Alberto Marcet

Uno de los autores más veteranos de la Escuela Valenciana, Alberto Marcet, es el protagonista de esta entrada, una gran persona y como el mismo se califica con humildad: «Ni muy buen ni muy mal dibujante, un termino medio». Marcet nació en Barcelona y comenzó su andadura profesional en 1955 dibujando para la Editorial Mercurio de Logroño. En 1957 ya empezó su colaboración con Editorial Valenciana, publicando su primer trabajo en la colección «Comandos«, al que le siguieron historias en «Selecciones de Jaimito» en 1958 y almanaques y extras, ya asentado en Valencia donde se trasladó desde Cartagena.

En 1960 contactó con Manuel Gago mediante un anuncio de prensa en el que se solicitaban colaboradores para estudio de dibujantes, entintando sombras, fondos y algunos animales en colecciones como «El Guerrero del Antifaz«, «Piel de Lobo» y «El Aguilucho«, permaneciendo en su estudio durante año y medio, dejando este trabajo para continuar con Editorial Valenciana. Marcet destaca de Gago su enorme condición humana. En 1962 realiza «Titán el magnífico» y «Un médico en África» que se publicaron en el extranjero, y después se ocupó de la colección de «Roberto Alcázar y Pedrín» donde hizo treinta y ocho números y en 1972 realiza seis cuadernos más con estos personajes. En 1975 trabaja en la segunda época de la revista de terror «SOS» de Valenciana, en 1977 dibuja «Tarzán» para Portugal Press y aventuras de la selva en «Kalar» con Imperia en Francia.

En 1978 crea a su personaje «Anceo«, un tebeo de aventuras futurista que se publicó en diecinueve cuadernos por Editorial Polen, presentando al héroe que llega del futuro para descubrir porqué se destruyó nuestro planeta, y ese mismo año recibe el premio a la mejor historieta en el Certamen Nacional de Gijón. En 1981, tras la muerte de Manuel Gago colabora con Gago hijo en «Las nuevas aventuras del Guerrero del Antifaz», abandonando después Valenciana y para la editorial alemana Bastei trabaja en «El Hombre Enmascarado» durante dos años, junto a su hijo Manuel Ángel Marcet. En 1984 crea «Gumi y su lobo Rama» para el periódico «Baleares» de Palma de Mallorca, y en la actualidad está retirado pero no deja de dibujar, ya sin ninguna imposición.

Como podéis ver en esta excelente ilustración a plumilla de «El Hombre Enmascarado», Alberto Marcet todavía conserva el pulso firme y su especial dedicación al dibujo de animales, del que es un gran admirador.