Aquellos que disfrutaron en primera persona de las series ochenteras recordarán la inigualable El gran héroe americano, en la que una suerte de Superman un tanto patán conseguía unos superpoderes gracias a un traje de origen extraterrestre  que no venía con instrucciones de uso, y que por tanto daría lugar a situaciones de lo más rocambolescas. Sustituir a esta exitosa serie que bebía del Superman más clásico era todo reto, pero en la recámara nos encontramos con otro clasicazo ochentero que hizo que los chavales de la época no utilizasen solo el reloj para mirar la hora, sino para llamar a golpe de voz a su “coche KITT”.

TVE daba el pistoletazo de salida a la serie El Coche Fantástico un caluroso 1 de agosto de 1985, prácticamente tres años después de su desembarco en tierras americanas donde en sus primeros episodios no consiguieron enganchar al gran público. Y desde entonces la vida del actor David Hasselhoff , en la serie Michael Knight, nunca sería lo mismo y todavía hoy conserva intacta su fama en nuestro país, sobre todo porque además también fue el prota de Los Vigilantes de la Playa. Pocos nos acordamos de que en El Coche Fantástico el mítico Hasselhoff era un ex-combatiente de Vietnam, dado por muerto y “renacido” por las industrias Knight quienes le dieron la oportunidad de formar tándem con un coche de nombre KITT, que tenía autonomía propia y que a la postre sería el protagonista indiscutible de la serie.

Entre todas las aventuras que esta irrepetible pareja vivió persiguiendo maleantes y haciendo el bien nos llama la curiosidad una en la que el inteligente coche tuvo que enfrentarse a su otra cara de la moneda, y es que los guionistas tenían guardado en la manga a KARR, una suerte de KITT pero en versión maligno que se las hizo pasar bastante canutas a nuestro prota. En realidad KARR  fue creado también por Industrias Knight, y al detectar que podía ser potencialmente peligroso decidieron desconectarlo y abandonarlo en un almacén, pero unos ladrones dan con él y lo activan sin querer. Esto desata el caos, y el enfrentamiento contra KITT estaba servido. Puesto que KARR estaba programado para la autoconservación  KITT se enfrenta a él en un duelo donde busca chocarse de frente contra él, para evitar el choque KARR da un volantazo y cae por un barranco. Así es como se las gastaba nuestro amigo, cuyo objetivo era proteger la vida humana por encima de la suya propia. Luego vinieron más apariciones del malvado coche, pero nuestro amigo KITT siempre salía en nuestra ayuda.