Crítica Yo, Frankenstein

«Yo, Frankenstein» tiene un poco de lo peor de «Van Helsing» y de «Underworld». Resulta realmente complicado olvidarnos de estas dos películas durante el visionado de la cinta de Stuart Beattie tanto por la concepción visual de las películas como por ciertos elementos narrativos presentes en estas cintas. Probablemente el caso mas claro sea el de «Underworld» ya que ambas películas comparten el mismo malvado al que da vida Billy Nighy que parece disfrutar al máximo rodando este tipo de películas y que en el caso de «Yo, Frankenstein» tenemos la sensación de que otra vez es el que mejor se lo ha pasado rodando un despropósito como este. Dejando de lado la presencia de Nighy tanto la cinta de Beattie como la de Wiseman cuentan una milenaria batalla entre criaturas sobrenaturales, en el primer caso entre gárgolas y demonios y en el segundo entre vampiros y hombres lobo y en ambos casos esta lucha ha de llevarse a cabo de manera que los hombres no se enteren de ella (Hecho este altamente ridículo sobre todo en la cinta de Beattie ya que tras la bronca de la reina gárgola a Frankenstein para que la lucha se mantenga oculta para que los hombres no se enteren, dicha lucha se produce siempre por la noche. Da igual que la horda de demonios corran por las calles y las azoteas de los edificios de la ciudad, da igual que las gárgolas vuelen, da igual que al morir unos y otros se desprendan luces de colores, como es de noche y la gente no sale por lo menos en esa ciudad nadie se va a enterar de absolutamente nada)
Si bien es cierto que «Yo, Frankenstein» y «Van Helsing» están ambientadas en diferentes épocas, estética y argumentalmente ambas cintas parecen estar hermanadas, no solo por el uso de los monstruos clásicos para crear toda una historia a su alrededor si no por tomar ciertos elementos que parecen sacados de la serie «V» para crear parte del clímax de la película descantando en ambas la importancia del monstruo de Frankenstein para hacer avanzar la historia especialmente en su parte final (Resulta extraño que en Estados Unidos que son tan dados a las denuncias nadie haya puesto el grito en el cielo por los paralelismos existentes entre estas dos cintas ya que la sensación de estar, por momentos, ante un plagio se hace demasiado presente)
El mayor problema de «Yo, Frankenstein» no son sus múltiples referentes si no lo aburrida que esta resulta, no hay ninguna gran escena de acción, no hay nada que nos vaya a llamar la atención (Al menos no en el buen sentido pero si en el malo porque hay elementos incomprensibles como que a una persona que acaba de ser asesinada delante de nosotros tenga ya marca de que se le ha realizado una autopsia exprés o esa maldita manía de mezclar temas religiosos en una historia como esta como llamar al monstruo de Frankenstein, Adán o que la horda de demonios este formada por 666 legiones sin olvidarnos que las gárgolas que pelean contra demonios creen que el mito de Frankenstein es simplemente un rumor) y por supuesto no vamos a encontrarnos ante la trepidante hora y media que todos esperábamos. Un exceso de palabrería durante su arranque para introducirnos en la batalla entre gárgolas y demonios que aunque necesario resulta excesivamente monótono y aburrido y que nos lleva a pensar que si el director no ha sido capaz de hacer que su película nos llame la atención desde un principio no lo va a conseguir durante el resto del metraje, y por desgracia todos nuestros miedos se hacen realidad.
Un esforzado Aaron Eckhart intenta sacar adelante con bastante acierto a un personaje que no da para más, Miranda Otto como reina gárgola resulta del todo exasperante e Yvonne Strahovski da el pego como ingenua científica. Si Bill Nighy parece pasárselo genial en «Yo, Frankenstein», Jai Courtney parece tomárselo demasiado en serio hecho este que aunque llama la atención resulta bastante agradable en medio de la mediocridad reinante. «Yo, Frankenstein» es una cinta realmente aburrida, a su favor su breve duración que impide que el sopor alcance cotas dramáticas, en su contra los múltiples referentes ya que si un espectador se durmiera y le cambiáramos la película por, por ejemplo, «Underworld» estoy seguro de que este no se enteraría. La cinta de Beattie puede funcionar para verla cuando la pongan en la tele un sábado por la tarde si no hay nada mas que hacer y se esta de resaca ya que se puede ver con el piloto automático puesto. Realmente floja y aburrida. Prescindible.
Lo Mejor: El diseño visual de la cinta
Lo Peor: Resulta realmente floja, aburrida y por momentos ridícula.
Año: 2014
Género: Acción
Duración: 92 min.
Director: Stuart Beattie
Guión: Stuart Beattie según la novela gráfica de Kevin Grevioux
Música: Reinhold Heil y Johnny Klimek
Interpretes: Aaron Eckhart, Yvonne Strahovski, Miranda Otto, Bill Nighy, Jai Courtney, Socratis Otto, Caitlin Stasey, Mahesh Jadu, Steve Mouzakis
Sinopsis: Tras matar a la novia de su creador y ser perseguido por este hasta su muerte, Frankenstein descubrirá que hay una terrible guerra entre gárgolas y demonios en la que el será parte destacada de la misma




