Acerca de Expocómic 2011

Cartel  de Expocomic 2011El pasado domingo se cerró una nueva edición de Expocómic y, según indica la organización, lo hace con menos afluencia de público debido a las fechas y a la crisis económica. Desde SCB no vamos a rebatir estos dos argumentos pero si nos gustaría reseñar ciertos aspectos que se repiten año tras año y que hacen que el evento no sólo no evolucione, sino que retroceda.

Sin duda, el cambio de espacio realizado el año pasado benefició la organización de los stands y los espacios de exposición, con más metros cuadrados que permitían un mejor tránsito entre stands y un poco más de aislamiento para los originales expuestos. Sin embargo, este cambio no permitió mejorar el ámbito donde se desarrollaron las presentaciones o la entrega de premios. Mala acústica y una sensación constante de improvisación invadía a unos asistentes que aprovechaban las sillas disponibles más para descansar que para escuchar el acto. Esto ocurrió el año pasado pero lo hemos vuelto a encontrar en la edición de este año.

Respecto a los stands, dejando al margen el desprecio de editoriales como Glénat, Panini o Planeta y casi el nulo descuento que realizaban a los transeúntes que habían gastado dinero por entrar, había un excesivo número dedicado a accesorios varios, con menor presencia de tiendas importantes de Madrid como Arte 9 o Madrid Cómics. La inmensa mayoría de «cosplayenses» asistentes podría justificar este dato pero no hay que olvidar que nos encontramos ante un salón del cómic y no a Expomanga. Puede parecer lo mismo, pero no lo es.

Entre los elementos más interesantes de esta edición se encontraban las exposiciones, y con ello no nos referimos a los cuatro paneles de discutible veracidad histórica de «Identidad secreta», sino a los originales expuestos de Esteban Maroto, Émile Bravo y Fernando Fernández. Una delicia para los sentidos y un oasis en el bullicio general.

En conjunto, nos encontramos con un evento que no consigue mejorar y que parece estancado en formulas que no acaban de dar resultado. Expomanga y Expocómic parecen el mismo en dos citas diferentes cuando el público potencial de ambos eventos es cada vez más heterogéneo tanto en sus gustos como en sus inquietudes. Esperemos que el año que viene la cosa cambie y podamos, desde esta misma web, aplaudir a la organización. Esta vez no ha podido ser.

Os dejamos con una serie de fotografías realizadas por Ralf Pascual para la organización: