limpio de David López, que se mantiene a un buen nivel aunque solo se encargue de dos números. Una miniserie que nos deja un sabor amargo.