Blanco humano, de Peter Milligan, Javier Pulido y Edvin Biukovic

Human Target es un personaje creado por Len Wein y Carmine Infantino en 1972. Christopher Chance es El Equipo A en una sola persona. Un camaleón capaz de tomar la personalidad de una persona amenazada de muerte y resolver la papeleta. Él mismo se define: «Soy el Blanco Humano. Si alguien te persigue, yo ocupo tu lugar. Soy ingenioso, un playboy, un camaleón mortal, parezco una estrella de cine». Peter Milligan (Skreemer, Shade el Hombre Cambiante, X-Force) retoma Blanco Humano en 1999 para una miniserie de cuatro números dibujada con gran efectividad por el desaparecido Edvin Biukovic. Una asesina a sueldo llamada Emerald es contratada para acabar con Chance. Escapa con vida, pero su cara queda destrozada y tiene que ser sustituído por su ayudante Tom McFadden, quien acabará con graves problemas de identidad.

La historia que escribe Milligan es compleja y a la vez divertida, con ocurrentes diálogos y observaciones llenas de ironía. Sabe utilizar el contrapunto de la rutinaria vida privada de Emerald, con momentos de violencia extrema y, sobre todo, el lenguaje más sucio que se pueda emplear, que eso impresiona mucho al lector norteamericano y vende una barbaridad. Lo único ocasionalmente irritante son algunos detalles, momentos en los que Milligan cae en los inevitables lugares comunes del comic estadounidense, con los que el parece querer forzar la máquina del escándalo. Pero en conjunto es un comic de evasión muy bueno, con un dibujo mucho más compentente de lo usual y muy entretenido.

En 2003 Milligan retoma la historia donde la dejó para dar forma a la novela gráfica Final Cut. En esta ocasión lo acompaña el español Javier Pulido (Hellblazer) con un trazo más suave que el de Biukovic, más pop y cercano a Alex Toth. Completa la terna el multipremiado colorista Dave Stewart. La miniserie más la novela gráfica es lo que presenta ahora en nuestro país Planeta De Agostini agrupadas en un tomo bajo el nombre de Encuentros Casuales. Chance tiene cada vez más dificultades para salir del personaje que ha estado suplantando, lo que le está afectando gravemente en el plano personal. Está intentando dejar el trabajo y necesita urgentemente echar raíces. Su bajo estado anímico y el flechazo que siente por la esposa del hombre que lo quiere contratar, lo lleva a aceptar la misión. Será un trabajo más difícil que cualquier otro al que se haya enfrentado.

Si la miniserie era recomendable, la novela gráfica es un trabajo aún más redondo. Blanco Humano: Encuentros Casuales es un cómic protagonizado por una especie de 007 más cínico y divertido, pero también con un montón de problemas de personalidad. La acción, la diversión, la ironía y la profundidad en el retrato psicológico del protagonista están garantizadas. Y el final del tomo es un triple salto mortal excelente que cierra perfectamente el círculo. Sorprendentemente bueno y más negro que Panini Noir.

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