La United Artists o como el star system fundó su propia productora

Títulos míticos como El maquinista de La General, Luces de ciudad, Tiempos modernos, El dictador, Rocky, Desde Rusia con amor, El último tango en París , etc… no solo tienen en común ser películas inmortales que forman parte de la historia del cine sino que además todas ellas se filmaron bajo la misma productora: La United Artists. La creación de esta productora fue todo un órdago a las grandes compañías cinematográficas que dominaban el star system cinematográfico surgido tras la finalización de la I Guerra Mundial.

En aquellos locos años 20 el cine alcanzaba sus máximas cuotas de fama, ingresos y rentabilidad . Los grandes empresarios del momento hacían todo lo posible por controlar férreamente toda la cadena de valor cinematográfico, desde la producción del film en cuestión hasta la exhibición en salas. Entre sus miedos se encontraba el poder que a sus actores les otorgaba la fama que habían alcanzado a nivel mundial, hasta esos años nadie había sido tan reconocido en todo el planeta y era en ellos donde se personificaban los anhelos y deseos de la gran masa. Acorde con esta fama los actores negociaban aumentos de contratos con las productoras que  veían como los sueldos de estos idealizados actores subían y subían, por ello la solución que plantearon era controlar absolutamente todo el negocio y así, aquel insensato que osase enfrentarse a las majors vería como su carrera se truncaba. Pero no contaban con un grupo de valientes, que preveían esta situación y acordaron, dada también sus buenas relaciones , crear su propia productora. Esta tarea titánica se llevó a cabo fruto de la iniciativa de varias estrellas del cine mudo como  Charles Chaplin, Douglas Fairbanks, Mary Pickford a las que se sumó el director D.W. Griffith. El 5 de febrero del 1919 United Artists comenzaba su andadura.

En la fundacional productora quedaba patente el respeto al artista y a la creatividad por encima del negocio y los caprichos de los productores, durante los primeros años alternaron fracasos con taquillazos del momento (estos últimos surgidos casi siempre de la mente Chaplin). Por aquel estudio se iban uniendo y saliendo varios actores que querían gestionar sus obras. Con el paso del tiempo el cine se volvió sonoro lo que apartó a Fairbanks del estrellato, que además no pasaba los mejores momentos con su por entonces pareja y socia Pickford. El hecho de que no tenían formación económica tampoco ayudó a mantener saneada la compañía. Y por si fuera poco la Segunda Guerra Mundial tampoco ayudó a que los espectadores acudieran en masa a la taquilla, a esto debemos sumarle que en los años 50 la televisión amenazaba al cine como forma de ocio.

Tuvo que llegar un agente secreto de nombre Bond, James Bond, para rescatar el difícil momento que vivía United Artists convirtiendo en taquillazos sus películas y colmando de dólares las arcas de la joven productora. Y llegaron los 80, cuando directores célebres ávidos de orgullo y gloria se envalentonaban en costosas y durareras producciones. Allí estaba Michael Cimino que tras rodar El Cazador fue contratado por United Artists para dirigir La puerta del cielo, una colosal revisión del western con cierto aprecio al mundo inmigrante del momento. Costó 44 millones de dólares y recaudó solo tres, llevando a la bancarrota a la productora y acabando con el sueño de los artistas. United Artists fue vendida y revendida hasta acabar en manos de MGM. Finalizaba así el camino iniciado por unos valientes que supuso la llegada de un nuevo cine que hoy son clásicos del séptimo arte.

Cuadro Charlie Chaplin Cuadro minifigura Charlie Chaplin

Cuadro minifigura compatible con Lego de Charlie Chaplin, símbolo del humor y del cine mudo y Óscar honorífico en 1971, en una edición coleccionista en un marco de color efecto abedul de 13×18 cm.