En 1974 James Warren publicaba en su Creepy un comic ideal para estas fechas y uno de mis favoritos desde siempre. Bless Us Father es una obra maestra de Richard Corben guionizada por Bill DuBay. Un relato sardónico y violento curiosamente lleno de espíritu navideño. DuBay era un veterano con muchas tablas especializado en comics de misterio y horror que venía de escribir montones de historias del género. Corben ya había superado su etapa underground y era un fijo de la editorial, lo que le permitía una cierta independencia económica. Entre ambos crean en siete páginas un trabajo inexcusable y deslumbrante.

Randolph es un demente huído de un centro psiquiátrico que, disfrazado de Papá Noel y armado con un hacha de carnicero, va dejando un reguero de cadáveres descuartizados por donde pasa. Un policía de patrulla se encontrará con él. Corben consigue con Randolph un Papá Noel terrorífico. Un tipejo delgaducho de aspecto estrafalario al que el traje le cuelga lleno de arrugas y totalmente opuesto al risueño Santa Claus que todos conocemos. Un homicida de ojos desquiciados y dientes apretados que hacen de su rostro el reflejo del puro mal.

El relato está brillantemente estructurado. Mucho antes de que en Watchmen se desarrollaran los paralelismos entre páginas y dentro de la misma página, las historias de Randolph y del policía corren paralelas en las imágenes mientras que unas voces en off nos van mostrando las conversaciones de los padres del asesino por un lado y las de la familia del policía por otra. La influencia de Walt & Skeezix de Frank King queda de manifiesto en la puesta en escena de algunas páginas que, aunque divididas en viñetas, forman entre sí un gran marco por el que se mueven los personajes en un traveling con el que la cámara les persigue.

La historia comienza de una forma tradicional e inocente, con Santa Claus descolgándose por una chimenea como en un cuento de Navidad. Pronto derivará en una orgía de sangre salpicada de irónicos adornos navideños entre las viñetas que sirven para dividir el comic tanto verticalmente (las historias de cada protagonista por separado) como en la habitual forma horizontal (la película completa de los hechos). Hay un contínuo discurrir paralelo entre el asesino y el policía que es puntuado por las conversaciones de las familias de ambos. Unas conversaciones que iluminan sus actos, los reflejan y los refuerzan.

A pesar de la ambientación invernal el comic está lleno de colores cálidos y sucios. El azul es chillón, el naranja es como el fuego y el rojo lo impregna todo. Las luces de las calles y los coches son rojas, los trajes son rojos, los bocadillos de diálogo son rojos, la piel de los personajes tiene un tono rojizo, los ladrillos de los edificios arden de rojo, y hasta el barro de las aceras y las pisadas en la nieve tienen reflejos rojos. Todo el cómic está empapado con el clásico rojo navideño que aquí se transforma en rojo sangre con el hacha del asesino convertida en un brochazo rojo goteante desde el principio.

Bendícenos Padre es una historia llena de contrastes. Los villancicos navideños de los niños en la calle contrastan con la violencia de un intento de violación. Los árboles de Navidad y el ambiente de celebración contrastan con la disputa de los padres de Randolph. La conversación entre la esposa y la hija del policía muestra una familia rota en un tiempo en que las familias se reúnen. Son diálogos cargados de irónicos rebotes que nos hacen comprender la furia del asesino y que la niña que el policía intenta rescatar es una imagen de su hija. Son una manifestación de la terrible soledad que empañan muchas vidas especialmente a final de año.

Corben mueve su objetivo con maestría mostrando la misma escena desde el punto de vista de ambos protagonistas y sabe poner en primer plano lo que quiere resaltar como presencia amenazante. Bless Us Father es un comic escalofriante, crudo y magistral con un guión excelentemente pensado y escrito por DuBay para ser puesto en escena por un mostruo de la narración gráfica. Un horror con una viñeta final llena de esperanza. Este es su mensaje de Navidad. Yo sólo les traslado su regalo. Que lo disfruten.