La curiosidad y el fanatismo cinéfilo encierran grandes historias y sorpresas propias de un arquólogo en búsqueda de una ciudad perdida. Desde el blog http://frankensteinia.blogspot.com recordamos la aventura del guionista John Cox, quien decidió aclarar el misterio de la única filmación rodada fuera de estudio de la película Frankenstein (1931). La escena es una de las más conocidas del film de James Whale, ya que en ella el monstruo entabla una conversación con una joven mientras al fondo se ve un lago, una imagen de ternura que contrasta con la dureza imperante en el film.

Las crónicas de los historiadores situaban esta escena en un lugar cercano al rodaje, justo al lado del estudio, pero estaba claro que el tamaño del lago y las montañas eran prueba suficiente de que se trataba de otro lugar.

John investigó el lugar y encontró un artículo en Internet (en el mismo http://frankensteinia.blogspot.com) que hablaba del rodaje de la escena en el lago Malibou (no Malibú), curiosamente este lago estaba a unos 40 kilómetros de su casa asi que cogió el coche y se dirigió al lugar, que se había convertido en una finca privada. En principio no encontró nada que le hiciese pensar que estaba en el lugar adecuado pero siguiendo un camino hacia el lago sus ojos se abrieron como platos, allí estaba el lugar, lo que quedó confirmado por un anciano que le comentó que si estaba buscando la escena de Frankenstein allí estaba el emplazamiento, 80 años después. John hizo una foto en el lugar exacto así que podéis comparar el salto en el tiempo.

Saludos cinéfilos!!