Crónica de la presentación del libro de Juan Royo en la Fnac Valencia

El sábado pasado se presentó el libro de Juan Royo «Un tratado de comics» en Fnac Valencia, con la presencia del autor y acompañado por Álvaro Pons y José Terreros, director de la revista de economía «Moneda única«, donde se publican las reseñas y entrevistas realizadas por Juan Royo. Como dijo Álvaro Pons, Juan Royo es un enamorado de los tebeos, además de ser economista y profesor de la Universidad de Zaragoza y el libro es un compendio de esas reseñas aunque el título sea un poco pretencioso; además de escribir reseñas en una revista de economía, publica una selección de ellas en un libro, y pronto habrá un segundo volúmen. José Terreros dijo que cuando le propuso Juan hacer una página sobre comics en su revista, no le costó más de veinte minutos convencerlo, aunque la revista no tenga nada que ver con el tema, y ahora los lectores le comentan que gracias a esa sección han descubierto tebeos que nunca se les hubiera ocurrido leer. En este libro recupera autores casi olvidados como Bernal, López Espí, porque además de ser crítico es fan, y habla de sus amigos, estos autores con los que guarda una estrecha relación, gente con la que está muy a gusto y ha estado infinidad de veces en sus casas.

Juan Royo comentó que el libro está plagado de dibujos porque es muy fetichista, le gusta como a cualquier aficionado que su autor favorito le dibuje algun boceto. Las reseñas que encontramos son muy eclécticas, igual habla de cómic europeo que de superhéroes, y confiesa que no tiene ninguna debilidad, sólo por los grandes ilustradores como Bernal o López Espí, de los que puede contemplar sus imágenes y originales. Uno de los autores de los que habla en el libro, para sorpresa de Álvaro Pons es George McManus, autor de la tira de prensa «Bringing up father» y un precursor de Hergé y la línea clara, no tan recordado como Winsor McCay. También reivindica a otros autores como Manuel Gago, la memoria histórica de este autor debe ser recordada por su ingente producción («El Guerrero del Antifaz», «Piel de lobo», «El Hombre de Piedra», «El pequeño luchador»...), cuya importancia en su momento fue brutal. Para mucha gente los tebeos fueron su mejor enciclopedia, porque conocían de esta manera otros paises. Para finalizar, Juan Royo firmó ejemplares de su libro a los seguidores que estaban presentes en el acto.