Era el año 1997 y el autor José Luis Ágreda había madurado su arte lo suficiente como para conseguir una oportunidad en el mundo profesional del cómic. Por aquella época, después de pasar su infancia y juventud amando el mundo de los tebeos, ya publicaba trabajos en revistas y fanzines, así como algunas colaboraciones de más envergadura. Nosotros hemos querido centrar este estudio concretamente en la primera de sus obras que conocimos, titulada “REDES”, una historieta de 4 páginas que nos cautivó y que realizaría por finales de 1996, resultando premiada en dos concursos, con Accésit en el 1º Certamen de Cómic INJUVE y con Segundo Premio de la “modalidad a color” en el III Concurso de Cómic Ciudad de Dos Hermanas. Ambos catálogos saldrían editados el año siguiente, 1998, publicando los trabajos de los ganadores.

agreda-01Para la publicación de Dos Hermanas, Ágreda escribiría su propia presentación:
“Con 26 años he vivido casi tanto tiempo en Bilbao como en Sevilla; y, entre esas dos ciudades, he dibujado todas mis historietas. Actualmente publico con regularidad en las revistas ‘La Comictiva’ y ‘U, el hijo de Urich’. He colaborado, entre otras, en el ‘Imajen de Sevilla’, ‘El Víbora’, y ‘El País de las Tentaciones’. En la colección Flor de un Día he sacado, asimismo, una recopilación de mi trabajo en B/N.
Ahora estoy preparando dos nuevos álbumes: ‘Los Años Cunjurados’, en Flor de un Día, y ‘Cosecha Rosa’, aún sin editor definitivo.
Estoy terminando la carrera de Arquitectura y me presento a concursos de cómics para sacar algún dinero.”

La historia “REDES” está conformada por páginas en A3 con una composición muy plástica, en las que las viñetas individuales se integran en una estructura de un ámbito mayor, que apura sus márgenes y permite gran movilidad a los personajes, y en general se tornan un diseño atractivo que capta rápido nuestra atención. En ellas realiza el trabajo de guión y dibujo, y cuenta la historia del último encargo que Industrias Magallanes solicita a su telépata, cuyo oficio es el robo de información en espacios virtuales. Ahora, el hijo del dueño de la empresa ha quedado atrapado en uno de esos ciberlugares y no pueden hacer nada mejor que acordarse de este trabajador desahuciado. La verdad es que la historia, después de leerla, deja un sabor agridulce, se cuenta con delicadeza un tema que alberga crueldad que es cierto que existe en la realidad, e incluso el protagonista posee una moral un tanto aprovechada. El mismo estilo de dibujo ya hace un contraste con el fondo del asunto, pues contiene trazos mínimos y limpios, y deforma los personajes hasta un registro caricaturesco, propio de ilustraciones más infantiles. Sus gestos, sus rasgos, sus movimientos de cuerpo y cabeza, sus ojos vacíos, sus pies y manos pequeñitos, muestran apenas algo más que dulzura y mimo en la representación. Y el color a acuarela con tonos pasteles y serenos que se van degradando para producir las sombras, nada avisa de la acidez crítica que supone el argumento, recordándome mucho al proceder de JAN, del que por otro lado Ágreda se confiesa admirador. En su momento, reconozco que este trabajo me impactó, y supongo que ahí nació mi admiración por su manera tan bella -y tan mordaz a la vez- de hablar del mundo, convirtiéndome en seguidor incondicional de este autor.

Aquella otra obra que por esta época iniciaba, “Cosecha Rosa”, terminaría obteniendo el premio a la Mejor Obra 2001 en los salones del cómic de Barcelona y Madrid, respectivamente, que haría trascender a Ágreda a un entorno de relevancia dentro del panorama del cómic nacional, y también traspasaría fronteras, si bien desde 1998 ya formaba parte de la plantilla de eljueves, y pensamos que eso ya es suficiente logro como para hablar de un artista reconocido. Desde entonces, hemos visto a través de sus realizaciones a una persona con inquietudes que no duda en reinventarse continuamente y probar nuevas técnicas de dibujo, nuevas inspiraciones, aplicar a su grafismo el uso del ordenador; la verdad es que el registro ha sido amplio y variado, y pensamos que los resultados muestran que esta arriesgada aventura lo está haciendo crecerse cada vez más como artista.

Pero volviendo al asunto que nos ocupa, una vez más volvería Ágreda a referirse a “REDES” a lo largo de su trayectoria, en concreto en su álbum “Cosecha CMYK”, donde hace un recopilatorio de trabajos sueltos que muestran su evolución en el mundo del cómic y que era producto de una exposición para el Salón del Cómic de Barcelona 2003. Por supuesto, la historieta que ocupa esta entrada que estamos realizando hubiera venido estupendamente para ser incluida en CMYK y así puesta en conocimiento del público, pero el autor alega el siguiente texto:
“’YO ACUSO’:

¿Por qué se quedan los originales los ayuntamientos cuando hacen un concurso de cómics? No es por conservarlos, de eso estoy seguro. Dos veces que he solicitado originales premiados para exposiciones no los han sabido encontrar. De uno de ellos habían perdido una de las páginas que, curiosamente, colgaba de la pared del despacho de la concejal de cultura en la foto que se hizo para salir en el catálogo.”

agreda-02En ese año, 2003, recibí la invitación de Manuel Barrero para asistir a la presentación de su tesina (en la que obtuvo la calificación de “Sobresaliente”) y la ocasión quiso que también encontrara a diversos autores que allí acudieron a la cita, entre ellos José Luis Ágreda, con el que tuve la oportunidad de conversar sobre “REDES”. Me sorprendió su sencillez y cercanía, y con respecto al caso que estamos tratando, ya me habló sobre la “pérdida” (¿?) de los originales por parte del Ayuntamiento de Dos Hermanas, y que no los había podido recuperar para Cosecha CMYK, aunque creo que es apropiado decir que, en las bases del concurso al que los participantes se presentaban, se decía expresamente: “los trabajos premiados serán propiedad del Ayuntamiento, quien se reserva el derecho a publicarlos, todos o alguno de ellos”. Evidentemente, yo también me siento defraudado de que hasta la fecha no hayan hecho uso de este derecho y por supuesto me gustaría que algún día la obra pudiera recibir una 2ª edición para ser conocida y disfrutada por todos los interesados.

En la actualidad, continúo mi interés por las ocupaciones profesionales de Ágreda, particularmente lo sigo en la que realiza -junto a Morán– semanalmente para la página de eljueves “€h, ¡ANUNCIADO EN TV!”, una parodia de toda la sofisticación y el talento que se vuelcan en la vida real en la publicidad para hacer simplemente la venta de un producto, un desperdicio de la creatividad que es sabiamente reaprovechado con esta serie. Sigo viendo lo adecuado de una representación agradable y simpática para hablar de temas serios y preocupantes de la realidad, es una combinación que nos ayuda más a digerir los sinsabores de la vida pero que en absoluto nos los camufla, no elude esa importante responsabilidad que tienen las secciones de eljueves de hacernos pensar sobre ella. En este proyecto, su estilo gráfico se ha volcado hacia una mayor fidelidad en la anatomía y los rostros de las figuras (manteniendo el empleo de las manos y pies pequeñitos), y los perfiles limpios ahora son de varios trazos (porque, en vez de entintar, Ágreda suele escanear su lápiz acabado y lo convierte en negro sólido).

Sí hecho en falta ver cómo se enfrenta a la narrativa más “adulta” en solitario, hace años que espero en vano su nuevo álbum personal de extensión. Para los guiones de sus realizaciones ha estado muy unido a otros, todos estos años, destacamos -aparte de Morán- a Gomaespuma, Bernardo Vergara o Maruja Torres. Sin embargo, tampoco podemos olvidar que sus labores individuales como autor completo sí han estado muy activas, en este caso para los libros infantiles de “Carla”, donde envía su lápiz hasta los ojos de la infancia, con 13 libros publicados hasta la fecha. También trabaja activamente en labores educativas, pues cada año suele participar en talleres y actividades nacidos desde el cómic, como por ejemplo en el Encuentro del Cómic de Sevilla. Para todo curioso, lo mejor es seguirlo a través de su propio espacio en Internet.

A modo de conclusión, nos gustaría destacar ese carácter “inédito” que tienen los concursos de cómic y sus catálogos de difusión limitada, que en escaso tiempo se vuelven objeto de coleccionista y ya casi imposibles de encontrar. Por esta vía de entrada tan modesta tuvimos conocimientos de un gran autor, y nos muestra la importancia de dar oportunidades de publicar y distribuir sus obras a nuevos artistas para edificarse.