¿Les dije ya que me gusta la línea Vértigo? Bueno, pongamos más bien que me entretiene. Panini Noir es la forma en que se están editando en España las novelas gráficas que DC publica bajo su sello Vertigo Crime. Una atractiva propuesta que lleva el clásico género negro al territorio fantástico. O viceversa. Christos N. Gage es un guionista que comenzó escribiendo para cine y televisión. Tras responsabilizarse de un par de films que coqueteaban con la fantasía, Gage se introdujo en el mundo del cómic con trabajos relacionados con macrosagas como Civil War, Secret Invasion y The Iniciative para Marvel, y The Authority y otros de su universo para Wildstorm. Con Chris Samnee sentado ante el tablero de dibujo presentan Área 10, la última entrega de la, hasta ahora con desiguales resultados, colección Panini Noir.

Adam Kamen es un policía que lleva la investigación sobre el asesino en serie conocido como Enrique VIII, un psicópata que se distingue por decapitar a sus víctimas. Como sucede con los típicos investigadores que protagonizan el género policíaco, Kamen viene adornado con el ramillete de problemas al uso: un divorcio mal llevado, el trauma de un hijo que murió en el parto y frecuentes dolores de cabeza. En una operación de rutina un tipo enloquecido le clava un destornillador en el cráneo. Cuando se recupera, comienza a padecer extraños síntomas. No consigue conciliar el sueño y, sobre todo, comienza a ver cosas. Su percepción de la realidad se desplaza en el tiempo al pasado y al futuro de la gente a la que está mirando. Ahora posee un tercer ojo que expande su consciencia. El psicópata comienza a dejar pistas de sus crímenes y mensajes dirigidos al detective, y este empieza a sospechar que el tipo al que busca tiene también sus mismas habilidades. Se reparte el juego.

El dibujo de Samnee muestra cada dura imagen sin ahorrarse los momentos más escabrosos. A veces recuerda a un Paul Gulacy menos preciosista, o a un Bernie Wrightson en horas bajas, pero aún así realiza un trabajo eficaz. Con una clara intención de dejar patente a qué género pertenece esta es una historia, sus páginas se llenan de blancos y negros puros, sin matices, con un tremendo contraste de luz. Un dibujo que, en cierto modo, trae a la mente el estilo de Frank Miller al frente de Sin City o de José Antonio Muñoz en Alack Sinner. Pero mientras el dibujante argentino es espectacularmente expresionista, Samnee acaba por resultar aquí un poco fatigoso. Es como si se nos obligara a mirar un album de fotos en el que sólo se exhibieran negativos.

Área 10 es una clásica historia policíaca con la pequeña vuelta de tuerca que siempre introduce el sello Vértigo. Un relato en el que absolutamente todo está interrelacionado. Poco a poco la madeja se irá complicando y afectando a lo que rodea a Kamen. Su matrimonio roto, su previsible relación con la doctora que lo está tratando, su vida pasada y su propio estado mental. Gage elabora una historia cinematográfica dentro de la tradición de películas como El Corazón del Ángel y El Diablo Vestido de Azul, con un enredo diabólico en el que cualquier cosa puede pasar. Un divertimento de evasión al que le pesan, tal vez, un aparente desenlace un poco apresurado, y un desarrollo un tanto estereotipado. No deja cabos sueltos, pero sí apunta ideas que luego no son explotadas. Un entramado de apariencias en el que, para que no falte un cliché, el lector sabe que tiene que estar preparado para la pirueta final. Triple salto mortal con tirabuzón. No se extrañen de verla en un cine cualquier día de estos.

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