“Cada autor cuenta con una emoción principal”, es lo que enseñaba el escritor de ciencia ficción William Tenn a sus estudiantes aspirantes a literatos. Entre ellos se encontraba un tal David Morrell, quien tuvo claro desde el principio que la emoción principal que había dominado su infancia era el miedo, y que esa sería el motor narrativo de sus novelas. En 1972 publicó su primera novela, First Blood, que se convertiría en su trabajo más conocido y que presentaba a un personaje de nombre John Rambo, quien tras luchar en la guerra de Vietman se convirtió en un ser rechazado socialmente y en un forajido perseguido por la “ley”. Miedo, venganza, muerte, acción, la novela lo tenía todo para adaptarse con éxito al cine, y así ocurrió el 22 de octubre de 1982, fecha de estreno del film de título homónimo en territorio americano. Sobra decir que Rambo encumbró aún más como héroe de acción a Sylvester Stallone, mítica estrella del celuloide ochentero, que no dudó en exprimir su personaje hasta convertirse en prácticamente una autoparodia de sí mismo. Eso sí, nadie puede negar que los 125M de dólares de recaudación en taquilla no fuesen el resultado una jugada maestra de los productores.

Para su personaje principal, el autor se basó en el condecorado militar Audie Murphy, uno de los más famosos del momento y quien acumulaba misiones bélicas como si de imanes de la nevera se tratase. Mientras que la idea surgió cuando, durante su labor docente, conoció a varios estudiantes que volvían de la guerra y le contaban su traumas (insomnio, pesadillas, depresión, problemas sociales, etc..) , fue entonces cuando decidió escribir un libro donde relatar las repercusiones de la guerra.

El nombre de Rambo fue una elección un tanto especial, pues mientras estaba buscando un nombre su mujer compró unas manzanas que llevaban en su marca el nombre de Rambo, y así fue bautizado el mortífero personaje.

Morrell siguió escribiendo, tocando diferentes géneros en su prolífica carrera, entre los que se encuentran la fantasía, la novela negra, el terror y la ciencia ficción. Sin olvidar su trabajos en cómic para personajes como el Capitán América. También son suyas las novelizaciones las películas Rambo y Rambo III.

Criticado por coetáneos, la obra de David Morrell sigue ganando enteros a medida que pasa el tiempo. Y si Acorralado ya es un título de culto, parece que el destino de su padre literario poco a poco sigue el mismo destino.