En 1939 las ventas de las historias de Superman sorprendieron a todo los implicados en sus aventuras alcanzando los 900.000 ejemplares. Todo un récord que demuestra la buena forma de Superman en la Edad de Oro, que supuso una escalada inesperada de ingresos por parte de DC y cuyos responsables no dudaron en presionar a Jerry Siegel y Joe Shuster para que rápidamente siguiesen dando forma a las aventuras del Hombre de Acero. El tándem de creadores centraban las incipientes aventuras en un Superman luchador contra las injusticias, la corrupción y los abusos a los más débiles. Para ello utilizaba sus superpoderes, todavía muy alejados de las grandes posibilidades que vendrían después y que convertían al personaje prácticamente en un Dios.

Un ejemplo de la cercanía de Superman hacia los temas sociales es la historia desarrollada en Actions Comics 13 (junio de 1939) donde se critica el estado del metro y la importancia de su buen mantenimiento para evitar accidentes. Tras el suceso se descubre que quien está detrás es un tal Ultrahumanita, un individuo fruto de un experimento genético que está confinado en una silla de ruedas pero con una capacidad intelectual incalculable (un personaje que nos recuerda al profesor Xavier de Marvel). Ultrahumanita se convirtió en el rey del crimen organizado y desde aquel momento se postula como el primer supervillano que se enfrenta periódicamente al Hombre de Acero. Los enfrentamientos entre nuestro héroe y Ultrahumanita se sucederían en los siguientes números de Action Cómics. Las sorpresas como la supuesta muerte del villano y la posterior resurreción en forma de la joven actriz Dolores Winters (en realidad se trataba de un trasplante de cerebro) darían lugar a historias más cercanas a la ciencia ficción propias de la figura de un mad doctor. De hecho, el científico llega a volver a trasplantar su cerebro en un mono manipulado genéticamente para conseguir súperfuerza y convertirse así en un enemigo aún más temible.

Años después hacía su aparición otro científico loco (Siegel y Shuster eran unos apasionados de la ciencia ficción), un pelirrojo de nombre Lex Luthor. Un dibujante se equivocó en su dibujo y presentó a Luthor sin pelo. Tras la aprobación de los autores se tuvo que elegir a un único villano, finalmente Luthor se hizo con el título y aunque Ultrahumanita suele aparecer de vez en cuando, Luthor siempre será la antítesis de Superman.

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