Portada Batman: OdiseaEl regreso de un autor mítico, de toda una leyenda, a Batman. Después de marcar una época en la historia del personaje y por extensión en la historia del cómic, Neal Adams vuelve a la actualidad del murciélago con su Batman Odisea.

¿Genialidad o locura? Esta es la gran pregunta que nos va a asaltar tras la lectura de la obra y supongo que cada lector tendrá una respuesta personal e intransferible a esa cuestión. De lo que no tengo duda es que Batman Odisea es un cómic que no va a dejar indiferente a nadie.

Neal Adams, en su regreso al personaje, se propone como autor completo, realizando guión y dibujo. En la parte gráfica, se puede decir que quien tuvo, retuvo. Pese a no tener la misma fuerza que antaño, el dibujo de Neal Adams sigue proporcionándonos los suficientes argumentos para que tenga nuestra aceptación.

Es en la parte argumental donde pueden surgir las dudas e incluso los cabreos, todo ello dependiendo de las expectativas que nos hubiéramos creado. Porque Batman Odisea no es un cómic dirigido a los fans de toda la vida de Neal Adams, ni tampoco un cómic para los fans del Batman más detective, ni el más superheroico, ni en general para los fans de ningún Batman conocido.

Neal Adams nos propone una suerte de opereta batmaniana donde el límite entre lo absurdo y lo genial se diluye hasta el infinito y donde el lector será quien pondrá el límite de tolerancia, aunque ya esa portada, con un Batman montado en un pterosaurio, nos pone sobre aviso.

Personalmente, tengo que reconocer que las idas de olla de Neal Adams me han proporcionado un buen rato de lectura. Esas entradillas con un Batman a torso desnudo y rompiendo la cuarta pared se dirige a nosotros directamente para presentarnos la aventura o ese dialogo con Alfred, connotaciones sexuales incluidas, son simplemente geniales.

Batman Odisea es un viaje a lo inesperado donde cada página nos va a llevar a la sorpresa y donde no podemos dar nada por sentado.

Un cómic que todo fan de Batman tendría que tener obligatoriamente en su colección, bien sea porque le guste la propuesta de Neal Adams, bien sea porque no se puede permitir no tenerlo para poder ponerlo a parir con conocimiento de causa.