Las Águilas de Roma. T.1
Autor: Enrico Marini
Formato:Cartoné. Tamaño: 22 x 29,5
Páginas: 60. Color: Color
Precio: 15,00€

Las actuales series de televisión ambientadas en épocas históricas están dando bastante que hablar últimamente, y es que atrás quedan la “pureza” de los guiones políticamente correctos, ahora series como Los Tudor, Roma o la Spartacus (la última en aparecer) no temen en mostrar desnudos o violencia sin reparos y es que la época que representan no estaba exenta de dichas acciones. En el mundo que nos ocupa, el del cómic, ya existen fieles exponentes de la novela histórica que no ocultan las atrocidades y la ausencia de moral de la época, es el caso de el dibujante italo-suizo Enrico Marini, autor la obra Las Águilas de Roma I, ambientada en la Roma de Augusto.

Las Águilas de Roma I cuenta la batalla por la conquista del pueblo querusco a manos de los Romanos, quienes al mando de Claudio Druso Nerón consiguen que los bárbaros firmen un pacto que incluye retener como rehén al joven el príncipe Ermanamer (más recordado como Arminio). Ermanamer tendrá que criarse como un romano más a manos de exigente general Tito Valerio Falco, quien pretende convertirle en un feroz guerrero. De hecho se educará junto a Marco, el propio hijo del general, lo que en seguida despertará la rivalidad entre ambos, si bien es cierto que Tito Valerio confía más en la hombría del bárbaro que en la de su propio hijo. El “educador” de ambos será el rudo Vulcano, el más exigente y estricto de los profesores, que enseguida acelerará el paso de la adolescencia a la madurez de ambos jóvenes.

El hilo narrativo de la historia es la forja de la amistad de ambos guerreros, que comienzan siendo rivales y que poco a poco, a medida que dura la instrucción, se convertirán en aliados, a pesar del origen diferente de cada uno. Esta historia lineal sin apenas sobresaltos y líneas argumentales paralelas es el punto débil del joven autor y el principal defecto que señalan los detractores de este tomo. Y es que Marini es un experto dibujante, pero no guionista, eso sí, tiempo al tiempo.

A pesar de ello debemos agradecer el talento en el dibujo de este autor, que lleva tiempo destacando en la destreza con el lápiz y por ello cada día adquiere más fama en el circuito europeo: las batallas, las emociones de los personajes, el detalle de los elementos en segundo plano o las poses más eróticas que podemos ver al final de la obra son ejemplos del gusto por la exquisitez, algo que no podremos ver en un tomo de grapa de las grandes editoriales americanas. Y por otro lado es indudable el interés por la realidad histórica al margen de formalismos y moralismos.

Las Águilas de Roma I es un tomo para disfrutar, digno representante de nuestro continente y un valor seguro para pasar un buen rato. Marini con el tiempo mejorará su guión, quizás la parte más floja de su obra, pero deleitaros con su dibujo.

Las Águilas de Roma 1, de Enrico Marini