John Zachary DeLorean fue un ingeniero y empresario estadounidense cuya visión del negocio y capacidad de innovación le llevó a convertirse en uno de los hombres más importantes de Genereal Motors, alcanzando la vicepresidencia de la compañía. Pero su ambición no tenía límites y en el año 1974 decidió crear su propia compañía de automóviles, la De Lorean Motor Company, más conocida por sus siglas DMC.

El empresario localizó el centro de operaciones de su nueva empresa en Irlanda (donde la alta tasa de paro hizo que los irlandeses hicieran cola en sus fábricas) buscando las mejores condiciones fiscales que le premitiesen concentrar sus inversiones en la fabricación de sus modelos automóvilísticos. Para ello contó con la ayuda del reputado diseñador Giorgetto Giugiaro, considerado uno de los más importantes dieñadores de coches del siglo pasado, sobre todo en la campo del automovilismo deportivo.

El modelo estrella de la compañía fue el DMC-12 , de perfil deportivo, con una carrocería de acero inoxidable y con una apertura de puertas estilo gaviota (se dice que se escogieron estas puertas como homenaje a las naves “X-Wing” de la Guerra de las Galaxias). También se ofertaron modelos limitados con la carrocería bañada en oro. La producción inicial estaba pensada para 1978 pero se retrasó por cuestiones presuestarias y técnicas hasta 1981. Las ventajas fiscales prometidas por el gobierno irlandés fueron modificadas, las ventas en Gran Bretaña no fueron las previstas (el volante estaba a la izquierda) y en EE.UU tampoco alcanzaron la cuota de mercado necesaria para la viabilidad de la empresa. Todo esto unido a los problemas personales del empresario, incluso acusado de tráfico de drogas, hicieron que la empresa se declarase en quiebra en el año 82.

Por otro lado la industria del cine seguía su propio rumbo, los años 80 era especialmente prolíficos a la hora de crear títulos de culto donde la aventura y la acción iban de la mano. Directores como Spielberg, Ridley Scott, James Cameron o Robert Zemeckis enviaban en masa a los más jóvenes hacia las taquillas del cine.

El último de los directores citados llevaba tiempo intentando vender un guión sobre viajes en el tiempo, pero no fue hasta que alcanzó el éxito con el film Tras el corazón verde cuando los productores depositaron en él su confianza. Fue entonces cuando Zemeckis tuvo el visto bueno para crear un clásico de la historia del cine, el film Regreso al Futuro.

La película, mezcla de comedia y ciencia ficción, creó varios mitos: el adolescente Marty McFly ( Michael J. Fox) que viaja en el tiempo hasta el año 1955, el desquiciado inventor Doc Brown, etc.. pero sobre todos ellos destaca el protagonismo del coche reconvertido en máquina del tiempo, que no es otro que el flamante DeLorean, todo un mito del cine.

Durante la grabación de las películas se usaron un total de siete unidades especialmente preparadas, de las cuales se estima que sólo tres han sobrevivido. Una de ellas descansa en el taller madrileño MT Performance, cuyos responsables han tenido el detalle de dejarnos “saborear” el emblemático coche, todo un lujo que desde aquí agradecemos a la empresa, sin cuya colaboración no podríamos ofreceros la galería de imágenes que os mostramos a continuación.

El mítico DeLorean se encuentra en perfecto estado, gracias a la labor de MT Performance, incluyendo su interior donde podemos apreciar el indicador de plutonio, el panel electrónico donde seleccionar la fecha “a la que queremos viajar” o el esencial condesador de fluzo.

A pesar del quiebra de la empresa John Zachary DeLorean tuvo fuerzas para agradecer la elección de su invento en la película a través de una carta.

Según las últimas noticias en el año 2013 comenzará la fabricación en serie de un nuevo modelo de DeLorean, en esta ocasión eléctrico y…quien sabe si con condesador de fluzo.

Saludos cinéfilos!!