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Zafiro Estelar de la Edad de Oro

Cuando nombramos a Zafiro Estelar siempre nos viene al pensamiento la novia de Hal Jordan, Carol Ferris y su alter ego la reina de las Zamaronas. Pero antes de Carol Ferris existió una predecesora de Zafiro Estelar, que tuvo su primera aparición en “All-Flash #32” (Diciembre 1947-Enero 1948), obra de
Robert Kanigher y Lee Elias, en la que se enfrentó a Jay Garrick en la Edad de Oro. En esta aventura, Jay y la doctora Flura son hallados inconscientes en las primeras páginas del tebeo. Los médicos los mantienen con vida en una cámara de oxígeno, creyendo que están en animación suspendida, de lo contrario morirían en dos minutos por cualquier interrupción del tratamiento. Una de las enfermeras rompe el cristal de la cámara mientras los otros auxiliares caen desvanecidos, por el efecto de un planeta que se acerca a la Tierra y destruye la clorofila. Jay Garrick y la doctora Flura despiertan en un misterioso planeta y comienzan a recordar lo sucedido: encontraron una extraña nave espacial ovalada con una estrella en su compuerta en la que se introducen y aparecen en el planeta de Zafiro Estelar, la reina y única habitante del lugar en la 7ª Dimensión, que tomó la identidad de dicha enfermera.

Zafiro Estelar de la Edad de Oro

Les explica que sus cuerpos se hallan en dos dimensiones al mismo tiempo, y los que se encuentran en la Tierra están inconscientes. Su plan consiste en conquistar la Tierra mediante un mecanismo que extrae el oxigeno, y Jay es el único que puede salvarlos. Tras destruir el mecanismo, vuelven en la cápsula espacio temporal a la Tierra, sin saber que ha sucedido con Zafiro Estelar. Posteriormente volvió la Zamarona en “Comic Cavalcade #29”, su última aparición en la Edad de Oro, y no fue hasta que Carol Ferris fue poseída por la gema estelar que conocimos su pasado, fue la primera reina zamarona y depuesta por su incompetencia, para ser exiliada en la 7ª Dimensión. En un intento por destruir a Carol y las zamaronas, la primera Zafiro Estelar quedó atrapada en el interior de la gema, y después de estos sucesos no se han vuelto a tener noticias suyas.